lunes, 7 de septiembre de 2015

Habrá un gran Pacto Social



GonzaloGayo
Habrá Pacto Social. La semana próxima se iniciarán las rondas de contactos para alcanzar un gran compromiso de la sociedad valenciana y su futuro en el que se abordarán los grandes asuntos que abarcan desde el desempleo a la sequía pasando por un nuevo modelo productivo sostenible y de futuro con la mirada puesta en el enorme potencial de desarrollo de esta comunidad.
Se trata de un hito sin precedentes, de carácter histórico y que recuerdan los pactos de La Moncloa aplicado en estos tiempos en el ámbito de la Comunidad Valenciana. Este gran Pacto Social valenciano se alimentará del dialogo y el consenso para afrontar la crisis y salir fortalecidos. El Consell ha puesto fecha de inicio de conversaciones el próximo 15 de septiembre.
El president de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, ha manifestado que el objetivo es “unir a la Comunitat Valenciana para salir fuertes y juntos de la crisis sin personas que se queden ancladas y no puedan salir de ella”. Y resalta que la importancia de salir unidos “porque que salgan unos pocos no es suficiente”.
Es importante el anuncio realizado y el compromiso adquirido desde el gobierno valenciano para acabar con una situación injusta y que requerirá el esfuerzo de todos. Si entre todas las fuerzas políticas, sociales y ciudadanas se logra remar en la misma dirección para acabar con el desempleo no le quepa la menor duda de que se logrará y con ello la sociedad valenciana logrará desarrollar todo su potencial de desarrollo y bienestar presente y futuro. Y es posible, si se quiere.
Las preocupaciones de nuestros agricultores deben tener cabida en ese gran pacto social y abordar con determinación mecanismos que permitan que la renta agraria permita una vida digna a quien trabaja en el campo asi como afrontar la sequia. Es preciso favorecer y apoyar el relevo generacional que permita incorporar a nuestros jóvenes a un modelo de agricultura sostenible y que pueda situar nuestros productos en cualquier parte del mundo. Por cierto, la liberalización de la autopista AP7 está a la vuelta de la esquina. No habrán más prorrogas y se convertirá en la columna de una economía abierta. Y la A7 favorecerá el enorme potencial y vertebradora del territorio.
La sequia es otra de las preocupaciones de nuestros agricultores. Ya ha habido intentos de enarbolar enfrentamientos territoriales por un bien que es de todos. Afortunadamente, en este nuevo tiempo no habrán más batallas porque los problemas que afectan a los ciudadanos se resolverán con dialogo y consensos.
Las
lluvias de los últimos días apenas han conseguido aliviar la escasez pluviométrica causada por los tres años consecutivos de sequía que arrastra la Comunitat Valenciana.
Por esta razón, los agricultores continúan sufriendo importantes restricciones en el suministro de agua de riego que llegan al 40% en las comarcas más afectadas, según un estudio realizado por AVA-ASAJA. De nuevo, esta circunstancia se traduce en un encarecimiento de los costes de producción derivados de la necesidad de aumentar tanto el número de riegos como la duración de los mismos, así como en una reducción de las cosechas por el estrés hídrico que sufren los árboles.
El Consell considera que los nuevos planes del Júcar y del Segura no resuelven las necesidades hídricas actuales de la Comunitat Valenciana, por lo que sus representantes en el Consejo del Agua de la Demarcación Hidrográfica del Júcar y en el Consejo del Agua de la Demarcación Hidrográfica del Segura han expresado su disconformidad votando en contra.
Mientras tanto, en
Cheste, Chiva y Godelleta, en la Hoya de Buñol, siguen con restricciones sobre el caudal de agua para riego de entre un 30% y un 40% en comparación con un año hidrológico normal. Entre los tres términos la superficie afectada abarca las 4.500 hectáreas, siendo los cultivos más perjudicados por la escasez de agua los cítricos y el caqui. Asimismo, en la zona septentrional de La Ribera Alta hay poblaciones como Turís donde se destina por fuerza un 15% menos de agua que antes del verano, una coyuntura excepcional que castiga, entre otros, a viñedos, cítricos, frutales, caquis y hortalizas. En las comarcas litorales existen casos puntuales y aislados de pozos que este verano han terminado por secarse, por lo que los regantes afectados se ven obligados a utilizar los recursos hídricos de las comunidades cercanas.
De este modo, 2015 constituye otro año más en el que los agricultores valencianos tendrán que lamentar sobrecostes energéticos que AVA-ASAJA cifra en torno a 40 millones de euros. La sequía, unida a las olas de calor y a los temporales de granizo, han provocado igualmente mermas del 20% en la cosecha global de cítricos y del 15% en la producción de uva respecto al aforo medio de los últimos cinco años. Tampoco están escapando a los efectos de la sequía los cultivos de secano, sobre todo los cereales, y los sectores ganaderos, que ven sumar los gastos de alimentación.
Para AVA-ASAJA, ni el Plan Hidrológico del Júcar ni el reciente Decreto de Sequía están ofreciendo una respuesta suficiente para cubrir las necesidades de los regantes valencianos. La organización agraria reivindica una política hidráulica objetiva, solidaria y de Estado, que cuente con el consenso de los principales partidos políticos y que sin duda debería ser parte del Pacto Social que comenzará a andar la semana próxima. Y la predisposición es buen a tenor de las manifestaciones de
l secretario autonómico de Agricultura y Desarrollo Rural, Francisco Rodríguez Mulero, que afirma que “el Consell consensuará con los regantes soluciones sostenibles y permanentes para la sequia”.
Un pacto en el que se reconozca también que nuestros agricultores contribuyen como pocos en la lucha contra el cambio climático y en la mejora del medio ambiente. El conjunto de las plantaciones adultas de cítricos de la Comunidad Valenciana es responsable de una fijación neta anual comprendida entre 800.000 y 900.000 Tm de CO2, un dato para tener en cuenta desde la perspectiva de la capacidad de mitigación del cambio climático que puede proporcionar nuestro sector citrícola.