lunes, 25 de mayo de 2015

La España de los pactos por el cambio





Gonzalo Gayo
Un nuevo tiempo nace tras las elecciones municipales y autonómicas celebradas el 24M. Nace la España de los pactos tras el mandato de los ciudadanos con sus votos. El Partido Popular ha ganado las elecciones pero su fuerte caída -pierde 10,5 puntos y cerca de 2,5 millones de votos en las municipales y no logra mantener ninguna de las mayorías absolutas que ahora tiene en diez comunidades, solo la conserva en Ceuta- deja en manos de la izquierda gran parte del poder municipal y autonómico en un escenario político completamente diferente al de hace cuatro años a pocos meses de las generales, según los resultados del escrutinio.
Los populares han perdido Extremadura a manos del PSOE y podrían dejar de gobernar en las ciudades de Madrid, Valencia y en Castilla-La Mancha y la Comunidad Valenciana. La región de Madrid podría mantenerla si pacta con Ciudadanos. El PSOE ha vuelto a marcar un nuevo suelo histórico en unas elecciones municipales, con un 25% de los votos, 2,7 puntos menos respecto a 2011.
A la vista de los resultados obtenidos mueren las mayorías absolutas y entran en la arena política nuevas formaciones que exigen en sus discursos y programas el necesario acercamiento a las personas y el cambio desde políticas pegadas a pie de calle.
El matiz es importante ya que ganaremos todos en transparencia, en dialogo y en la necesaria tensión que conduzca al éxito en la formación de nuevos gobiernos donde se impongan nuevas formas hacer política al servicio de los ciudadanos, desde la generosidad y la humildad de los sus líderes en un nuevo tiempo.
La España de los pactos ofrece nuevas alternancias en el poder tras los vuelcos electorales en las tres principales capitales españolas donde las candidaturas de Podemos han dado la sorpresa en Madrid y Barcelona mientras en Valencia es Compromis la lista de izquierdas más votada. También las formaciones de izquierda en la Comunitat Valenciana aglutinan la mayoría absoluta necesaria para la alternancia política tras más de dos décadas de gobierno popular. La jueza Manuela Candela por Madrid, la activista Ada Colau por Barcelona y Joan Ribo por Valencia lidera la alternancia en las tres grandes capitales españolas en un cambio histórico del mapa político.
Un nuevo mapa que estará marcado por un nuevo ciclo político y que se irá concretando en los próximos días para dar la alternancia en la práctica totalidad de las Comunidades Autónomas y en las diez principales capitales de España.
La rotundidad expresada por los ciudadanos por el cambio no da lugar a dudas y debe ser el primer mandato de los concejales y diputados autonómicos electos que deberán concretar la formación de nuevos gobiernos con la puesta en marcha de sus programas.
Un gran pacto por el empleo figura en la agenda de las formaciones políticas llamadas a formar gobierno así como poner luz y taquígrafos en cada euro de los presupuestos para que reviertan en acciones que reclaman los ciudadanos en sus anhelos de progreso, bienestar y empleo.
Para la economía social y nuestros agricultores, los vientos de cambio en la Comunitat Valenciana traerán nuevas políticas anunciadas a lo largo de la campaña electoral y ponen al cooperativismo como eje central en la creación de empleo y el emprendedurismo social.
En la agenda de este nuevo tiempo se deberá dar respuesta a las demandas de modernización del campo, haciendo posible con apoyos el relevo generacional y el reconocimiento al esfuerzo de nuestros hombres y mujeres del campo frente a las prácticas oliopolísticas de las grandes superficies.
Nuestros agricultores reclaman hechos y menos palmadas en la espalda. Resulta alarmante el abandono de tierras y de la actividad de agricultores ante unos precios ruinosos que les lleva a perder renta año tras año. Es preciso legislar a favor de quien trabaja la tierra y apoyar el enorme potencial del sector agroalimentario valenciano en las exportaciones.
Llega pues la hora de los consensos y diálogos, de impulsar otra forma de hacer política al servicio de las personas en un nuevo tiempo que marcará un cambio histórico.

domingo, 17 de mayo de 2015

Renacer del cooperativismo



Gonzalo Gayo
El cooperativismo valenciano está de enhorabuena a tenor del apoyo expresado en los programas electorales para impulsar la creación de empleo y el progreso local desde una formulación societaria rica en valores y que atiende a las personas.
Tanto es así que el consenso logrado en dicho apoyo viene precedido por un hito histórico en la legislatura que concluye tras ser la Ley del Cooperativismo valenciano la única iniciativa legislativa en Les Corts que ha logrado el apoyo de todas las formaciones políticas del arco parlamentario en una etapa convulsa en lo político.
Hito que se suma a la constatación de que el cooperativismo ha logrado colocarse la medalla de generar empleo y empresas en el periodo más cruento de esta crisis y se aventura como un potente motor en la incipiente recuperación económica. Incluso se afirma que el comportamiento de la economía social habría evitado la pérdida de 1,5 millones de empleos de haberse asumido sus principios y valores para salir adelante.
Esta semana pasada se celebraba en el MuVim de Valencia un debate a cinco bandas sobre propuestas y compromisos de las distintas formaciones políticas hacia la economía social y el cooperativismo que se deberán reflejar en iniciativas a partir del 25 de mayo con la formación del gobierno tras los resultados electorales. Un debate que recoge plenamente el documento lanzado por la Confederación de Cooperativas Valencianas que preside Emili Villaescusa y que se enriquece con compromisos lanzados por las distintas formaciones políticas. Afortunadamente hemos aprendido que cuando hablamos de economía también hablamos de personas y valores.
En palabras del presidente de FEVECTA, Emili Sampedro, en el debate celebrado en el MuVim, el cooperativismo es de todos y beneficia a toda la sociedad valenciana como prueba la creciente cifra de cooperativas de trabajo asociado o el pujante cooperativismo agrario valenciano.
El cooperativismo valenciano está viviendo un nuevo renacimiento que ha concitado todo el apoyo político a sus reivindicaciones mientras se hacen los deberes desde un movimiento que entiende y practica la unidad tras la constitución reciente del Foro de Economía Social-FES.
El siguiente hito vendrá de la mano de la primera entidad financiera de la economía social en la asamblea de junio próximo del BCC con la incorporación de nuevos consejeros-as valencianos-as y que elevarán el listón hasta un 40% de representantes del mundo cooperativo valenciano, con el director de Cajamar en Valencia Bernabé Sanchez-Minguet al frente. No solo es una cuestión de un mayor peso valenciano en la principal entidad financiera de la economía social y uno de los siete grandes bancos en España, sino también el compromiso y reconocimiento hacia el rumbo que el cooperativismo valenciano está teniendo y su peso determinante en el sector agroalimentario.
¿Qué ha sucedido para que de un tiempo a esta parte se esté produciendo un claro proceso de unidad, de reconocimiento, de apoyos y quién sabe si de liderazgo en la creación de empleo y progreso local desde un cooperativismo valenciano que pese a su larga y centenaria historia parece revivir un nuevo tiempo y una rejuvenecedora trayectoria de futuro?
Los valores se imponen y la certeza que desde la unidad es posible alcanzar las estrellas se va imponiendo de la mano de una de las trayectorias más brillantes, por las responsabilidades asumidas y por las experiencias acumuladas. El nombramiento de Emili Villaescusa como presidente de la Confederación de Cooperativas Valencianas ha dado ese impulso que necesitaba el sector.
Villaescusa ha recorrido los mares del cooperativismo recalando en los principales puertos y asumió importantes responsabilidades en el éxito de Consum, Florida, tras su paso por Mondragón hasta llegar a la Comisión Ejecutiva de la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (Cepes), siendo responsable de la Comisión de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) de esta entidad.
Dice en sus intervenciones que el cooperativismo beneficia a toda la sociedad y que es de todos habiendo demostrado ser un instrumento eficaz para crear empleo y progreso aun en tiempos de crisis. Las propuestas lanzadas desde la confederación que preside han sido respaldadas con la misma unanimidad que las distintas fuerzas políticas aprobaron la Ley del Cooperativismo en un hecho sin precedentes en los últimos años.
Es por ello, que no resulta desventurado afirmar que independientemente del resultado del próximo 24 de mayo el cooperativismo valenciano deberá experimentar un nuevo impulso, en un nuevo tiempo, que haga posible que la economía real este también al servicio de las personas. Y de paso también fortalecer y concretar la unidad de la economía social valenciana que permita escribir la historia de un nuevo tiempo de progreso, empleo y valores.