miércoles, 29 de abril de 2015

APOYO A AUTONOMOS Y COOPERATIVAS




Gonzalo Gayo
El Gobierno ha aprobado un paquete de medidas de apoyo a los autónomos y algunas migajas para la economía social. Medidas que tratan de paliar las cargas en el inicio de la actividad así como fomentar que parte de los 30.000 millones de euros que el Estado destina cada año a pagar las prestaciones del desempleo se conviertan en recursos financieros para emprendedores.
Pero antes de entrar en las medidas de apoyo a los autónomos debemos echar un vistazo a nuestros vecinos europeos e incluso saltar el charco para comprobar qué estamos haciendo mal para que el paro se haya instalado como una maldición bíblica en esta sufrida tierra mientras el resto de países no conoce lo que son dos dígitos en la tasa de desempleo.
Nuestros vecinos franceses pagan como autónomos por lo que ganan. Las cuotas dependen de la profesión y las ganancias. El primer año no se paga nada. Además, el autónomo galo tiene derecho a asistencia sanitaria, jubilación, incapacidad temporal y pensiones de viudedad e invalidez.
En la querida Italia solo se paga en función de las ganancias, un 20%, mientras en el Reino Unido estipulan una cuota fija de 13 a 58 euros sin necesidad de hacer declaraciones trimestrales de IVA. Se paga al final del ciclo fiscal dependiendo de las ganancias y punto.
Nuestros hermanos portugueses nos dan sopa con onda. Ni cuota, ni IVA. Se abona el 24,5 de los ingresos anuales y a correr.
En Holanda, se paga 50 euros anuales pero hay que pagarse un seguro médico a parte, de unos 100 euros mensuales mientras al otro lado del charco, en el reino de Obama ni hay cuotas y se paga por lo que se produce un 15% y se tarda la friolera de 15 a 20 minutos en cumplimentar toda la burocracia que aquí se sufre por meses para poner en marcha un negocio. El único pero es lo del seguro medico en EEUU pero hasta en eso andan tratando de romper la resistencia que ofrece el negocio de la salud. Y es que ya se sabe que cuando un derecho de los ciudadanos pasa a ser un negocio privado ya se pueden olvidar de recuperarlo. Pero eso es harina de otro costado.
Ya que hablamos de apoyar a los emprendedores y la economía social, podrían decirme ¿qué países en el planeta tierra tienen más cooperativas y de mayor peso económico en el mundo? ¿China?, ¿quizás Rusia?, ¿Suecia?... No le den más vueltas y sorpréndase: EE.UU y Alemania. Como lo oyen y ojo, porque lo que el cooperativismo anuncia como peticiones de apoyo va a misa con todas las bendiciones de la Casa Blanca. Se lo vengo a decir porque hoy las únicas empresas que ya están negociando acuerdos comerciales e inversiones en Cuba son las cooperativas norteamericanas. Y no olviden que nada menos que 120 millones de estadounidenses, es decir un 1/3 de la población, participa en alguna cooperativa.
Se lo vengo a decir porque en el paquete de medidas anunciadas por el Gobierno apenas se concede unas migajas en ayudas a la contratación en cooperativas y da una ligera mano de pintura legislativa a las Sociedades Laborales para adaptarlas al marco europeo.
Los analistas económicos en EEUU y en Europa no dan crédito a que en el país líder en el paro se sufra tantas cortapisas para la creación de empresas y sea el régimen autónomo más caro de Europa. Léanse el informe de la revista Forbes sobre la creación de empresas y las cargas que sufre un autónomo en Europa para acabar por no entender cómo es posible que en España se tenga que empezar a pagar a todas las administraciones en nuestro país cuando aun no se tiene ingresos.
Bueno, les decía que el pasado viernes el Gobierno tuvo a  bien aprobar un paquete de medidas para fomentar la creación estimada de 550.000 empleos en autónomos y cooperativas. Bienvenida sea cualquier medida que ayude a crear empleo como la acertada tarifa plana, o que se puedan financiar proyectos con los recursos del paro o se fomente la entrada de nuevos socios en las cooperativas con una ayuda de 800 euros al año.
Y es que a partir de ahora, los autónomos podrán contratar trabajadores sin perder los incentivos de la tarifa plana a la Seguridad Social, capitalizar el 100% de la prestación por desempleo en un único pago con independencia de su edad y recuperar esa prestación hasta 60 meses después de iniciar la actividad emprendedora. Sin duda medidas acertadas pero que deben profundizarse en un mayor apoyo a la economía social pues no solo se crea empleo autónomo también contratación indefinida y en condiciones en las que priman los valores democráticos y en el desarrollo de las personas.
Produce tristeza que las medidas en favor de cooperativas y sociedades laborales y de centros especiales de empleo y empresas de reinserción apenas se establezca una bonificación de 800 euros anuales a lo largo de tres años para facilitar la incorporación de socios a las cooperativas y sociedades laborales. ​Por otro lado, se mantienen los incentivos a las empresas de inserción cuando contraten a personas en situación de riesgo o exclusión social y se amplía la bonificación existente para las empresas ordinarias que contraten a trabajadores procedentes de esas empresas de inserción.
Siendo como reconoce la propia ministra Fátima Báñez que las cooperativas y las sociedades laborales emplean a más de 335.000 personas en España, y los centros especiales de empleo y las empresas de inserción a más de 75.000 y que la destrucción de empleo durante la crisis ha sido seis puntos inferior en la economía social cabría pensar que es posible y necesario un mayor y decidido apoyo a un modelo de economía que beneficia a todos y que sin duda hará que salgamos fortalecidos de esta crisis como ya lo han hecho otros.

MÁS HOGARES SIN NIÑOS



España envejece mientras sigue disminuyendo la tasa de natalidad a pasos agigantados y lo hacemos en soledad entre cuatro paredes. El INE acaba de editar su radiografía sobre los hogares españoles y que suele marcar tendencias en el comercio de productos agrícolas y de todo tipo. 
La España que empieza a salir de la crisis envejece mientras sigue disminuyendo la tasa de natalidad. El fenómeno de los hogares unipersonales se dispara y representan ya uno de cada cuatro pese a ser apenas 10% de la población. Los jóvenes muestran claras dificultades para emanciparse hasta los treinta y tantos y nuestros mayores asumen una soledad impuesta. Si observáramos estos datos con lupa, saltan todas las alarmas ante el panorama desolador que ofrecen las zonas agrícolas y rurales por su despoblación y falta de relevo.
El número de hogares en España sigue aumentando y alcanza los 18.303.100 como valor medio de 2014, lo que supone un 0,5% más que en el año anterior (85.800 más). Sin embargo, este incremento se produce a pesar de la disminución de la población residente en viviendas familiares, que ha descendido un 0,4% por la reducción del número de personas que viven en cada hogar.
En cuanto al tamaño, los hogares más frecuentes siguen siendo los formados por dos personas (30,6% del total). Le siguen los unipersonales (24,8%), aunque la población incluida en estos sólo supone el 10% del total. Por su parte, los hogares de cinco o más personas constituyen el 5,9% del total. Su tamaño medio es de 5,4 personas y concentran al 12,5% de la población (en 2013 el 12,8%).
Los hogares más pequeños, de una o dos personas, continúan creciendo en número. El mayor incremento se da en los hogares de una persona. Así, el número de personas que viven solas asciende a 4.535.100 como valor medio de 2014, con un incremento del 2,8% respecto a 2013. En relación al total de hogares, los unipersonales suponen ya el 24,8%, frente al 24,2% de 2013.
El tamaño medio del hogar se ha reducido, pasando de 2,53 personas por hogar en 2013 a 2,51 en 2014. Por su parte, los hogares de tres, cuatro y cinco o más personas decrecen en número. Los de tres personas son los que menos descienden (un 0,4%), mientras que los de cinco o más miembros registran el mayor descenso, del 3,1%.
El número de hogares formados en torno a parejas, de derecho o de hecho, es el más numeroso. En 2014 hay 10,3 millones formados exclusivamente por parejas con o sin hijos.
Atendiendo al número de hijos que viven con la pareja, en España hay 3,98 millones de hogares formados por parejas sin hijos, 2,95 millones de parejas con un hijo y 2,79 millones de parejas con dos hijos. Con respecto a 2013 el número de hogares de parejas sin hijos se ha incrementado un 0,9% y el de parejas con hijos ha disminuido un 0,5% (en particular, el de parejas con un solo hijo se ha reducido un 1,2%).
Por su parte, el número de parejas que viven con tres o más hijos ha crecido un 1,4% y se ha situado en 594.900, lo que representa el 3,3% del total de hogares.
Si se consideran otros tipos de hogar en los que además de la pareja figuran otros miembros, se alcanzan 10,9 millones de hogares en los que reside una pareja.  sumando los hogares con más de una pareja se llega a un total de 11,4 millones de parejas.
Las parejas casadas suponen el 85,9% del total y las parejas de hecho el 14,1% (en un 70,7% de ellas ambos miembros están solteros). Respecto a 2013, el número de parejas de hecho aumenta un 2,3%, mientras que el de parejas casadas baja un 0,9%.
En España hay 4.535.100 hogares unipersonales, es decir, formados por una única persona. De esta cifra, 1.853.700 (un 40,9%) corresponden a personas de 65 o más años que viven solas. Y, de ellas, un 72,2% están formados por mujeres (1.337.700 hogares). En cuanto a las personas menores de 65 años que viven solas, la mayoría son hombres (1.606.600, el 59,9%). Las mujeres menores de 65 años que viven solas son 1.074.800.
Los hogares monoparentales, es decir, los que están formados por uno solo de los progenitores con hijos, están mayoritariamente integrados por madre con hijos (1.450.400, el 82,7% del total, frente a 304.200 de padre con hijos). El número de hogares formados por madre con hijos ha crecido un 2,7% en un año, mientras que el de padres con hijos lo ha hecho un 3,2%. En conjunto, han crecido un 2,7% respecto a 2013.
En un 41,8% de los hogares de madres con hijos la madre está viuda, en un 37,0% separada o divorciada, en un 11,7% soltera y en el 9,4% casada. El 56,5% de los 169.700 hogares de madre soltera con hijos está formado por mujeres de 40 o más años.
En algo más de una tercera parte de los hogares monoparentales (34,4%) el progenitor tiene 65 o más años y no llegan al 5,0% los que tiene menos de 35 años. En el 29,0% de los hogares de padre con hijos los progenitores son menores de 50 años, mientras que en los de madres con hijos este porcentaje es del 37,1%.
Respecto a la forma de convivencia de los jóvenes, una de cada tres de las 6.014.300 personas entre 25 y 34 años todavía no se ha independizado. Lo más frecuente es que vivan con sus padres o con alguno de ellos (33,8%), en pareja con hijos (25,5%) o en pareja sin hijos (20,9%). Así uno de cada dos jóvenes entre 25 y 29 años sigue viviendo con sus padres (el 49,5%), frente a uno de cada cinco (el 21,2%) de las personas de 30 a 34 años.