miércoles, 11 de noviembre de 2015

Construir el futuro



Gonzalo Gayo
¿Se puede predecir el futuro?. Los expertos en economía reunidos en el certamen de FOCUS en Valencia afirman que sí.
Jesús Navarro, experto en estudio de tendencias y uno de los últimos fichajes de la Cámara de Comercio afirma que es imprescindible adelantarnos al futuro ya que será el que marque las nuevas oportunidades y nos permitirá ser diferentes con ventajas competitivas sostenibles.
El estudio del entorno del futuro se ha puesto de moda y no es ciencia ficción. Las grandes empresas poseen departamentos interdisciplinares encargados de mantener el rumbo del éxito hacia el futuro. Ello requiere de profundos estudios no solo de nuestro sector, sino también de otros que ya están adelantando ese comportamiento del cliente.
Navarro señala que el común denominador de todos los sectores y el punto de partida de toda investigación es el consumidor. Hay que observar su comportamiento y la satisfacción de los clientes por el trato diferenciado que reciben de determinadas empresas y que pueden servir de pauta para adentrarnos en las claves de futuro y su entorno.
De hecho hay Observatorio de Futuro que miden miles de variables para generar modelos en el cambio permanente al que estamos sometidos. La prueba del algodón son aquellas empresas líderes mundiales que no supieron adaptarse a los nuevos tiempos como por ejemplo Kodak, Saab,… y así hasta 66 grandes empresas mundiales desaparecidas en combate por su falta de adaptación en la última década.
Hay que tener una visión periférica de nuestro entorno para reinventarnos constantemente y la clave de este proceso está en la información. Navarro sostiene que el mundo está cambiando constantemente, y de forma impredecible en muchos casos, marcando tendencias pero sobre todo abriendo nuevos escenarios en los que interpretar nuevas oportunidades y amenazas sobre las que actuar.
Para los expertos hay ‘macro entorno’ que define los factores que están influyendo trasversalmente en todos los sectores como por ejemplo: El 81% de la población mundial vivirá en ciudades. El crecimiento de países emergentes y otros que aspiran a serlo. La multilocalización de la producción en un mundo globalizado. La responsabilidad social de las empresas y las corrientes neo ecologistas que señalan los consumidores. La individualización y personalización del producto y su relación con la pirámide de Maslow. Los avances tecnológicos y la necesidad de comunicar a una población que navega 4 horas al día por internet y que el 65% dispone de Smartphone.
Navarro va más allá y sitúa el presente como un cambio de época “no estamos en una época  de cambios, sino en un cambio de época” por lo que es necesario dedicar esfuerzos y tiempo en el gran reto de “construir futuro. Hay que tratar de aprovechar lo que pueda suceder”.
Existe metodología y a ello se dedican cada vez más profesionales de campos interdisciplinares en observatorios que las empresas implementan para un cambio continuo en su modelo y en productos que les permita anticipar la respuesta a los clientes. Con los ojos bien abiertos, procesando toda la información, desde la macroeconomía a los comportamientos del individuo que nos permita así dar respuestas a nuevos productos a nuevos mercados desde nuevos modelos de trabajo.
Esta vigilancia constante sobre el futuro tiene en grandes empresas departamentos ampliamente dotados de medios ya que consideran que tan importante es la inversión que se destina a producir en el presente como en el futuro y cita como ejemplos a Shell, IBM,…   Concluye Navarro que en este cambio de época hay que ver más allá de las fronteras de las empresas, saber interpretar las macro tendencias y repensar contantemente el modelo de negocio para construir ese futuro de prosperidad y éxito.
Esa capacidad de conquistar el futuro tiene nombre y apellidos en la Comunidad Valenciana y que se presentó esta semana en el palau de la Generalitat. La constitución del Consell Valencià de la Innovació tratará de ser un instrumento al servicio de las empresas valencianas para conquistar el futuro desde la innovación y del trabajo conjunto de todos los agentes implicados en este ámbito. El presidente Puig ha descrito este ente como un "espacio de consenso" donde están representados empresarios, sindicatos, universidades, CSIC, institutos tecnológicos deberán ser capaces de buscar todas las sinergias para que la innovación llegue hasta el final de nuestras factorías, empresas, espacios de gestión públicos y privados, y muy especialmente en los sectores productivos.
Al frente del proyecto está Andrés García Reche como Vicepresidente Ejecutivo de este Consell Valencià de la Innovació que ha precisado que en lo primero que se va a trabajar es en someter a todo el sistema valenciano de la innovación a un minucioso análisis y definir las líneas, programas y proyectos que la agencia asumirá como propios y trasladará en forma de programas a partir de abril de 2016 una vez creada la ley. Sin duda una excelente iniciativa si queremos construir un futuro mejor para todos.

martes, 3 de noviembre de 2015

Presupuestos GVA 2016



Gonzalo Gayo
Los presupuestos de la Generalitat ya han salido del horno, con sorpresa incluida dado que incluye una partida de 1.300 millones de euros que deberá abonar el próximo Gobierno central. La política presupuestaria para el 2016 tiene como prioridades impulsar el cambio hacia un modelo productivo que permita mejorar la competitividad y, al mismo tiempo, el mantenimiento del modelo social europeo, atendiendo a las fracturas que en la cohesión social se ha producido en la Comunitat Valenciana.
El conseller de Hacienda y Modelo Económico, Vicent Soler, califica estos presupuestos de reivindicativos y subraya el giro en las prioridades de gasto, en línea con los pactos alcanzados en el Acuerdo del Botánico.
La Generalitat asume en sus políticas para 2016 nuevas partidas para el rescate de las personas afectadas por una crisis que ha empobrecido a la sociedad valenciana como nunca antes. Soler señala que estos presupuestos apuestan por las personas y dan un viraje hacia lo social, además de sentar las bases de lo que será el nuevo modelo económico mientras se pone fin a una era de recortes sociales.
Así pues se produce un incremento histórico en aquellas políticas destinadas a las personas, como son la dependencia, autonomía personal y renta garantizada de ciudadanía, que crecen un 35%. También destaca la partida destinada a vivienda social, que aumenta un 110%, y la apuesta por una línea específica de crédito destinada a cubrir la pobreza energética. Así como el incremento del 23% que experimentan las ayudas y becas para comedores escolares y los fondos destinados a cooperación, que pasan de suponer una inversión per cápita de 0,55 euros a alcanzar los 2,44 euros.
Para el máximo responsable de las cuentas públicas las prioridades presupuestarias responden a la realidad que viven los valencianos, incluida la reivindicación de una financiación que debería haber ingresado 1.300 millones de euros en las arcas de la Generalitat y que se anotan en estos presupuestos. Argumenta Soler que estos presupuestos se ajustan a las bases fijadas en la Ley, cumplen con la LOFCA y la Constitución, y por ello “hemos incluido 1.300 millones que necesitamos y reivindicamos como transferencia de urgencia para 2016 mientras no se apruebe un nuevo modelo de financiación”. De hecho, la Comunitat es la única que combina una balanza fiscal negativa y un nivel de renta 12 puntos por debajo de la media española. Somos pobres y nuestros impuestos financian a regiones más ricas.
El principal problema de los valencianos sigue siendo el empleo con uno de cada cuatro en paro, más del doble de la media europea y lejos países como Islandia y Noruega (4,2 por 100 en ambas economías), Suiza (4,4 por 100) y Alemania (5 por 100).
Más de 4.500 millones de euros destinara el gobierno valenciano a pagar los intereses de lo que debemos, siendo esta partida la segunda más importante de gasto y una autentica losa para el presente y futuro de la Generalitat. De hecho, sorprende que en estos primeros presupuestos no se haya articulado un plan de empleo que permita a la sociedad incorporar al sistema productivo a miles de valencianos que con su consumo e impuestos pondrían alas a la Comunitat Valenciana.
De hecho, hay signos para la esperanza en una economía valenciana que gana terreno en los mercados internacionales, demostrando su competitividad y buen hacer. Durante el primer semestre del año la balanza comercial valenciana sigue mostrando saldos positivos todos los meses, mientras que por el contrario la española muestra en todos ellos un saldo negativo. El superávit acumulado de enero a junio para la Comunitat Valenciana arrojaba un saldo de 2.243,7 millones de euros frente a un déficit de 11.480,4 del conjunto del Estado. En el acumulado de enero a junio, el tamaño del superávit valenciano aumentó 401,4 millones de euros respecto al mismo período de 2014, y el déficit de la economía española lo hizo en 402 millones de euros. Y a que no adivinan quien está dando el Do de pecho. Nuestros agricultores.
Las frutas son los productos agroalimentarios valencianos más exportados junto con las verduras, sobresaliendo particularmente los cítricos. Estos dos sectores, el del automóvil y el de alimentos representaron entre los dos el 41,3 por 100 del total de las exportaciones valencianas en junio de 2015. El único capítulo que redujo sus ventas al exterior fue el de productos  energéticos, cuya disminución durante los seis primeros meses del año fue del 34,2 por 100.
Es conocido que el grueso de las exportaciones valencianas se dirigen a nuestros socios europeos y más concretamente a los de la Unión Europea. Así pues, el pasado mes de junio, el 65,4 por 100 de las ventas valencianas al extranjero fueron dirigidas a países europeos, concretamente de ese 65,4 por 100, un 58,8 fue a países de la UE-28. Estados Unidos es el primer destino no europeo para las exportaciones de la Comunitat Valenciana, destacando a su vez como el mercado más dinámico entre los principales destinos.
Durante el presente año la evolución de la ocupación del sector ha sido muy positiva con crecimientos por encima del 30 por 100 en los dos trimestres del año, registrando un total de 72.400 ocupados en el sector al finalizar junio, un 36,1 por 100 más que hace un año y esperemos que siga en la senda de liderar una recuperación valenciana que requiere de apoyo a una agricultura demasiado atomizada y que debe afrontar una etapa de concentración frente a los casi  120.000 explotaciones agrarias en la actualidad. Esperemos que en el detalle de estos presupuestos y durante su tramitación parlamentaria se ponga de manifiesto el apoyo a un sector como el agrícola y alimentario llamado a escribir las mejores páginas de su historia en los próximos años.

lunes, 26 de octubre de 2015

Cien días


Gonzalo Gayo
Cien días es poco tiempo para balances en la ingente tarea de gobierno de la Generalitat tras el cambio refrendado por las urnas en la pasada cita electoral del 24 de mayo. Sin embargo, se aprecia hechos relevantes que ponen de manifiesto un cambio de rumbo significativo y relevante de cara al futuro.
Se abre una etapa sin precedentes en el dialogo y consenso de los grandes temas que preocupan a los valencianos como es una financiación justa y un pacto generador de empleo, con nuevo modelo productivo incluido.
El gobierno que preside Puig ha logrado en tiempo record sumar a todas las fuerzas políticas valencianas así como agentes sociales en la reivindicación de una financiación justa que permita atender la demanda de servicios de los valencianos como en el resto del estado español. Con la actual financiación no se cubre ni el 80% de los servicios públicos básico recurriendo al endeudamiento año tras año.
La concreción de un nuevo sistema de financiación deberá aguardar a la próxima legislatura que se abrirá tras las elecciones generales del 20 de diciembre. Al nuevo gobierno central se le exigirá los más de 300 euros que cada valenciano ha dejado de percibir en sus servicios públicos cada año durante los últimos doce ejercicios así como un nuevo modelo justo y solidario. La factura histórica que adeuda el Estado a la Generalitat ronda los 15.000 millones de euros y que deberá ingresar en las arcas públicas de la Generalitat a fin de aminorar los más de 45.000 millones de deuda histórica. De hecho, la deuda por cada valenciano asciende a 9.000 euros y el pago de la carga financiera se ha convertido en la segunda ‘conselleria’ con mayor presupuesto…
El nuevo modelo de financiación podría situar la cesión de impuestos en el 75%, actualmente en el 50% del IRPF, y servir de antesala a la modificación de la carta magna hacia un estado federal. El razonamiento es evidente, ya que las comunidades autónomas soportan más del 80% del gasto en servicios a los ciudadanos, en sanidad, educación, prestaciones, infraestructuras… y lógico es que los impuestos que gestionan ronden la misma cantidad para hacer frente a los mismos en vez de depender de arbitrariedades que acaban engordando la deuda.
Otro de los retos encarado por el ejecutivo valenciano en estos primero 100 días ha sido poner en marcha una nueva edición del PAVACE que asiente nuevo plan valenciano por el crecimiento y el empleo. La prioridad es la creación de empleo desde un nuevo modelo sostenible y en la vanguardia de la innovación siendo el ex conceller García Reche el encargado de poner en marcha la Agencia de la Innovación. Se anuncia que se reedificará desde cota cero el anquilosado e ineficiente SERVEF y se pondrá en marcha un banco público valenciano sobre las cenizas de un IVF que arrastra un 60% de avales impagados.
La recuperación de la concesión de la A7 en un par de años sin duda constituye uno de los hitos anunciados por el nuevo ejecutivo y que apoyan el resto de fuerzas políticas lo que sin duda supondrá una notable mejoría en la vertebración del territorio para el desarrollo económico y social. Ello unido a los primeros contactos con el gobierno de Aragón para relanzar la olvidada autovía a Somport pondría alas al crecimiento de la economía valenciana y al Puerto de Valencia.
Sin duda, el nuevo ejecutivo está dotando de instrumentos para abordar los problemas desde un consenso y participación de los agentes sociales y con acierto en las prioridades estratégicas para el desarrollo económico. Sin embargo, se echa en falta una mayor participación de la economía social que reclama voz y voto en la construcción de una economía que atienda a las personas. Esperemos pues que las cooperativas agrarias, el Foro de Economía Social e incluso Fevecta y CONCOVAL sean llamados en este proceso de diálogo para un gran pacto de empleo y crecimiento productivo.
Las empresas valencianas saben, y nuestras cooperativas agrarias certifican, que el gran reto en los próximos años será las alianzas y fusiones que permitan alcanzar un tamaño mayor para conquistar nuevos mercados en un mundo globalizado y que requiere de grandes dosis de mejora de productividad a través de la innovación.
Apenas han transcurrido 100 días pero se percibe un nuevo diseño en la construcción de un futuro para la Comunitat Valenciana en el que habrá que pelear también en Bruselas para que la financiación llegue al corredor del mediterráneo, a la financiación de las empresas, y especialmente en el apoyo a los emprendedores para crear empleo tan necesitado en una sociedad castigada como pocas por una crisis que ha dejado a un tercio de la población por debajo del umbral de la pobreza.
Habrá que buscar nuevas inversiones y mercados para nuestros productos, como lo hacen esta misma semana empresarios acompañados por el presidente de la Generalitat que recorren EEUU en tiempos de bonanza del dólar frente al euro.
En materia social se ha trazado una línea roja a los desahucios, dotado de universalidad en la asistencia sanitaria, gratuidad de libros escolares en Primaria, el acceso a una educación gratuita en Infantil, muestras de solidaridad con las personas que sufren el éxodo de la guerra en Siria… situando a las personas en el centro de una acción política que huye del despilfarro en etapas anteriores.
Un balance pues positivo y esperanzador, sobre el que habrá que ser exigente ante las dificultades y dimensiones de retos y  que requerirá del esfuerzo de todos para crear empleo y riqueza para todos.


domingo, 18 de octubre de 2015

Más grandes para ser más fuertes



Gonzalo Gayo
Los primeros espadas de la economía española se ha dado cita esta semana en el II Foro de Economía y Empresa celebrado en la Facultad de Economía a fin de someter a un profundo chequeo a la economía española y tratar de aventurar un futuro a esta incipiente recuperación. Los expertos coinciden en señalar que el gran reto de la economía española es la dimensión de sus empresas, especialmente en la industria y las empresas agroalimentarias, donde se echa en falta un proceso de concentración, alianzas y/o fusiones.
El profesor Juan Varela advierte que persisten los problemas de una productividad baja en relación a nuestros socios europeos y competidores. Ello explicaría las altas tasas de desempleo, así como la lenta creación de empleo pese a un crecimiento del PIB que se alimenta de la mejora consumo interno tras años de congelación en el gasto del hogar.
Para la mejora de una productividad que atenaza la competitividad y creación de empleo, Varela receta una mayor concentración de las empresas ya que a su juicio hay mucha microempresa lo que reduce el potencial de innovación, exportaciones y productividad en comparación con nuestro hábitat europeo. Más empresas grandes desde la cooperación y concertación de estrategias e incluso mediante fusiones como en su momento permitieron al sector bancario ser más fuertes en un mundo cada día más globalizado.
En la receta del doctor Varela advierte también a las administraciones publicas de las enormes barreras artificiales que están poniendo al progreso dada las diferencias normativas regionales, la cantidad de tramites burocráticos distintos, la escasa comunicación existente entre las propias administraciones y una fiscalidad que no fomenta el crecimiento del tamaño, principal objetivo al que se debe dirigir el rumbo de las empresas españolas
Otro de los doctos de la Economía, el experto Miguel Cardosa del BBVA, certifica que la recuperación de la economía española es un hecho que será sostenible en el medio plazo con una previsión del 3,2% en el crecimiento del PIB para este ejercicio y del 2,7% para el año próximo. El tirón experimentado por el PIB se debe a un petróleo a precios bajos, un tipo de cambio del euro que se deprecia frente al dólar y una serie de políticas económicas que según Cardosa han situado a España con crecimientos trimestrales del 1% del PIB en el Olimpo de la recuperación en Europa y en la OCDE.
Además, los años de recortes, recesión y pesimismo han generado una demanda de consumo e inversiones ‘embalsada’  que está favoreciendo el crecimiento económico. De hecho, el dato más favorable que muestra la economía española es el incremento del 25% en la inversión en equipamiento en las empresas, lo que demuestra una importante apuesta de futuro un cambio de modelo hasta ahora nunca visto y en el que debería favorecer la concentración de las empresas en sectores como el agroalimentario e industria en general.
La conjunción de los planetas en el universo de la macroeconomía favorece especialmente a países como España dada su dependencia energética de un petróleo a la baja, su fortaleza exportadora y el abaratamiento del precio del dinero que favorece al consumo y la inversión.
Pero hay amenazas latentes, cuyo epicentro sitúan en China dado el menor crecimiento de una economía que se abastece del 40% de las materias primas del mundo. Los chinos compran menos petróleo, cobre, cemento, y lo notan especialmente los  países emergentes, en Iberoamérica. La reducción de la demanda de materias primas ha dejado tocada a mas de una economía sudamericana y con ello limitada sus capacidades para comprar productos made in Spain, entre otros, además de las fuertes inversiones españolas en la zona.
Pero los expertos no quieren que China nos arruine la fiesta de una recuperada esperada, deseada y que precisa de la necesaria sostenibilidad `para la generación de empleo. Así pues pronostican que el euro permanecerá bajo respecto al dólar así como unos tipos de interés que permitirá por ejemplo acceder a hipotecas al 0,16% mientras se relanza los créditos a pymes y empresas. Y es que con tipos de interés tan bajos, los bancos necesitan abrir el grifo de créditos a familias y pymes como nunca hasta la fecha.
Javier Andrés, profesor en económicas y coautor del libro En busca de la prosperidad pone el acento  en que España es una anomalía internacional con las actuales tasas de paro y señala que el gran error ha sido que en este país se ajusta con la destrucción de empleo en tiempos de crisis.  Durante el foro desvela tres previsiones que anuncian la recuperación del empleo perdido en la crisis en 2019. 2022. Y 2025 dependiendo del rumbo y decisiones a adoptar. El objetivo prioritario es la creación de empleo y un mejor reparto del mismo en un país que tiene una de las jornadas laborales más dilatadas mientras destruye empleo a mansalva.
El doctor Andrés receta el contrato único o penalizar los contratos temporales que deberían ser excepciones y que han acabado convirtiéndose en una penosa regla. Echa en falta la necesaria valentía política para avanzar en reformas como está haciendo Italia.
Respecto a los presupuestos cree necesario potenciar las políticas activas de empleo reconvirtiendo parte de los subsidios a generar empleo ya que el actual sistema es poco eficiente.
Desde el Banco de España, Pablo Burriel, certifica que la política monetaria europea continuara respaldando la incipiente recuperación con tipos bajos y un euro más débil respecto al dólar. Señala que será más evidente que el crédito fluirá en las empresas y familias para que la economía real tire de una recuperación necesaria y sostenida en el tiempo. `Se hará lo que haga falta, hasta que haga falta´, concluye Burriel recordando las mismas afirmaciones de Mario Draghi, presidente del BCE.

martes, 6 de octubre de 2015

Feliz Nou d'Octubre para todos



 
Gonzalo Gayo
Esta semana celebramos el 9 de Octubre, el día todos los valencianos y el de los enamorados. Las celebraciones recorrerán una semana repleta de actos populares, de declaraciones reivindicativas y la reconquista de los ciudadanos de espacios públicos e instituciones.
El pistoletazo de salida de los actos conmemorativos recayó en la entrega de los premios Rey Jaume I presidido por el Rey Felipe VI, el pasado viernes en la Lonja, siendo uno de los actos emblemáticos donde se distingue el esfuerzo y la contribución de la ciencia, la investigación para el desarrollo y bienestar de los ciudadanos.
En la agenda de este 9 de Octubre se compaginará los actos lúdicos  conmemorativos con la reivindicación de una financiación justa que permita a los valencianos atender en igualdad de condiciones su sanidad, la educación de sus jóvenes y las políticas de igualdad hacia los más necesitados. Señalaba el presidente de la Generalitat que con el actual presupuesto no se alcanza a cubrir el 80% de las necesidades básicas que demandan los ciudadanos. Y peor aún, llevamos así más de 15 años teniendo que recurrir a un endeudamiento que supera los 40.000 millones de euros lo que supone  casi 9.000 millones de deuda per cápita.
La resolución del problema de financiación y de la deuda histórica contraída no solo condiciona el presente sino que también hipoteca el futuro de los valencianos para las próximas generaciones por lo que debe resolverse con carácter de urgencia mediante la adecuación de los recursos necesarios y la quita de parte de la deuda soportada.
En cada 9 de Octubre hecho a faltar el merecido reconocimiento a nuestros agricultores de cuyo esfuerzo durante siglos se asienta la sociedad valenciana. Una fecha tan señalada invita al agradecimiento y reconocimiento de la sociedad hacia los hombres y mujeres del campo por la excelencia de su trabajo pese al silencio de tanto esfuerzo y sacrificio. Se lo merecen con creces y a buen seguro que ese reconocimiento dará impulso a nuevos retos de futuro en un mundo globalizado que demanda productos con la calidad y la sabiduría de nuestra gente.
Este 9 de Octubre debe ser también el recordatorio de los más de 22.000 jóvenes valencianos que dejaron su tierra para partir allá donde se reconocía sus capacidades y esfuerzo con un empleo. O también las más de 80.000 familias desahuciadas por no poder pagar sus hipotecas en los últimos siete años de crisis. O la dramática situación de supervivencia de un casi 60% de desempleados valencianos sin prestaciones, ni renta alguna, mientras seguimos liderando el desempleo en Europa con más del 20% de población desocupada.
Este 9 de Octubre debemos recordar que la Comunitat Valenciana sufre, desde hace tiempo, un índice de pobreza alrededor del 30% y que estamos en el furgón de cola de la Unión Europea, según certifica este mismo año el Instituto Federal Alemán para los Asuntos Urbanos, con sede en Bonn.
Más de 270.000 valencianos se han incorporado al umbral de la pobreza en los últimos años y sitúa a la Comunitat Valenciana por encima de la media nacional. Así lo ratifica otro estudio realizado por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el que se alerta sobre la delicada situación de muchas familias valencianas, exactamente el 31,7% de la población de la Comunitat Valenciana, más de 1,6 millones de personas, ya que se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión, lo que supone un crecimiento del 5,2 por ciento desde el inicio de la crisis en 2009 hasta nuestros días.
Solo hay un camino para salir de este círculo vicioso en el que está atrapado uno de cada tres valencianos y es dedicar todos los esfuerzos en reclamar una financiación justa y la creación de empleo. Para ello es necesario un gran pacto social que establezca como prioridad la creación de empleo y que a ello se destinen los recursos y esfuerzos de la sociedad valenciana, de Europa y del Gobierno de España dada la situación de emergencia social.
Hay hitos en la historia de los valencianos que demuestran la fortaleza y la solidaridad de un pueblo para salir fortalecidos de las adversidades. Esta es una de esas ocasiones que la historia pone a prueba la fortaleza de un pueblo para arrimar el hombro y si lo logramos ganaremos todos.
Este nueve de Octubre es la fiesta y la conmemoración de un pueblo enamorado de su tierra, de sus gentes y es hora de demostrar su fortaleza y solidaridad siendo consciente de la desolación y las injusticias que sufren miles de valencianos por una crisis que nos vino impuesta y que solo podremos salir de ella con el esfuerzo de todos. Feliz 9 de octubre a tod@s, muy especialmente a nuestros agricultores por su ejemplaridad y esfuerzo. Y sobre todo a los miles de valencianos que lo están pasando mal porque su felicidad será la felicidad de todo un pueblo justo, libre y solidario.