domingo, 30 de noviembre de 2014

Millones de kilos de solidaridad



Gonzalo Gayo
En España en los años de crisis la donación de alimentos están creciendo a un ritmo del 20% anual, lo que no ocurre en los demás países europeos en los que operan bancos de alimentos.
Un millón y medio de personas en nuestro país recibirán la solidaridad manifestada este fin de semana en la segunda gran recogida de productos no perecederos con un balance a nivel nacional que supera los 20 millones de kilos de alimentos frente a los 14 millones del pasado año.
Así pues, el Banco de Alimentos ha reunido este fin de semana con la campaña de la 'Gran Recogida' un 40% más de lo previsto, gracias a la solidaridad de los ciudadanos y de los 84.000 voluntarios repartidos en 55 sedes en España. En apenas tres días se cubrirán el 12% de lo que la entidad recoge en todo un año, según ha destacado la Federación Española de Bancos de Alimentos en un comunicado.
Más de 5.000 tiendas de alimentación han participado en esta campaña de solidaridad como puntos de recogida de los alimentos donados, que a partir de ahora se distribuirán desde los respectivos Bancos entre ONG para ayudar a las personas necesitadas.
Desde el Banco de Alimentos se ha pasado de atender a 1.072.670 personas en 2011 a 1.496.062 en 2013. En el balance de 2014, el crecimiento de necesidad va a ser menor que en años anteriores, aunque ha señalado que esto no significa que se haya solucionado el problema.
Los Bancos de Alimentos donan los alimentos que obtienen a instituciones oficialmente reconocidas que ayudan a los más necesitados colaborando así a la lucha contra el despilfarro, a la integración social de personas en peligro de exclusión y a la protección del medio ambiente evitando la destrucción de alimentos.
En España hay 30.000 personas que no tienen un techo bajo el que dormir, según la Federación de Apoyo a las Personas sin Hogar. Una cifra que ha aumentado un 17% en los últimos dos años, por efecto de la crisis.
España registró en 2012 una tasa de pobreza entre sus trabajadores (pobreza laboral) del 12,3%, lo que le sitúa como el tercer país europeo con el porcentaje más elevado, sólo por detrás de Rumanía (19,1%) y Grecia (15,1%), según varios estudios.
Aunque tradicionalmente los niveles de pobreza laboral de España han superado a los del conjunto de la UE, en este informe se pone de manifiesto que la situación se ha agravado en los últimos años, con 740.000 hogares que no tienen ningún tipo de ingreso.
Más de dos millones de niños en España viven en riesgo de pobreza o exclusión social. Esto significa que sus condiciones de vida son precarias y que están expuestos a una mayor vulnerabilidad. Implica que carecen de todo lo necesario para disfrutar la infancia de manera plena.
En la España del siglo XXI, uno de cada cuatro niños está en riesgo de pobreza. De hecho, los hogares con pequeños son significativamente más pobres que la media y que los hogares sin ellos.
La factura de esta crisis habla de un total de 2,3 millones de niños (27,5%) están en riesgo de pobreza o exclusión social, según cálculos del Instituto Nacional de Estadística (INE) recogidos por UNICEF y que atenta contra los derechos que tienen reconocidos en la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas. La protección de la infancia frente a la pobreza es un derecho, una obligación y una inversión. Sin embargo, un 8,3% de los niños sufre privación material severa, un 60% más que hace seis años. En opinión de Save the Children, las iniciativas aprobadas hasta el momento han sido insuficientes para sacar a los pequeños de esta situación.
El número de hogares con menores y todos los adultos desempleados se ha triplicado desde 2007. Son casi un millón.
Sorprendentemente, en la España de los rescates bancarios la inversión en becas de libros o los sistemas de préstamo se han reducido un 45% desde 2008, lo que tiene una incidencia directa en la igualdad en el acceso a la educación. La falta de financiación supone carecer del material escolar necesario, mientras que la reducción de becas de comedor implica deficiencias nutricionales en los menores.
La lucha contra la pobreza infantil debe ser un objetivo de todos. España lo contempla en el Programa Nacional de Reformas (PNR) de 2011, donde se compromete a reducir entre 1,4 y 1,5 millones el número de personas en riesgo de pobreza y exclusión social, en un plazo que culminaría en 2019 sin embargo seguimos estando a la cola de la UE en inversión en infancia si bien la lección de este fin de semana es una muestra a la esperanza desde la solidaridad con los más débiles.