domingo, 2 de noviembre de 2014

La gran estafa de una crisis


Gonzalo Gayo

En España hay un 27% de los hogares que no puede permitirse una comida de carne, pollo o pescado cada dos días. Uno de cada cuatro ciudadanos está en riesgo de exclusión social y hay 2.721.561 niños y niñas que viven bajo el umbral de pobreza, según datos de Unicef y el INE.
Sorprendentemente, el presupuesto destinado a la infancia en España ha bajado un 14,6% desde 2010 a 2013 mientras el número de hogares con niños en los que todos los adultos están sin trabajo ha crecido un 290% desde 2007 y la brecha de la pobreza entre las familias con niños y sin ellos ha pasado de una diferencia de 3,2 puntos porcentuales a 11,5 entre 2004 y 2012. La pobreza en España está más extendida de lo que muchos creen y es severa y más intensa según advierten as organizaciones humanitarias siendo la crisis económica la que ha puesto a millones de familias e situaciones límite.
De la pobreza al fracaso escolar hay paso con una insoportable tasa de abandono escolar que se sitúa en el 23,5%. La recesión ha golpeado con más dureza a los jóvenes de 15 a 24 años, con la Tasa NINI creciendo de forma dramática en muchos países. En la Unión Europea, 7,5 millones de jóvenes, casi el equivalente a la población de Suiza, fueron clasificados como NINI en 2013.
En tanto, la visibilidad de los menores en la agenda política brilla por su ausencia pese a que desde distintas instancias humanitarias se exige un pacto de Estado que rescate de nuestra infancia.
Mientras se agudiza la pobreza extrema, conocíamos esta semana que las 20 personas más ricas de España han incrementado en el último año su fortuna en 15.450 millones de dólares, más de 1.760.000 dólares por hora, y poseen actualmente tanto como el 30% más pobre de la población, casi 14 millones de personas, según la ONG Oxfam.
Así, en la escala más alta, el 1% de los más ricos de España tienen tanto como el 70% de los ciudadanos y tan sólo 3 individuos acumulan una riqueza que duplica la del 20% más pobre de la población. En su conjunto, las 20 mayores fortunas de España alcanzaron en marzo de este año una riqueza de 115.400 millones de dólares.
España ha logrado situarse como  el segundo país más desigual de la UE poniendo de manifiesto que en esta crisis los ricos acumulan más riquezas mientras se agudiza la pobreza y las desigualdades para el resto de una población y sin que a estas horas exista voluntad y decisión de poner en marcha un gran pacto contra la pobreza y las desigualdades en nuestro país.
La crisis financiera internacional ha acrecentado las diferencias entre ricos y pobres en el mundo, en un escenario marcado por una desigualdad extrema y en el que el número de 'milmillonarios' ha pasado de casi 800 en 2008 a más de 1.600 en la actualidad. En África, 16 milmillonarios conviven con 358 millones de personas en extrema pobreza. Una pequeña élite posee más dinero del que jamás podrá gastar en su vida miles de personas mueren de hambre.
Este fenómeno no exclusivo de España, ya que en los países de nuestro entorno se observa también que los ricos acumulan más riquezas a costas de 2,6 millones de niños que se añaden a las listas de la pobreza en Europa por la crisis económica. Esta es la principal conclusión del nuevo informe de UNICEF:’ Los niños de la recesión: el impacto de la crisis económica en el bienestar infantil en los países ricos’.
El informe demuestra también que unas políticas de protección social más sólidas son un factor decisivo en la prevención de la pobreza pero brillan por su ausencia. Aunque los programas de estímulo económico temprano adoptados por algunos países fueron efectivos a la hora de proteger a los niños, el estudio demuestra que en 2010 la mayoría de los países pasaron bruscamente de una política de estímulo presupuestario a los recortes presupuestarios, con un impacto negativo en los niños, sobre todo en la región mediterránea por mandato de la señora Merkel.
Los casos de riesgo de malnutrición infantil o de escasa calidad de la alimentación de los niños en los hogares pobres detectados por las organizaciones de intervención social han hecho saltar las alarmas de una opinión pública sensibilizada mientras las administraciones siguen con los recortes hacia quien más lo necesita. Las políticas de austeridad presupuestaria han continuado reduciendo, en términos generales, los recursos económicos en los ámbitos de las políticas educativas y sociales que afectan especialmente a los niños y niñas.
Y o pagaremos caro ya que otro hecho constatad s que la crisis ha impactado en el número de niños y niñas que están naciendo en España. La reducción de la tasa de natalidad y del número de niños y niñas que nacen en España ha sido clara y evidente, especialmente a partir de 2009 y a partir de 2015 morirán más españoles que niños vengan a este mundo.
Este año se cumple el 25 aniversario de la aprobación por la Asamblea de Naciones Unidas de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) por lo que deberíamos asumir la responsabilidad y el deber que garantice a los niños, su bienestar y sus derechos, incorporando no sólo a la familias, sino al Estado y a la sociedad en general en el compromiso sobre su cumplimiento.