lunes, 15 de septiembre de 2014

Un gran pacto por la infancia en España



Gonzalo Gayo
Desde el inicio de la crisis económica, el número de niños afectados por la difícil situación que atraviesa España no ha dejado de crecer y, según los últimos datos, ya son casi un tercio los que viven bajo el umbral de la pobreza. ONGs y organizaciones sociales han reclamado un pacto de Estado para hacer frente a esta alarmante situación.
El número de hogares españoles con niños en los que ninguno de los adultos tiene trabajo ha pasado de 324.000 en 2007 a 714.000 en 2010, un aumento del 120 por ciento, según datos del informe ‘La Infancia en España 2012-2013’ de Unicef. Como consecuencia, 2.200.000 niños, el 27,2 por ciento, viven por debajo del umbral de la pobreza en nuestro país, mientras que un 13,7 por ciento de los menores experimenta un nivel de pobreza alto, un porcentaje que solo superan Bulgaria y Rumanía en el entorno de los países de la Europa de los 27.
Distintas organizaciones humanitarias han puesto en marcha programas de becas de comedor, reparto de alimentos, y en algunos centros de día, están  dando meriendas y, en ciertos casos, comidas y alimentos que se llevan a sus casas. Es sabida también de las generosidad de nuestros agricultores hacia las organizaciones humanitarias pero la dimensión del problema requiere de la participación de todos en defensa de la infancia en España.
El Pacto de Estado por la Infancia en España que promueve Unicef, Aldeas Infantiles y otras organizaciones está abierto a que entre todos contribuyamos a que esta crisis no la paguen los más inocentes. Son nuestro mayor tesoro como país, y deberíamos permitir que ni un solo niño sufra las secuelas de tantas injusticias.
Es por ello que debemos sumarnos con determinación a la hora de arrimar el hombro y solicitar a las administraciones que estén a la altura de las circunstancias que sufren 2,2 millones de niños en nuestro país en el comienzo de un nuevo curso.
Mientras Unicef realizada este llamamiento urgente a la solidaridad conocíamos en la prensa económica de nuestro país que el número de millonarios en España aumentó un 13% entre mediados de 2012 y la primera mitad de 2013, hasta las 402.000 personas, según el último informe sobre la riqueza mundial que publica anualmente un banco suizo. En dicho informe se revela que en España hay 3.475 multimillonarios, esto es que tienen un patrimonio neto superior a 22 millones de euros, excluyendo su residencia habitual. Para el 2023 se espera la cifra de multimillonarios en España aumente a 4.250 personas. Los top de la lista de multimillonarios en España son 23 personas que tienen más de 100 millones de dólares (más de 73, 8 millones de euros) en activos netos. Seguidos de  538 personas que tienen al menos un patrimonio de 100 millones de activos netos.
El aumento de las grandes fortunas en España ha tenido lugar mientras la economía española atraviesa su recesión más larga en medio siglo, el paro aumentaba a máximos históricos y las Administraciones Públicas llevaban a cabo duros recortes sin parangón en democracia.
A estas alturas de la crisis sabemos con certeza quienes han sido las autenticas víctimas de esta crisis pese a su silencio y sufrimiento. Sabemos que quienes más tienen les cuesta arrimar el hombro y constatamos a diario que la clase política anda distraída en debates que llevan a ninguna parte. Hablamos del mayor sufrimiento de la infancia en Europa, y lo padecen a diario 2,2 millones de niños españoles sin que esto parezca afectar en el ánimo de quienes nos gobierna aquí y allende los Pirineos.
El pasado jueves, el ministerio de Agricultura presentaba una campaña dirigida a los escolares españoles para que mejores sus hábitos alimenticios. Una ocasión perdida para introducir la debida, urgente y necesaria solidaridad hacia los derechos de la infancia para que todos, sin distinción, disfruten de las mismas oportunidades en su alimentación.
La Dieta Mediterránea es mucho más que solamente una pauta nutricional. Es un estilo de vida que combina ingredientes de la agricultura local, las recetas y formas de cocinar propias de cada lugar, comidas compartidas, celebraciones y tradiciones, que junto con la práctica de actividad física moderada pero a diario completan este estilo de vida que la ciencia moderna nos ha demostrado que es un excelente modelo de vida saludable.  Una dieta que sin duda debe ser fomentada y apoyada desde todas las instancias hacia todos los niños en nuestro país y especialmente hacia quien más lo necesita.
En esta campaña, se priorizan las frutas y hortalizas de temporada, como parte de esa alimentación saludable, y en consonancia con las actuaciones que está impulsando el Departamento en la promoción de estos productos  frente al veto ruso a los productos europeos.  Según el estudio Aladino de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, cerca de 1 de cada 2 niños españoles entre los 6 y los 9 años, tiene exceso de peso, que podría derivar en pérdida de calidad de vida cuando sean adultos. También ha resaltado el alejamiento de la Dieta Mediterránea constatado en el 60 por ciento de los menores, así como el incremento del sedentarismo.
El eslogan elegido para este curso “Come sano, haz deporte” debería contar con el compromiso de todos para que sea una realidad también para el 27% de la infancia en este país que sufre las secuelas de una crisis que crearon otros.