domingo, 23 de febrero de 2014

La luz al final del túnel

Tunel de minas en Libros(Teruel)
Gonzalo Gayo
Decía el ministro de Economía, tras la reunión del G20, que de España ya no se habla, que el euro ha superado con éxito las dudas sobre su futuro y que la salida del túnel esta próxima. A las palabras del ministro se suma las agencias de calificación de deuda otorgando la categoría de menos basura que hace unos días pese alcanzar el billón de euros, siendo en su relación con el PIB la más alta en lo que llevamos de siglo. Si lo peor de la crisis ya ha pasado convendría preguntarnos que nos espera de esta salida del túnel.
Hasta el momento España carece de un plan sobre su futuro ya que seguimos atados de pies y manos en una extraña cuenta de resultados que satisface a organismos e instituciones pero que choca con una cruda realidad que habla de empobrecimiento, de rupturas sociales, de pérdidas de derechos y libertades, de horizontes y futuro, de jóvenes que reniegan de un país sin oportunidades y de territorios que buscas otros caminos. En la salida del túnel  nos encontramos con un billón de euros que habrá que pagar o que pagarán las futuras generaciones a las que hoy condenamos a salir de  este país para labrarse un futuro.
Tras los primeros destellos se vislumbra un Estado que incrementa su dependencia de las entidades bancarias, las mismas que fueron rescatadas con más de 100.000 millones de euros de dinero público y que nadie les reclama para que devuelvan hasta el último euro salido del bolsillo de los ciudadanos.
Durante esta larga travesía no hemos sido capaces de planificar, ni siquiera soñar, el país que queremos construir. No hay una planificación de la industria de futuro, del necesario esfuerzo en la investigación y el apoyo a los nuevos emprendedores. Seguimos sin saber que horizonte le espera a una agricultura que se queda sin agricultores, a los que se les convoca para repartir migajas con las ahuyentar el relevo de los más jóvenes. Tras décadas de PAC los agricultores han salido adelante con más sacrificios y esfuerzos para ganar un 40% menos que la renta media en la UE. Y qué decir de aquellos agricultores a lo que ni les llega las migajas como es el caso de la cuenca mediterránea a la que alguien le puso el cartel del ‘levante feliz’ para recibir a cambio la nada y hasta incluso negarle el agua excedentaria de las cuencas del norte del sistema Ibérico.
Este fin de semana he recorrido las maravillosas tierras de Teruel. Tierra de contrastes, de paisaje único y de buenas gentes. En la travesía uno puede disfrutar de una magnifica autopista adornada con monumentos indescriptibles en las rotondas de cada desvío hacia un poblado deshabitado. E incluso puentes adornados con murales gigantes de cerámica ilustrando paisajes, escudos y cantos a la mayor gloria de la sinrazón.
Es la España del absurdo, la del billón de euros de deuda y los de los 5 millones de parados, ¿o son  seis?, quien sabe y a quien verdaderamente le importa.
Si ni siquiera somos capaces de exigir a las entidades financieras que devuelvan el dinero de tanto rescate y ayudas. En Estados Unidos y los países nórdicos si lo han hecho, hasta el último céntimo, exigiendo con cárcel a aquellos que dilapidaron el dinero de sus clientes mientras por estos parajes enjuiciamos a jueces que se atrevieron a poner un poco de cordura.
Puede que la salida del túnel este cerca pero lo realmente importante es saber qué país queremos reconstruir ante tanta ruina. Ese es el gran debate que hay que abrir, sin resignación, sumando esfuerzos, sin distinciones y arrimando el hombro. Hay que abordar cada sector productivo, cada territorio para desarrollar el potencial de sus gentes y de sus tierras, cooperando y compartiendo. España dispone de una posición estratégica en el mundo privilegiada, con un clima y una riqueza cultural que permite explorar nuevos productos agrícolas con un enorme potencial en la cadena de alimentación. Del esfuerzo de sus gentes se ha alcanzado el liderazgo en la agricultura ecológica, en el aprovechamiento de nuevas energías, en la planificación y ejecución de las obras civiles más complejas. Somos el segundo o tercer país del mundo más atractivo para quienes viajan. Debemos persistir en lo que nos distingue para abastecerse de energías limpias a las que habrá que apoyar y de una generación de jóvenes preparada que habrá que darle herramientas para emprender y construir un futuro.
Es preciso enterrar la España del despilfarro, con controles de cada euro exigiendo la trazabilidad de cada euro que recauda Hacienda. Es preciso que se establezcan mecanismos de control y se acompañen con la máxima transparencia en las administraciones y también en las decisiones de quienes ostentan la delegación de la voluntad soberana de los ciudadanos. No es concebible un solo privilegio para quien son depositarios de la voluntad popular ya que están gestionando su dinero, su presente y su futuro. Esperemos pues que este trecho que queda para la salida del túnel seamos capaces de asentar los cimientos de un futuro mejor para todos. Ojalá.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Cooperar para salir de la crisis

El Parlamento Europeo envió a la Comisión Europea un memorándum para que apueste por la economía social y las cooperativas para salir de esta crisis e insta a difunda en los estados miembros las bondades y ventajas de la economía social. En su informe “Sobre la contribución de las cooperativas a la salida de la crisis” y bajo la batuta de Patrizia Toia, el informe desgrana un conjunto de medidas para potenciar la creación de empleo a través de cooperativas y sociedades anónimas laborales.
Recuerda el Parlamento Europeo que en esta vieja Europa hay alrededor de 160.000 empresas cooperativas, que pertenecen a 123 millones de miembros y proporcionan empleo a 5,4 millones de personas y cuyo peso en el PIB de los 27 es de un 5% de la economía europea. En dicho informe se constata como en los últimos años de esta crisis, Europa ha alcanzado cotas insoportables de desempleo y sin embargo el cooperativismo genera empleo y desarrollo local en tiempos difíciles.
Destaca el ejemplo de las cooperativas sociales, especializadas en la integración laboral, ya que proporcionan empleo a más de 30.000 personas desfavorecidas en los sectores de la industria y los servicios. Añade que las cooperativas se han convertido en un modelo para los trabajadores autónomos y las profesiones liberales, y que dicho modelo ha adquirido notable importancia en nuevos sectores desempeñando un papel muy importante en la Unión en términos económicos, sociales, laborales y de desarrollo sostenible, además de ser un motor de innovación social, elemento de gran importancia tanto en la Estrategia Europa 2020 como en el programa Horizonte 2020.
Las cooperativas pueden promover eficazmente el emprendimiento a escala microeconómica, ya que permiten a pequeños emprendedores  asumir responsabilidades empresariales; apoya, en este sentido, el desarrollo de cooperativas en los sectores social y del bienestar, pues permiten garantizar una mayor participación social de los grupos vulnerables. Al cooperar entre sí, las cooperativas pueden aprovechar las economías de escala e intercambiar experiencias y mejores prácticas, así como poner en común o transferir recursos humanos y financieros cuando sea necesario. Su flexibilidad inherente les permite que ser autosuficientes incluso en los momentos más difíciles.
Desde el Parlamento Europeo se insta a la Comisión y a los estados miembros que fomenten la creación de nuevas cooperativas a escala europea ya que contribuirán a un crecimiento inteligente, sostenible e integrador, que respete el modelo social europeo.
Los eurodiputados creen necesario simplificar la actual legislación y sobre todo articular un Plan de acción sobre emprendimiento 2020 debería hacerse una referencia al importante papel de las cooperativas.
Hay pues que garantizar la igualdad de oportunidades entre las cooperativas y otras formas empresariales, a la vez que se preservan los objetivos y métodos de trabajo de las cooperativas, así como su carácter social. Este agravio comparativo lo fomentan los propios estados en sus contrataciones públicas y que debería contar con una reserva de duración limitada a favor de las cooperativas.
Seña el informe que la transmisión de una empresa a los empleados mediante la creación de una cooperativa y otras formas de propiedad por parte de los trabajadores podría ser la mejor forma de garantizar la continuidad de la empresa y se solicita urgentemente que se cree, con la participación del Banco Europeo de Inversiones (BEI), los interlocutores sociales y las partes interesadas del movimiento cooperativo, un mecanismo europeo diseñado para fomentar la creación de cooperativas. Es por ello que se pide a la Comisión y a los estados miembros de la UE que promueva iniciativas de apoyo a la capitalización, incluidas ventajas fiscales, aunque estén limitadas en el tiempo.
Hace igualmente un llamamiento para que los programas y fondos europeos para 2014-2020 deben constituir instrumentos importantes para el apoyo a las cooperativas y con ello fomentar el desarrollo sostenible de empresas y la restructuración responsable, e incluido la creación de un Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización.
El peso del cooperativismo en la agricultura es de gran importancia y es por ello que el reconocimiento de la importancia de la economía social y de la agricultura reportaría empleo, progreso en el desarrollo local y valores en el emprendimiento.
El siglo XXI se ha iniciado con enormes turbulencias económicas, sociales y políticas, convirtiendo al sector agrario en protagonista de los titulares de la prensa internacional, hasta el punto de que por primera vez en su historia el G-20 lo ha introducido en la agenda de su cumbre de Jefes de Estado. De un sector calificado tradicionalmente como invisible hemos pasado a la situación contraria, adquiriendo una relevancia que ha situado a la producción agraria y alimentaria como actividades estratégicas, tanto en el plano político como en el económico.
Un dato a tener en cuenta. C
on unos ingresos medios de 3,8 mil millones de euros, las 100 cooperativas agroindustriales más importantes a escala mundial son bastante grandes. A pesar de la crisis, su índice de crecimiento medio es del 10 %: una cifra impresionante cuando aun observamos la debilidad de una recuperación incipiente entre los países europeos. Por cierto, el país del mundo con más cooperativas es EEUU y en Europa, Alemania.


martes, 4 de febrero de 2014

España ha vuelto

“España ha vuelto” titulaban esta semana pasada los principales medios de comunicación financieros en la catedral de las finanzas. El último informe de JPMorgan anunciaba a los voraces inversores de Wall Street que la economía española crecerá un 1% en 2014, y añadía que se atisban varios datos alentadores en los últimos meses sobre producción industrial, exportaciones, consumo interno y confianza que respaldan la salida del túnel de la sufrida economía española.
Los informes que circulan más allá del charco eran respaldados por el Banco de España y el INE dando así oficialidad a los primeros signos de recuperación durante el tercer trimestre señalando que la economía española prolongó la mejora gradual que se viene observando desde principios de año, en un entorno caracterizado por un cierto alivio en las tensiones financieras y una mejora de la confianza.

Por su parte el Instituto Nacional de Estadística (INE) ofrecía las cifras oficiales en las que se mueve la economía española con una recuperación en el cuarto trimestre de 2013 del PIB del 0,3% situando la contracción económica en el 1,2% durante 2013, por lo que mejore en cuatro décimas la caída de 2012 (-1,6).
La mejora de la economía española invita a ser cautos dado que persiste un contexto económico difícil y con cifras de desempleo, deuda y economía sumergida preocupantes. Es por ello que España debe afrontar cambios estructurales en el gasto público y en los necesarios mecanismos del control de quienes toman las decisiones ya que, aun hoy en día, se  estima en más de 10.000 millones de euros dilapidados cada año en el capítulo de la corrupción y el despilfarro.
A ello hay que añadir los más de 80.000 millones que las arcas públicas dejan de recaudar por las enormes gritas de una economía sumergida que supera en 24% de los que producimos. Los datos oficiosos indican que los años de crisis económica han hecho aumentar la economía sumergida hasta el 24,6% del PIB desde la tasa del 17,8% que se calculaba en 2008. Además de la cantidad defraudada o evadida en concepto de impuestos, ha aumentado también la brecha provincial.
La subida de impuestos, la corrupción y el alza del paro han disparado la economía sumergida durante la crisis.
Según un informe de Gestha, la economía B alcanzó en 2012 los 253.000 millones de euros, casi un 25% del PIB, tras haber crecido en 60.000 millones en los últimos cuatro años. “Hay un grave problema de moralidad en España y la clase política hace poco por dar ejemplo” señalan desde el sindicato de Técnicos de Hacienda (Gestha) en la presentación del informe ‘La economía sumergida pasa factura y el avance del fraude en España durante la crisis’.
Las previsiones son optimistas dado que se estima que España crecerá por encima de la zona euro en el 2014, pese a que la gran mayoría de predicciones apuntan a una evolución menor del PIB. La necesidad de aflorar
la economía sumergida y el grave daño que esta ocasiona a la recaudación para el fisco debe ser abordada para reducir el abultado déficit de las administraciones públicas. En el caso de España, más de cuarto de billón de euros de actividades que escapan al control de la hacienda pública privan al Estado de unos recursos que oscilan entre los 60.000 y los 80.000 millones de euros, según las estimaciones de diversos estudios. Otro informe, promovido por eurodiputados y realizado por Tax Research, cifra en 72.700 millones de euros la cantidad que el Estado deja de recaudar por la economía sumergida.
Para que la recuperación se consolide es necesario un enorme esfuerzo para que un 26% de la población encuentre trabajo. Sin embargo ni el Estado, ni las Comunidades Autónomas están por la labor de poner en marcha planes de choque para empleo y apoyar decididamente a los emprendedores.
No obstante, la economía española cobrará fuerza este año y lo hará de forma gradual en un cambio de ciclo que debería ponernos en la línea de crecimiento de nuestro entorno. De hecho, en países como Estados Unidos crecen a un ritmo anual del 3,2% en el cuarto trimestre del año pasado, impulsada por el mayor incremento del gasto de los consumidores en tres años.
Los inicios constatados de una incipiente mejora de la economía española y de la tregua de los mercados con nuevos descensos de las rentabilidades de la deuda pública española y de sus diferenciales respecto a los bonos alemanes debe impulsar las necesarias medidas para apoyar a la economía real así como los necesarios mecanismos de control de los escasos recursos públicos.