lunes, 8 de julio de 2013

UN MILLON DE EMPLEOS VERDES

Gonzalo Gayo
La FAO calcula que será necesario aumentar la producción agrícola en un 70% en 2050 para alimentar a los 9.000 millones de personas que habitarán el mundo entonces. La producción de cereales tendrá que aumentar en 1.000 millones de toneladas y la producción de carne tendrá que incrementarse más del doble con respecto a la actualidad. Para que esto se realice de manera ambiental, económica y socialmente sostenible, nuevas inversiones en el sector deben compaginarse con la creación de empleo.
A las tensiones alimentarias, debemos contemplar también que la agricultura es la fuente de ingresos del 86% de la población rural y la creación de empleo en zonas rurales es uno de los caminos más importantes para salir de esta crisis y asegurar la seguridad alimentaria.
En este momento, en España es particularmente relevante la discusión sobre el relanzamiento de la economía. Para España, los sectores de la economía verde son una buena oportunidad para ganar competitividad, avanzaren la creación de empleo de calidad y reducir el impacto ambiental de la economía, otra cosa distinta es que el gobierno y las administraciones sepan ver más allá de los recortes sin ton ni son.
La crisis financiera, que estalló con toda virulencia en el año 2008 y se trasladó a partir de ese momento a la economía real, ha puesto de manifiesto muchas de las debilidades del actual sistema económico, político y social y sin embargo la agricultura ecológica y la economía verde está demostrando ser uno de los sectores más dinámicos de la economía y muestra con claridad el camino a seguir para salir de este túnel. La agricultura forma parte de una economía verde que ofrece enormes oportunidades de creación de empleo, muchas de las cuales ya están en marcha y se estima una capacidad de generar un millón de empleo en los próximos diez años en sectores tradicionalmente asociados con un contenido ambiental.
Actualmente en nuestro país, los empleos verdes se encuentran distribuidos en 61.000 empresas, que abarcan un amplio conjunto de sectores de actividad desde el sector alimentario y agrícola a las energías renovables o la gestión de residuos.
Uno de los aspectos en los que debería incidir la agricultura actual y su capacidad exportadora es en la recuperación de la biodiversidad de alimentos ya que tan solo producimos el 2% del total de especies comestibles entre las 10.000 y 15.000 reconocidas como comestibles en el mundo.
La insostenibilidad social y ambiental de los sistemas intensivos agrícolas se contrapone a la necesidad de alimentar a una creciente población y que prácticamente se duplicara en las demandas alimenticias en apenas 40 años por lo que se debe fortalecer y apoyar sin reservas a un sector estratégico y vital para Europa y con una enorme demanda de productos en el mundo.
La agricultura y ganadería ecológica representan en la actualidad 49.867 puestos de trabajo, el 9,4% del total, considerada en plena expansión en la actualidad, habiendo logrado el liderazgo en Europa en agricultura ecológica. Al igual que en el caso de las energías renovables, la agricultura y la ganadería ecológicas presentan un elevado potencial para la generación o reconversión de empleos en España. El respaldo de las políticas europeas, la preocupación y concienciación creciente de los consumidores, tanto en cuestiones ambientales como en materia de salud, así como el enorme potencial de desarrollo de la industria transformadora, que puede aprovechar la capacidad productiva nacional que actualmente está siendo exportada, entre el 70% y el 80% de la producción ecológica se exporta como materia prima, sugieren un margen de crecimiento del empleo verde muy relevante.
La revolución verde ha pasado de unos 158.500 puestos de trabajo en 1998 a alrededor de 531.000 en 2009, un cambio que representa un incremento del 235% en una economía verde que no conoce la crisis. En términos del peso del empleo verde en el empleo total del país, el cambio también es notable. Considerando exclusivamente las partidas que resultan comparables entre los datos de 1998 y 2009, puede afirmarse que el empleo verde ha pasado de representar el 1,12% del empleo tota en aquel año a suponer el 2,81% en la actualidad pese a la crisis.
En el plano europeo, España se encuentra entre los países que lideran la promoción de la economía verde y de hecho, al anterior gobierno del presidente Zapatero se le reconoció en 2006, a España y Alemania como los dos países de la UE que habían puesto en funcionamiento una serie de políticas y medidas abarcando todos los sectores responsables de las emisiones de CO2 (energía, industria manufacturera, transporte, sector terciario y doméstico). En 2008, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) señalaba que junto a Finlandia y Dinamarca, España promovía activamente las exportaciones de bienes y servicios medioambientales y brindaba apoyo a las empresas locales para favorecer su transformación en exportadoras globales. También, un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT, 2011) de alcance europeo identifica a España, Alemania, Francia y Reino Unido entre los países que han respondido a la crisis económica con medidas de estímulo verde y que esperemos continúe por parte de las políticas activas para generar empleo y una economía más verde por el bien de todos.