lunes, 16 de diciembre de 2013

Felices y solidarias Fiestas

Se acercan las entrañables fiestas navideñas con la necesaria llamada a la solidaridad en el quinto año de una crisis que dura demasiado tiempo para tres millones de personas viven en situación de pobreza severa en España, el doble que antes del estallido de la crisis económica en 2008. La España del siglo XXI estrenará el nuevo año con más de 10,5 millones de pobres, casi 430.000 hogares con todos los miembros en paro y más de un millón de personas atendidas por Caritas.
Pero lo peor de esta crisis son las víctimas inocentes, casi 2,2 millones de niños que viven en pobreza relativa. Por primera vez en la historia de este país, los niños se han convertido en el colectivo más afectado por la crisis económica y en los dos últimos años casi 205.000 niños se suman a esta sangrante estadística en hogares con ingresos por debajo del umbral de la pobreza.
El rostro de la pobreza en España contrasta con el número de ricos que aumentan en nuestro país según el último estudio sobre riqueza mundial que da conocer el banco suizo Credit Suisse. Y es que este año de brotes verdes hay 47.000 españoles más con una fortuna superior a un millón de dólares (740.000 euros al cambio actual). En plena crisis, con la tasa de paro y de pobreza en máximos históricos el número de grandes fortunas ha crecido un 13% en 2013. España se coloca así en el podio de los países donde más han crecido los grandes patrimonios con un total de 502.000 millonarios, ocupando el octavo puesto mundial, superando a países como Suiza, Canadá o Bélgica.
Pero como les decía estas navidades se estima que en los hogares no afectados por la crisis se gastarán un 30% más que la media mensual del resto del año a demanda de alimentos y bebidas. Entre los productos navideños destaca la demanda de dulces, carne transformada, carne de ovino y caprino, pavo, mariscos, frutos secos, frutas tropicales, cavas, sidras, vinos con denominación de origen o bebidas espirituosas. Un estudio elaborado por Deloitte estima en 910 euros el gasto por hogar español en Navidad.
Les traigo a relucir estas cifras para que tengan presente que pese este año, quizás más que en los anteriores, es necesaria la solidaridad de todos apoyando iniciativas como los bancos de alimentos o también comprando productos locales que generan empleo en nuestro entorno. Es por ello importante remarcar que esta crisis es de quien la sufre y no de un país que da la espalda a más de cinco millones de desempleados, un 50% de larga duración y sin que hasta la fecha haya un plan para acabar con esta tremenda injusticia social. Hoy más que nunca son necesarias las actitudes y acciones ciudadanas para arrimar el hombro con las personas necesitadas de nuestro entorno a través de los bancos de alimentos o apoyando nuestros comercios y productos locales, generando empleo y riqueza.
Los Bancos de Alimentos son organizaciones sin ánimo de lucro basados en el voluntariado y cuyo objetivo es recuperar excedentes alimenticios de nuestra sociedad y redistribuirlos entre las personas necesitadas, evitando cualquier desperdicio o mal uso. Durante el pasado consiguieron ayudar a más de 1 millón de personas necesitadas en España y este año batirán todos los records gracias a la solidaridad de casi todos.
También el hecho de consumir productos locales es bueno para la economía local ya que genera empleo y además son más frescos, de mayor calidad ya que es un alimento cosechado en el momento óptimo de maduración con más nutrientes. Al consumir productos locales automáticamente comemos productos adaptados a cada temporada y son más baratos. Es fácil olvidar que muchos productos no se pueden cultivar durante todo el año. Comprar directamente a los productores te pone en contacto con las estaciones del año aprendiendo a diferenciar cuándo es el mejor momento para consumir cada producto. Y si lo hacemos en la tienda del barrio, o en los mercados municipales mejor que mejor ya que evitaremos que los oligopolios que manejan cinco empresas en nuestro país dejen de controlar el 80 % de los productos que se distribuyen en España. Debemos  ejercer nuestra soberanía alimentaria ya que es la mejor manera que apoyar a nuestros agricultores y a nuestra salud.
Unos agricultores que en nuestra tierra andan en franca retirada tras abandonar durante 2013  el cultivo de 8.065 hectáreas, lo que sitúa a la Comunitat Valenciana como la autonomía que ha registrado durante este año la cifra de abandono de tierras de cultivo más elevada de toda España, según datos del Ministerio del ramo y dados a conocer por AVA.
El suelo agrario abandonado ha pasado de una cifra global de 136.606 hectáreas en 2002 a un total de 167.658 hectáreas en 2013. En términos porcentuales, esta evolución negativa se traduce en un aumento de las tierras agrarias que han dejado de cultivarse del 22,7%. Para Cristóbal Aguado, presidente de AVA, no hay mejor calificativo que de “terrorífico” tal ingente cantidad de tierras en baldío donde antes florecías una rica agricultura fruto del esfuerzo de nuestros agricultores y del reconocimiento de los consumidores.
Esperemos que ante la gravedad de la situación se adopten medidas que garanticen un futuro mejor para nuestros agricultores, los verdaderos guardianes de nuestra salud y de nuestro patrimonio medioambiental, generadores de empleo y riqueza y parte esencial de nuestras raíces como pueblo. Felices y solidarias fiestas con los más necesitados.


domingo, 24 de noviembre de 2013

Consume productos locales


La naturaleza nos ofrece lo mejor para nuestra salud gracias a los agricultores y a su sabiduría siendo los productos locales, por su frescor y riqueza alimenticia los mejores.
Comer productos locales de nuestra huerta y de nuestros agricultores es fundamental para una economía sostenible y el desarrollo local. Un euro gastado en productos cercanos genera el doble para la economía local. Además, los productos son más fresco y evitamos el transporte desde grandes distancias tras haber permanecido semanas en congeladores.
Los alimentos de proximidad saben mejor. Un producto recolectado en su punto óptimo de maduración tiene mucho más sabor que uno recolectado prematuramente. Además, contribuimos a reducir emisiones de gases contaminantes al evitar el transporte de un petróleo que no tenemos.
El cuerpo agradece que consumamos productos de temporada y además son más baratos. Siempre es más reconfortante sentarte a comer sabiendo de donde proceden los productos, conociendo al panadero, al agricultor, etc. y sabiendo cómo trabajan. Con este simple gesto contribuimos también a crear empleo ya que un agricultor que no produce industrialmente puede dedicarse a producir una variada gama productos, creas empleo en tu zona e impide que surjan monopolios que alteran los precios de origen. De hecho, el 80% de los productos se distribuyen en España por pocas empresas que imponen los precios finales y que se produce y como. Apoyar a los pequeños productores sirve para luchar contra esto. Comprando a los productores locales apoyas el desarrollo sostenible de sus tierras y negocios. Con ingresos dignos los productores locales permanecerán y utilizarán sus recursos generando riqueza y empleo para su comunidad.
Hay que relocalizar de nuevo la economía, descentralizarla, hacerla realmente sostenible.  Porque el consumo de productos biológicos locales ahorra energía y nos hace menos dependientes del petróleo. Porque una economía local fuerte y sólida evita las migraciones que desestructuran nuestras familias, porque si el campo se desertiza de personas desaparece la cultura, las tradiciones, la diversidad biológica y la calidad de los productos locales. Porque el consumo local protege nuestros pueblos y la biodiversidad cultural; porque protege lo propio, lo cercano, y mira siempre con suma responsabilidad a las generaciones futuras.
Con el otoño llegan los cítricos para protegernos de enfermedades, y son nuestro mejor aliado a la hora de defender el sistema inmunológico de nuestro organismo.
Las frutas de temporada como las naranjas son imprescindibles en la dieta de una persona dada su rica variedad de vitaminas, minerales y sustancias necesarias para el buen funcionamiento de organismo. También el consumo de verduras contribuye a un cuerpo y una mente sana, especialmente en el caso de los más pequeños que las necesitan para garantizar un buen crecimiento saludable.

¿Pero por qué es tan importante consumir verdura? Este alimento contiene un importante nivel de nutrientes, vitaminas y proteínas que resultan fundamentales para la salud de los más pequeños. Las frutas y las verduras son la fuente principal de vitaminas, necesarias para hacer frente a agentes externos y para aumentar nuestras defensas. Las verduras tienen un bajo contenido en grasa por lo que son muy beneficiosas para prevenir la ya tan frecuente obesidad infantil. En este sentido podemos afirmar que en casos de prevención o tratamiento de obesidad infantil es fundamental el consumo de verduras para reducir el nivel de grasa en los más pequeños.
Las cebollas, zanahorias o patatas son muy beneficiosas para curar heridas y agilizar la cicatrización de esas heridas que son tan comunes en los más pequeños. También, la remolacha, el apio, la soja, los guisantes, las habas, las judías verdes, cebollas y  patatas ofrecen al organismo de los más pequeños un alto contenido en calcio que ayuda a fortalecer los huesos en etapas de crecimiento.
Las verduras son un importante aliado para prevenir enfermedades que afectan al sentido de la vista y del oído, de tal modo que consumiendo por ejemplo zanahorias conseguimos mejorar la salud visual mientras que con el consumo de cebolla fomentamos la salud auditiva. Además, las verduras ayudan a prevenir enfermedades sino que también son recomendables para tener una mejor salud física ayudando a tener una piel más suave, un pelo más fuerte y unos dientes más sanos.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Una economía social y responsable


Gonzalo Gayo

Me preocupa que de esta crisis salga victoriosa la cobardía del sálvese quien pueda e impere un nuevo tiempo de hombres y mujeres temerosos por su puesto de trabajo, por su sanidad, por sus jubilaciones, por sus ahorros y por la futura educación de sus hijos. Me preocupa que aparquemos la solidaridad debida a los más débiles y que los egoísmos de unos pocos sigan sometiendo al resto de ciudadanos. Me inquieta que los casi 6 millones de parados y paradas en este país no sean visibles más allá de las frías estadísticas sin que hasta la fecha no haya un plan de rescate como el de la banca o el sector del automóvil que ha sido dotado con generosidad con dinero público.
Me indigna que los directivos de las entidades financieras intervenidas por el Estado estén cobrando indemnizaciones millonarias e incluso alguno dando charlas sin antes pasar por el banquillo de una Justicia que en demasiadas ocasiones mira hacia otra parte. Me sorprende que el mayor desastre ecológico sufrido en Europa se haya saldado con pasar página, como si el Prestige hubiera sido un mal sueño de una noche de verano.
Me asaltan las dudas de una crisis a la que algunos ven la luz de la salida del túnel tras anunciar a los cuatro vientos el final de un rescate bancario que costó 41.500 millones de euros y aun seguimos sin saber cómo piensan devolvérnoslo. Más barato nos habría salido cerrar aquellas entidades quebradas y poner a buen recaudo sus clientes en otras cajas o bancos responsables y eficientes. Cuanto empleo y cuantos recortes nos habríamos evitado si el dinero público se hubiera utilizado en potenciar una economía competitiva, generadora de empleo y riqueza en vez de tener que pagar ahora una deuda insostenible del 95% del PIB.
No es posible salir de esta crisis sin que los errores cometidos sean afrontados y solucionados y menos aún sin crear empleo. Empezando por la responsabilidad de las entidades financieras que deberán de devolver hasta el último céntimo de dinero público y someterse a mecanismos de control, una mayor regulación y un compromiso social respecto a sus clientes. Es urgente aplicar la tolerancia cero a una corrupción que aun hoy cuesta 10.000 millones al erario público sin que hasta la fecha se hayan puesto los medios, ni siquiera producido un gran pacto contra esta lacra que asola la confianza de los ciudadanos. Son necesarios mecanismos de control, transparencia y una justicia eficiente y resolutiva para poner fin a este cáncer del sistema democrático.
Es posible que todo ello no esté en nuestras manos pero frente a tanta resignación y miedos es posible un cambio real si cada uno logramos actuar consecuentemente con los valores que predicamos y que en demasiadas ocasiones se los lleva el viento. A los servidores de lo público debemos exigirles transparencia, honestidad, humildad, que sepan escuchar y den cuentas de su trabajo al servicio de los ciudadanos.
Debemos también ser conscientes que podemos cambiar los comportamientos de las empresas y las entidades financieras desde la fuerza que tiene cada acto de consumo individual, preguntándonos en aquello que compramos o el servicio que contratamos a quién beneficia o que hacen con nuestro dinero.
Si usted compra fruta, hortalizas y productos de su tierra sabrá de su calidad, quien la produce y con su acto generará empleo y hará justicia a tanto esfuerzo. Si a la hora de contratar los servicios de un banco o una caja analiza su transparencia, la democracia de los actos de la entidad, lo que cobran sus directivos o la responsabilidad social asumida estará contribuyendo a un verdadero cambio para salir de esta crisis. Le sorprenderá saber que hoy en España las principales entidades financieras que apuestan por la responsabilidad social tienen un ratio de solvencia muy superior a la banca tradicional. Pregunte por las diferencias salariales en una banca que mantiene proporciones de 1 a 1.800 veces de diferencia frente a otra forma de hacer banca con diferencia de 1 a 6 como máximo.
Posiblemente en su entorno habrá observado la creación de cooperativas de trabajo asociado, de una economía social que ofrece servicios, educación y productos que desarrollan trabajadores que perdieron su empleo y que se suman a una economía social con fórmulas socialmente responsables y democráticas. En el próximo año, se anunciará la creación del Banco Cooperativo Europeo y otras entidades financieras surgirán también desde iniciativas ciudadanas que han puesto en marcha en nuestro país más de 70 monedas sociales.
Sepa que el 75% de las nuevas cooperativas o sociedades laborales sobreviven mas allá de los 3 años mientras el 80% del resto de empresas de corte tradicional no supera los tres años de vida. Sorprende que en un país con casi 6 millones de personas sin empleo, con el 50% del talento de nuestros jóvenes en paro, no se apoye una ley de economía social aparcada desde 2011, sin dotación, ni reglamento pese a que permitiría sumar iniciativas emprendedoras para aunar talentos que generen empleo y riqueza. En Andalucía encontramos la respuesta ya que han sabido potenciar las ventajas que ofrece la economía social para situar a esta región en la vanguardia de Europa en la agricultura ecológica o en países pioneros como en Israel.
Creo que de esta crisis se sale también desde la responsabilidad de cada uno, sabiendo que nuestras dediciones en el consumo deben tener también el componente del bien común, de ofrecer el apoyo y reconocimiento a nuestros agricultores, de apoyar a las entidades financieras que reinviertan allá donde obtienen sus beneficios, de las empresas que crean empleo y asumen una responsabilidad social en su comportamientos y formas de actuar. Es posible y podemos hacerlo para que de esta crisis salgamos fortalecido como sociedad y como país. El reto merece la pena, al menos intentarlo.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Les propongo

Gonzalo Gayo

Con la vuelta al cole surgen los propósitos, las metas por alcanzar y el inicio de las cosechas. En este nuevo curso 2013-14 les propongo que tras el fiasco de las Olimpiadas de Madrid organicemos como país las `Olimpiadas del Empleo y la Solidaridad´ en las que seamos capaces de contrastar todas nuestras capacidades entorno a la economía real para salir de esta crisis.
Hagámoslo con el mismo convencimiento pero sabiendo que cada esfuerzo tendrá sus frutos y serán nuestros hijos los primeros agradecidos. Así lo hicieron nuestros padres y nuestros mayores, con sacrificio y esfuerzo para que este país disponga hoy de una sanidad, de unas infraestructuras, de una educación y de una generación que es la mejor preparada de nuestra historia.
Les propongo sacrificio empezando por los que más tienen porque este país debe ser de las oportunidades para todos, sin privilegios a la hora de arrimar el hombro.
Les propongo a los catalanes que lideren el progreso de España, que construyan una enorme cadena que una de norte a sur y de este a oeste para que sepamos capaces de sumar y multiplicar allá donde otros solo ven divisiones y restas.
Les propongo a sus señorías que trabajen por y para los ciudadanos que les pagan el sueldo que ellos mismos se ponen llegando al extremo autosubvencionarse gastos, viajes y hasta la cafetería de las Cortes. Tomen como ejemplo a los señores diputados suecos, sin ayudantes, asesores, ni privilegios, hasta comparten apartamento con lavandería común y ellos mismos se hacen la colada. Ni un solo coche oficial, para eso está el transporte público. Si señores diputados y miembros de una casta que está arruinando las arcas públicas y los valores democráticos convirtiendo a los señores ciudadanos en sus vasallos.
Les diría que esto ha de cambiar para exigirles que allá donde obtuvieron los votos vayan a explicar que están haciendo y de paso escuchar aquello que deben hacer. Es un saludable ejercicio de democracia y de decencia pública. Les recuerdo que ustedes son los empleados mejor pagados y su sueldo procede de unos ciudadanos que sufren la peor crisis de últimos años. Sepan señores diputados, presidentes de autonomías, miembros de consejos de entes públicos, ciudadanos electos de las autonomías y corporaciones locales que se deben en cuerpo y alma a resolver los problemas de personas que no encuentran empleo, de los agricultores que no pueden con su alma trabajando de sol a sol por una miseria, de una educación que fabrica un 35% de fracasos escolares y un 60% de parados entre los jóvenes mientras únicamente se dedican al ejerció de la incompetencia con más recortes.
Les propongo a los responsables de las cuentas públicas que los 125.000 millones de euros que llevan gastados con dinero público para salvar a bancos y cajas mal gestionadas sean devueltos en tiempo y forma, mediante escritura pública que permita el desahucio de aquellas entidades incumplidoras así como la responsabilidad penal de quienes dirigen las mismas. Aprendan del señor Obama con más de 400.000 millones gastados en salvar bancos y empresas y 5 años después ya los ha recuperado con creces apuntalando una recuperación firme y generadora de empleo. Eso sí, los responsables de este gran desaguisado fueron a la cárcel. Los malversadores en EEUU se lo pensaran dos veces, además de fortalecer los sistemas de control de cada dólar del erario público y en entidades privadas.
En España es otro cantar. Aquí los 125.000 millones regalado a la banca sigue sin saberse cuando, como y en qué tipos de interés serán devueltos al bolsillo de los ciudadanos para financiar por ejemplo un plan de choque en apoyo a la economía real y el empleo, o si lo prefieren en unas grandes olimpiadas que permitan a España salir de una crisis. Y por favor, no se apunten una recuperación incipiente que se sustenta en el esfuerzo de nuestras empresas para vender sus productos en el exterior o por el mana de un turismo en el que sigue pendiente un plan de inversiones para su modernización. El momento de las alabanzas las dejaremos cuando el gobierno apoye a los ciudadanos y a la economía real.
Les recuerdo que con ese dinero que ha servido para maquillar las cuentas de la banca España habría salido de la crisis hace tiempo apoyando a la economía real y no a unos cuantos chorizos. No es de recibo los sueldos de directivos de entidades intervenidas y de los que fueron cesados con los bolsillos llenos sin que haya habido intervención de la fiscalía o de una sociedad civil como han hecho en países como Finlandia, Islandia o EE.UU donde recuperaron hasta el último céntimo mientras muchos responsables políticos y financieros pagan entre rejas tanta avaricia y por dilapidar el dinero público.
Les propongo que los recursos públicos destinados a rescates vuelvan a sus verdaderos dueños para restañar tantos recortes de lo público y sirvan de palanca de apoyo para relanzar una economía real que dispondrán de los mejores profesionales que nunca tuvo este país y que ayer y hoy huyeron a otros países para encontrar un empleo.
Les propongo que la justicia, fuerzas del orden y la hacienda pública establezcan un plan contra la corrupción que en este país cuesta al año 10.500 millones de euros tirados a la cloaca, mientras unos y otros miran a otra parte. Tanto es así que algunos evadieron hasta 40 millones de euros y aquí no dimite nadie.

Les propongo que de esta crisis salgamos aprendiendo de nuestros errores para trabajar juntos en las soluciones que nos hagan avanzar a todos y no solo a unos pocos que son los de siempre. Es preciso que de esas Olimpiadas financiadas con el rescate de los bancos se apoye sin reservas a una agricultura que tiene en nuestro país el privilegio de una tierra y unos climas capaces de ofrecer los mejores frutos que son capaces de dar nuestros sacrificados agricultores y ganaderos en un pacto milenario con la naturaleza y el saber hacer.
Les propongo que nuestros universitarios y estudiantes dispongan de un puesto de trabajo en el último año de carrera para abrir oportunidades y también para revertir a la sociedad lo que ella les entrega en la financiación de sus estudios.
Si de esta crisis no somos capaces de acabar con la corrupción desde una tolerancia cero. Si no reinventamos la política al servicio de los ciudadanos. Si no apoyamos a una economía real, a los hombres y mujeres que viven de su esfuerzo y no del trabajo ajeno. Entonces de nada habrá valido tanto sacrificio y sufrimiento. Ni nuestros mayores, ni nuestros hijos se merecen tanto desprecio.
  

martes, 13 de agosto de 2013

La respuesta está en el viento




¿Cuantos molinos de viento tienen que instalarse en el Occidente de Asturias hasta destruir el tesoro natural mejor conservado?
¿Cuántas vigas se alzarán al cielo para recordar que tampoco por aquí pasará el progreso y la justicia hacia los vaqueiros?
¿Cuántos museos son necesarios para reinventar la historia de las gentes de las brañas sin su consentimiento?
La respuesta amigo Feito, esta en el viento.

¿Cuántas brañas deben morir para que se abran los ojos ante el expolio de la indiferencia? 
¿Cuánta vanidad hay que engordar para que alcaldes defiendan a los verdaderos guardianes del paraíso natural?
¿Cuántos vaqueiros deben partir para no volver ante tantos silencios?
La respuesta querida amiga Parrondo, esta en el viento.

¿Cuántas voces son necesarias para que el grito de justicia se escuche en los presupuestos desde Somiedo a Valdés?
¿Cuántas vigas deberán superar los vaqueiros antes de poder disfrutar de los mismos servicios públicos que el resto de ciudadanos pese a pagar los mismos impuestos?
¿Cuántos millones deben ganar las grandes compañías antes de que ofrezcan cobertura a la palabra o se pueda sintonizar la televisión?
Lo sabes, hermano Garrido, ya te lo dijeron tus padres. La respuesta esta en el viento.

¿Cuántos aniversarios se celebrarán en Ariestebano antes que recordar la memoria de Rogelia, la trovadora de las brañas, enterrada en la tierra del olvido en Naraval?
¿Cuándo se reconocerá la labor de quienes trabajan de sol a sol para ofrecer las mejores carnes y la mejor leche a cambio de casi nada?
¿Cuántas sequías sufrirás porque nadie durante siglos se preocupó en calmar la sed de las brañas? 
La respuesta ya te la dieron tus abuelos y sigue estando en el viento.



Gonzalo Gayo Corbella


http://youtu.be/5Z-Ye9qxE4M

martes, 30 de julio de 2013

Agricultores y ganaderos '5 estrellas Michelin'



Gonzalo Gayo

La cocina española triunfa, arrasa allá donde va. Los maestros de los fogones se han convertido en dioses del arte culinario, en portadas de grandes revistas y hasta alguno se ha colado entre los personajes más influyentes del planeta tierra.
Esta misma semana The New York Times vuelve su mirada hacia España, como siempre con una de cal y otra de arena. En la sección de economía podemos leer la lista de casi seiscientas multimillonarios españoles con cuentas en Suiza para eludir al fisco. No se la pierdan, se le caerán las lagrimas al conocer cuanto salva patrias hay en la lista de la vergüenza de este país. Era como las dos Españas, esta vez en el siglo XXI, quienes alcanzan el éxito ofreciendo en un plato lo mejor este país, y los otros, los que nos llevan a la ruina defraudando para engordar sus cuentas en Suiza.
En la sección más leída del rotativo volvía su atención hacia el boom de la cocina española, convertida en referente mundial deshaciéndose en elogios y relatando los premios cosechados en todos los rincones del mundo. El secreto, señalaba el artículo, unos productos de calidad y unas profundas raíces culturales que ha permitido incorporar en cada plato la historia de civilizaciones y pueblos que habitaron la piel de toro.
Cada cocinero que triunfa en el mundo lleva sus recetas y piensa en productos de calidad, como han hecho durante milenios nuestros agricultores y ganaderos. Calidad de la que sin duda es una de las mejores agriculturas y ganaderías del mundo, en una tierra única donde se dan cita todos los climas, todas las culturas de otros tiempos y todo el saber de civilizaciones que fueron transmitidas desde el origen de los tiempos.
El éxito de la cocina española, es el éxito de nuestros agricultores por su sabiduría y el pacto secreto que mantienen con la naturaleza para ofrecer lo mejor para nuestra alimentación. Unos alimentos saludables, ricos y en una variedad que responde a la riqueza de climas y tierras de esta saqueada España. Sabiduría que ha permitido seleccionar las mejores semillas, el cuidado de la tierra y un sacrificio pocas veces reconocido por esos hombres de negro, que siempre los hubo en la distribución o cómodamente sentados en despachos ministeriales o de la Unión Europea.
Sobre la agricultura se construyó una sociedad, un país y hasta un continente que hoy es referencia en el mundo. Esa vieja Europa le debe todo a una agricultura que atesora en el mediterráneo los mejores productos transmitidos de civilización en civilización.
De los arroces a los vinos pasando por los aceites o las naranjas….frutas y hortalizas, carnes y pescados, se han convertido hoy en manjares para el mundo desde una paella pasando por una fabes hasta unas migas conquistan el paladar de medio mundo.
Una vez más los focos mediáticos encumbraban al Olimpo de la fama nombres como Ferrán Adrià, José Andrés,
Joan Roca, Juan Mari Arzak, Pedro Subijana, Martín Berasategui, Carme Ruscalleda, Quique Dacosta y otros muchos que conforman el firmamento de estrellas Michelin y otros galardones en certámenes internacionales. Pero la dimensión empieza a ser global en un mundo que aprecia la excelencia de unos productos de calidad, de una sabiduría milenaria en el arte de una cocina que deslumbra por el buen hacer de los maestros de los fogones conquistando los paladares más exigentes del mundo y rindiéndose a sus pies los medios de comunicación más influyentes del mundo.
Visto desde casa, aun nos puede sorprender que hayan tardado tanto en descubrir el tesoro de la cocina española. Quienes tuvimos la suerte de viajar por el mundo en tiempos estudiantiles soñábamos con volver a casa para comer un buen plato de paella, o una fabes, o la tortilla con ajoaceite. Nunca entendí tanta pobreza gastronómica de alemanes, ingleses o norteamericanos.
Dicen los gurús de la globalización que en menos de una década la cocina española habrá desbancado a la francesa, la china o la italiana para convertirse en la líder indiscutida del arte culinario.

lunes, 22 de julio de 2013

Ayudas sin control

Gonzalo Gayo
¿Han resultado eficaces y eficientes las ayudas de la UE a la industria alimentaria para aumentar el valor añadido de los productos agrícolas? La pregunta lanzada a los cuatro vientos la formula nada menos que el Tribunal de Cuentas Europeo en un informe especial que servirá de base para establecer mecanismos de evaluación y control de las ayudas en la PAC 2014-2020.
La respuesta es un rotundo “no” tras rastrear más de una veintena de proyectos que sirven de muestra al informe. El Tribunal de Cuentas Europeo sentencia que las ayudas no se ha orientado sistemáticamente a proyectos que potencian de forma eficaz y eficiente el valor añadido de los productos agrícolas.
Conviene recordar que en el marco de la política de desarrollo rural de la UE, se conceden subvenciones a empresas que transforman y comercializan productos agrícolas a través de la medida denominada “Aumento del valor añadido de los productos agrícolas y forestales”, que tiene como fin la mejora de la competitividad de la agricultura y la silvicultura. En el actual período de programación (2007-2013), el presupuesto de la UE para esta medida es de alrededor de 5.600 millones de euros y se complementa con los fondos nacionales, con lo que la financiación pública total alcanza los 9.000 millones de euros.
Los auditores rastrearon palmo a palmo los proyectos y ejecución de los mismos para concluir que la ayuda no se ha orientado sistemáticamente a aumentar de forma eficaz y eficiente el valor añadido de los productos agrícolas.
L
a medida 123, así se le conoce, contribuye al objetivo del eje 1 de mejora de la competitividad de la agricultura y la silvicultura y es a través de la misma como se conceden fondos públicos a empresas con menos de 750 trabajadores, o con una facturación inferior a los 200 millones de euros, dedicadas a la transformación y comercialización de productos agrícolas y forestales. Las ayudas se otorgan para financiar inversiones que permitan incrementar el valor añadido de esos productos. Así se prevé, en última instancia, favorecer la competitividad de la agricultura, desarrollando, por ejemplo, nuevas oportunidades de mercado para los productos agrícolas.
El Tribunal de Cuentas proyectos en seis regiones europeas en los que halló supuestos poco realistas, errores de cálculo y otras incoherencias en las previsiones de financiación que no habían sido detectados por las autoridades de los Estados miembros durante la evaluación del proyecto. Señala que los Estados miembros fiscalizados no determinaron las necesidades estructurales y territoriales para la intervención pública, ni definieron los objetivos específicos de la medida.

lunes, 8 de julio de 2013

UN MILLON DE EMPLEOS VERDES

Gonzalo Gayo
La FAO calcula que será necesario aumentar la producción agrícola en un 70% en 2050 para alimentar a los 9.000 millones de personas que habitarán el mundo entonces. La producción de cereales tendrá que aumentar en 1.000 millones de toneladas y la producción de carne tendrá que incrementarse más del doble con respecto a la actualidad. Para que esto se realice de manera ambiental, económica y socialmente sostenible, nuevas inversiones en el sector deben compaginarse con la creación de empleo.
A las tensiones alimentarias, debemos contemplar también que la agricultura es la fuente de ingresos del 86% de la población rural y la creación de empleo en zonas rurales es uno de los caminos más importantes para salir de esta crisis y asegurar la seguridad alimentaria.
En este momento, en España es particularmente relevante la discusión sobre el relanzamiento de la economía. Para España, los sectores de la economía verde son una buena oportunidad para ganar competitividad, avanzaren la creación de empleo de calidad y reducir el impacto ambiental de la economía, otra cosa distinta es que el gobierno y las administraciones sepan ver más allá de los recortes sin ton ni son.
La crisis financiera, que estalló con toda virulencia en el año 2008 y se trasladó a partir de ese momento a la economía real, ha puesto de manifiesto muchas de las debilidades del actual sistema económico, político y social y sin embargo la agricultura ecológica y la economía verde está demostrando ser uno de los sectores más dinámicos de la economía y muestra con claridad el camino a seguir para salir de este túnel. La agricultura forma parte de una economía verde que ofrece enormes oportunidades de creación de empleo, muchas de las cuales ya están en marcha y se estima una capacidad de generar un millón de empleo en los próximos diez años en sectores tradicionalmente asociados con un contenido ambiental.
Actualmente en nuestro país, los empleos verdes se encuentran distribuidos en 61.000 empresas, que abarcan un amplio conjunto de sectores de actividad desde el sector alimentario y agrícola a las energías renovables o la gestión de residuos.
Uno de los aspectos en los que debería incidir la agricultura actual y su capacidad exportadora es en la recuperación de la biodiversidad de alimentos ya que tan solo producimos el 2% del total de especies comestibles entre las 10.000 y 15.000 reconocidas como comestibles en el mundo.
La insostenibilidad social y ambiental de los sistemas intensivos agrícolas se contrapone a la necesidad de alimentar a una creciente población y que prácticamente se duplicara en las demandas alimenticias en apenas 40 años por lo que se debe fortalecer y apoyar sin reservas a un sector estratégico y vital para Europa y con una enorme demanda de productos en el mundo.
La agricultura y ganadería ecológica representan en la actualidad 49.867 puestos de trabajo, el 9,4% del total, considerada en plena expansión en la actualidad, habiendo logrado el liderazgo en Europa en agricultura ecológica. Al igual que en el caso de las energías renovables, la agricultura y la ganadería ecológicas presentan un elevado potencial para la generación o reconversión de empleos en España. El respaldo de las políticas europeas, la preocupación y concienciación creciente de los consumidores, tanto en cuestiones ambientales como en materia de salud, así como el enorme potencial de desarrollo de la industria transformadora, que puede aprovechar la capacidad productiva nacional que actualmente está siendo exportada, entre el 70% y el 80% de la producción ecológica se exporta como materia prima, sugieren un margen de crecimiento del empleo verde muy relevante.
La revolución verde ha pasado de unos 158.500 puestos de trabajo en 1998 a alrededor de 531.000 en 2009, un cambio que representa un incremento del 235% en una economía verde que no conoce la crisis. En términos del peso del empleo verde en el empleo total del país, el cambio también es notable. Considerando exclusivamente las partidas que resultan comparables entre los datos de 1998 y 2009, puede afirmarse que el empleo verde ha pasado de representar el 1,12% del empleo tota en aquel año a suponer el 2,81% en la actualidad pese a la crisis.
En el plano europeo, España se encuentra entre los países que lideran la promoción de la economía verde y de hecho, al anterior gobierno del presidente Zapatero se le reconoció en 2006, a España y Alemania como los dos países de la UE que habían puesto en funcionamiento una serie de políticas y medidas abarcando todos los sectores responsables de las emisiones de CO2 (energía, industria manufacturera, transporte, sector terciario y doméstico). En 2008, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) señalaba que junto a Finlandia y Dinamarca, España promovía activamente las exportaciones de bienes y servicios medioambientales y brindaba apoyo a las empresas locales para favorecer su transformación en exportadoras globales. También, un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT, 2011) de alcance europeo identifica a España, Alemania, Francia y Reino Unido entre los países que han respondido a la crisis económica con medidas de estímulo verde y que esperemos continúe por parte de las políticas activas para generar empleo y una economía más verde por el bien de todos.

lunes, 1 de julio de 2013

Desafios de la PAC

La pasada cumbre europea ha puesto de manifiesto la necesidad de afrontar políticas europeas para afrontar la crisis e indudablemente la PAC va a ser el modelo a seguir para relanzar la actividad en otros sectores. Con la incorporación de Croacia como socio número 28 de la UE, la pasada cumbre apenas ha sido capaz de afrontar los importantes retos que acechan sobre una economía europea enquistada en sus propios errores.


Es por ello que la necesidad de una PAC fuerte, basada en una estructura de dos pilares, para hacer frente a los desafíos que suponen la seguridad alimentaria, la gestión sostenible de los recursos naturales y el desarrollo territorial son parte de los grandes desafíos de la futura PAC que en estos momentos afronta su recta final.

La futura PAC no será solo una política orientada a una pequeña, aunque esencial, parte de la economía de la UE, sino también una política de importancia estratégica para la seguridad alimentaria, el medio ambiente y el equilibrio territorial. De este modo, la PAC, como verdadera política común, debe hacer un uso más eficiente de los recursos presupuestarios limitados para mantener una agricultura sostenible en toda la UE, abordando los problemas importantes de carácter transfronterizo como el cambio climático y reforzando la solidaridad entre los Estados miembros.

Tal como se menciona en la Comunicación de la Comisión, la PAC es una política verdaderamente europea. En lugar de poner en marcha 27 políticas y presupuestos agrícolas independientes, los Estados miembros ponen en común los recursos para lanzar una política única europea con un único presupuesto europeo. La propuesta prevé que una parte importante del presupuesto de la Unión Europea se siga destinando a la agricultura, al tratarse de una política común de importancia estratégica.

Así, en precios corrientes, se propone que la PAC se centre en sus actividades principales, con 317.200 millones de euros asignados al primer pilar y 101.200 millones de euros al segundo pilar durante el período 2014-2020. Esto significa naturalmente que la PAC representa una proporción importante del presupuesto de la UE. Más de siete millones de beneficiarios de la PAC reciben apoyo en virtud de una gran variedad de distintos regímenes de ayuda, cada uno de los cuales cuenta con detallados y, a veces, complejos criterios de admisibilidad.

La futura PAC no será, por tanto, una política orientada únicamente a una pequeña parte, aunque esencial, de la economía de la UE, sino también una política de importancia estratégica para la seguridad alimentaria, el medio ambiente y el equilibrio territorial. Ahí reside el valor añadido europeo de una verdadera política común, que hace un uso más eficiente de los recursos presupuestarios limitados para mantener una agricultura sostenible en toda la UE, abordando importantes problemas de carácter transfronterizo, como el cambio climático, y reforzando la solidaridad entre los Estados miembros, permitiendo al mismo tiempo una aplicación flexible para satisfacer las necesidades locales, la agricultura y las zonas rurales están llamadas a intensificar sus esfuerzos para cumplir los ambiciosos objetivos climáticos y energéticos y la estrategia en favor de la biodiversidad que forman parte de la Agenda Europa 2020.

Los agricultores, que junto con los silvicultores son los principales gestores de tierras, deberán recibir apoyo para que adopten y mantengan sistemas y prácticas agrícolas especialmente favorables a los objetivos medioambientales y climáticos, ya que los precios de mercado no reflejan el suministro de dichos bienes públicos. También será esencial aprovechar mejor las múltiples posibilidades de las zonas rurales y contribuir, de este modo, a un crecimiento integrador y a la cohesión.

La creación y el desarrollo de nuevas actividades económicas en forma de nuevas explotaciones, nuevas empresas o nuevas inversiones en actividades no agrícolas resultan esenciales para el desarrollo y la competitividad de las zonas rurales. Las medidas de desarrollo de explotaciones y empresas deben facilitar la instalación de jóvenes agricultores y la adaptación estructural de sus explotaciones tras su instalación inicial, la diversificación de los agricultores hacia actividades no agrícolas así como la creación y el desarrollo de PYME no agrícolas en las zonas rurales.

En el período de programación de 2007-2013, funcionó una red de expertos encargados de la evaluación en el contexto de la Red Europea de Desarrollo Rural. Dadas las necesidades específicas de la evaluación, es preciso crear una red europea de evaluación en el ámbito del desarrollo rural para el período de programación de 2014-2020 que reúna a todos cuantos participan en actividades de evaluación para facilitar el intercambio de conocimientos en este campo.

Las propuestas prevén el establecimiento de un marco común de seguimiento y evaluación con vistas a medir el rendimiento de la Política Agrícola Común. Dicho marco incluirá todos los instrumentos relacionados con el seguimiento y la evaluación de las medidas de la PAC y, en particular, de los pagos directos, las medidas de mercado, las medidas de desarrollo rural y la aplicación de la condicionalidad.

La incidencia de las medidas de la PAC se medirá en función de los siguientes objetivos son una producción alimentaria viable, con atención especial a la renta agrícola, la productividad agraria y la estabilidad de los precios. Además, de una gestión sostenible de los recursos naturales y acción por el clima, con atención especial a las emisiones de gases de efecto invernadero, la biodiversidad, el suelo y el agua y acentuando el desarrollo territorial equilibrado, con atención especial al empleo rural, el crecimiento y la pobreza en las zonas rurales.

lunes, 24 de junio de 2013

UNA EUROPA AL SERVICIO DE LA ECONOMIA REAL



Gonzalo Gayo
Crear empleo debe ser la máxima de los mandatarios europeos de cara a la cumbre que se celebrará este jueves y viernes. Algunos destellos de esperanza otean el horizonte del viejo continente si finalmente sale adelante el plan que permita al Banco Europeo de Inversiones (BEI) facilitar el crédito a las pymes, especialmente en España, Italia y el resto de países del sur, hasta un máximo de 100.000 millones de euros durante el periodo 2014-2020. Se estima que más de un millón de empresas se beneficiarían de esta medida y con el ello la generación de empleo que buena falta hace.
Se trata de una medida necesaria y urgente que viene reclamando la economía real para salir de la actual recesión. Con ello se despejaría en parte la errónea deriva de una Europa que sigue dilapidando tiempo y dinero públicos para enjuagar los agujeros negros de una banca que ha consumido importantes recursos a costa de incrementar deudas y recortes en el estado del bienestar, como es el caso de España.
La medida puede sin embargo tropezar con la miopía de quienes persisten en las mismas políticas de atención urgente a cualquier indicación de los lobbies bancarios mientras se deja de lado a una economía real que sustentan las pymes europeas.
El BEI seria pues el instrumento más eficaz para canalizar el apoyo al sistema productivo con el objetivo de mejorar la competitividad de las empresas y crear empleo y que sin duda requiere del concierto del Banco Central Europeo para inyectar liquidez en la maquinaria productiva.
La inyección de 100.000 millones de euros en el sistema productivo de los países más afectados por la crisis permitiría revitalizar las economías más afectadas por esta prolongada recesión y que en el caso de España se traduce en casi 6 millones de parados, 2,25 millones de niños instalados bajo el umbral de la pobreza y una generación de jóvenes que soporta la intolerable cifra de un 56% de paro y la falta de toda oportunidad para salir del circulo vicioso.
Hasta el momento, el BCE y los mandatarios europeos han demostrado su lealtad inquebrantable a la banca europea, ofreciendo rescates para tapar los agujeros negros de sus balances sin que los responsables de tales quebrantos hayan pagado por dilapidar el dinero de sus depositarios y accionistas. El servilismo de los mandatarios europeos ha llegado al extremo de inyectar ingentes cantidades de recursos públicos que figuran en el incremento de la deuda pública que pagaran las futuras generaciones y sin que hasta la fecha ni siquiera se ha informado del cómo y cuándo la banca rescatada piensa devolver los recursos públicos obtenidos y a qué tipo de interés. Lo único cierto es que del 67% de deuda del PIB hemos superado el 90% de deuda respecto al PIB por culpa de la banca.
El plan que ahora se propone para inyectar 100.000 millones en el sistema productivo será sin duda la mejor señal de que algo está cambiando en la UE al poner la economía al servicio de los ciudadanos y especialmente de aquellos que generan riqueza y empleo para sostener un estado del bienestar, la cohesión y una sociedad más justa.
De igual modo, es de exigir que los responsables de la agricultura de la UE avancen hacia un acuerdo que atienda las justas reivindicaciones de quienes representan la economía real en el campo y que son otros que nuestros agricultores. De hecho, la Comisión y la Eurocámara están ultimando un acuerdo político para reformar de forma drástica la Política Agraria Común (PAC), que permita un reparto más verde y más justo de las ayudas y que estas llegue a los agricultores reales, y no tanto a aquellos coleccionistas de fincas que se dedican a coleccionar subvenciones para mayor gloria de marquesados.
Hay que focalizar cada ayuda y cada esfuerzo publico en la economía real si es que a estas alturas hemos aprendido algo de esta crisis. Afortunadamente, entra en el debate la redefinición del agricultor activo, para evitar que las ayudas lleguen a productores de salón o a terrenos destinados a actividades no agrícolas como aeropuertos y campos de golf; así como simplificar y establecer si serán voluntarios u obligatorios los programas específicos de apoyo a jóvenes agricultores y a pequeños productores. Es preciso también que en la agenda del debate se fije con claridad la mejora de la renta agraria de los hombres y mujeres del campo frente a los abusos de las cadenas de distribución y el sacrificio que se impone a los productos made in UE frente a otros productos importados y a los que no se les pide el mismo nivel de exigencia en calidad y controles fitosanitarios.
Una de las medidas estrella de la nueva PAC será el llamado ‘pago verde’ que permitirá condicionar un 30 % de las ayudas directas al cumplimiento de determinados esfuerzos medioambientales. El objetivo es promover las prácticas que no dañan el entorno, pero también llevar a cabo un lavado de imagen del gasto agrícola ante el contribuyente europeo, ya que la PAC absorbe casi el 40 % del presupuesto de la UE.
Europa se juega mucho, demasiado, para que este jueves y viernes no se de un claro mensaje de apoyo decidido a la economía real en la que son también protagonistas indiscutidos nuestros agricultores.

lunes, 17 de junio de 2013

CRISIS ALIMENTARIA INFANTIL EN ESPAÑA

Gonzalo Gayo
Más de 2,2 millones de niños españoles sufre la pobreza por culpa de una crisis que está siendo especialmente cruel con los más débiles. Las alertas se han disparado en las aulas de los colegios tras constatar la malnutrición de miles escolares y los desmayos en las aulas. Así lo constata el último informe deUnicef que denuncia que el incremento de la pobreza está siendo una de las consecuencias más visibles de la crisis, con una repercusión preocupante sobre la alimentación de los niños.
En apenas dos años más de 205.000 menores se han incorporado a la lista de pobreza con un incremento del 10% y sin que hasta el momento las administraciones hayan tomado cartas en el asunto. La pobreza infantil, estabilizada durante años en torno a la ya elevada cifra del 24% de la población menor de edad, se incrementó de 2009 a 2010 del 23,7% al 26,2%, un incremento y un porcentaje nunca alcanzados para esta franja de edad desde que se comenzó a usar la Encuesta de Condiciones de Vida para medir la pobreza en 2004.
La semana pasada el comisario para los Derechos Humanos del Consejo de Europa, Nils Muiznieks, recaló en nuestro país. Tras cinco días de visitas señaló consternado la preocupación por los niños que se desmayan en clase porque no han comido, que acuden dos y tres semanas con la misma ropa al colegio o que están en una situación de vulnerabilidad tras un desahucio de sus familias. A las palabras del comisario se suman los pediatras que constatan que un 44% la disminución de ingresos de las familias está afectando a la correcta alimentación de los niños mientras sufren en silencio sin que las administraciones pongan remedio a esta situación de emergencia.
Sin embargo, la respuesta de las administraciones ha sido cruel e injusta ante esta situación de emergencia nacional con un recorte entre el 20% al 30% de las becas de comedor por parte de las administraciones autonómicas, salvo en Andalucía donde la Junta ha lanzado un programa de ayuda para que los menores tengan garantizado las tres comidas diarias junto con la colaboración de agricultores y empresas solidarias.
España se gasta al año 50.000 millones en educación y tan solo 2.500 millones en ayudas a comedor mientras las administraciones autonómicas siguen cegadas por recortar a los más débiles tras suprimir un 20%-30% en lo destinado a comedores este año.
La próxima semana se reúnen los mandatarios europeos en el Consejo Europeo del mes de junio. El sufrimiento de nuestros menores no estará sobre la mesa de negociación, ni en los pactos de Estado entre las principales fuerzas políticas del país. Los mandatarios de esta Europa seguirán revisando los balances de los bancos para seguir inyectando dinero público con el que sanear la malversación de fondos privados. Hablarán largo y tendido de una Unión Bancaria y de cómo los cientos de millones inyectados en el sistema bancario no llega hasta las empresas. Se lavaran las manos con anuncios de programas vacios para generar empleo juvenil y así contentar a una audiencia deseosa de medidas que nos saquen de esta pesadilla.
Pasaran de puntillas sobre el marco presupuestario de la UE para el septenio 2014-2020 y que será la sentencia de muerte de una Europa incapaz de dar soluciones, de reinventarse y escuchar el grito silencioso de los ciudadanos y de 2.205.000 niños españoles que sufren en sus carnes la pobreza.

lunes, 3 de junio de 2013

RETOS DE LA PAC

La crisis económica y financiera ha dejado su huella en el sector agrario. Prueba de ello es que entre 2008 y 2009 la renta agraria ha descendido un promedio del 12%. Además, la crisis también ha impactado negativamente en el consumo, cuyo descenso ronda el 10% mientras las dificultades de los agricultores y ganaderos para encontrar financiación en las entidades de crédito es creciente.
El envejecimiento y masculinización de la población agraria son todavía más acusados que en otros sectores económicos, existiendo además aún problemas de sustitución de titularidad de las explotaciones. La volatilidad de los mercados y la necesidad de encontrar un equilibrio entre la liberalización comercial y la garantía de abastecimiento local y regional.
Además la actual Política Agraria Común no ha mejorado la fijación de la población en las zonas rurales dada el escaso desarrollo de infraestructuras lo que repercute en la vida de los pobladores.
Es pues necesario la reforma y el diseño de una nueva política agraria con objeto de garantizar un sector agrícola europeo más innovador y sostenible, en un entorno rural más dinámico. Los borradores de la PAC apuntan hacia objetivos relacionados con la seguridad, calidad y soberanía alimentaria, pero no aborda decisivamente aspectos como la creación de empleo, el desarrollo de infraestructuras y el aumento en la calidad de vida de los habitantes del medio rural. La necesidad de reformar el sistema de pagos directos, rediseñar las modalidades de ayudas a la renta para los agricultores en su totalidad y  una red de seguridad frente a riesgos de volatibilidad del mercado y posible crisis, precisara de nuevos recursos y marcos jurídicos.
Además,  hay que recordar que de todo el presupuesto que la Unión Europea destina para el medio rural (PAC + FEADER), tan solo alrededor del 2% va destinado a la diversificación económica y mejora de la calidad de vida.
La Unión Europea precisa de una política común para el medio rural con un determinado nivel de subsidiaridad que permita a través de programas nacionales y regionales tener en cuenta la diversidad de los Estados miembros. A través de la solidaridad, debe contribuir al refuerzo de la cohesión económica y social de la Unión Europea, sin perder de vista la diversidad de la agricultura europea.
La Política Agraria Común debe apostar por un sector agrícola sostenible, productivo y competitivo, teniendo en cuenta el potencial de crecimiento y empleo de las zonas rurales.  Un sector agrícola competitivo, capaz de explotar las oportunidades que existen en los mercados mundiales sin ayudas excesivas, garantizando al mismo tiempo un nivel de vida adecuado a la comunidad agraria.
La agricultura debe proporcionar alimentos que representen la rica diversidad y tradición de la producción agrícola europea, además de alimentos innovadores y productos de valor añadido. Los ciudadanos europeos abogan por una dignificación del trabajo agrario sustanciada en una cadena de valor justa que retribuya suficientemente la producción con el fin de mantener al renta agraria al tiempo que se satisface a los consumidores con precios razonables. La futura PAC tendrá que garantizar el justo nivel de rentas y perspectivas a largo plazo que garanticen el relevo generacional- apoyo a los jóvenes- en las explotaciones agrícolas y ganaderas.
Sin lugar a dudas, la actividad agraria debe garantizar en Europa el suministro no solo de alimentos, sino también de otro tipo de servicios no agrarios  como las energías renovables y de bienes públicos de naturaleza social, medioambiental y paisajística.
Otro de los retos de la agricultura europea en las próximas décadas pasará necesariamente por contribuir con eficacia al mantenimiento en cantidad y calidad de los recursos naturales, suelo, hábitats, agua y bosques. Debería ser uno de sus objetivos combatir el cambio climático y fomentar la conservación de la biodiversidad y del paisaje.
La nueva Política Agraria Común debería tener una visión global, encaminada a la gestión sostenible de los territorios, a la producción de bienes públicos para el conjunto de la sociedad y no dirigido al interés económico de los miembros más fuertes de un único sector en aras a la  mejora de la calidad y competitividad de nuestros agricultores y de las zonas rurales, fijar población, y preservar y valorizar su patrimonio natural y cultural, con el fin de contribuir a un medio rural vivo.
De momento, la comisión de Agricultura del Parlamento Europeo ha pedido que no se decida ningún recorte a las ayudas directas a los agricultores en 2014 hasta que no se hayan cerrado las negociaciones del presupuesto plurianual de la Unión Europa para 2014-2020. Algo es algo.




lunes, 27 de mayo de 2013

Ley de Emprendedores

Gonzalo Gayo
Una herramienta que puede dar un nuevo impulso a la pujanza economica es la futura Ley de Apoyo a los Emprendedores y su Internacionalización aprobada en consejo de ministros el pasado viernes. Si bien la ley llega con un año de retraso, contiene elementos necesarios para salir de una larga crisis con el apoyo al emprendedor y la actividad empresarial, favorecer su desarrollo, crecimiento e internacionalización y fomentar la cultura emprendedora y un entorno favorable a la actividad económica. En dicho anteproyecto se corrigen errores que están frenando la creación de nuevas empresas, se estimula la reinversión de beneficios y se limita las responsabilidades del emprendedor. En el haber sigue sin producirse un marco de apoyo financiero a emprendedores salvo en la figura etérea de los ‘busines angel’ que podrán deducir hasta un 20% el capital invertido. Tampoco se aborda las bonificaciones de las cargas impositivas, especialmente en lo referido a la Seguridad Social o un necesario periodo de carencia impositivo en la renta para los dos primeros años conocidos como la travesía del desierto en toda nueva aventura emprendedora, tal y como sucede en otros países de nuestro entorno. Todo ello mejorable en sutramitación parlamentaria y el necesario consenso de las fuerzas políticas ante es desolador panorama de acuerdos concertados para salir de esta larga y penosa crisis.
De este anteproyecto nace una nueva figura mercantil, el Emprendedor de Responsabilidad Limitada (ERL), a través de la cual la responsabilidad derivada de sus deudas empresariales no afectará a su vivienda habitual, si su valor no supera los trescientos mil euros. También surge un nuevo tipo societario  para abaratar el coste inicial de constituir una sociedad ya que se permite la creación de sociedades con capital inferior a tres mil euros lo que sin duda acelerará la puesta en marcha de nuevos proyectos.

domingo, 19 de mayo de 2013

SOMOS ECO LíDERES

www.diariovalencia.es
Evolucion de la produccion ecologica


Gonzalo Gayo
Se imagina un sector de la economía española que en los últimos diez años haya multiplicado por 8 su facturación. Me creerían si les digo que en los peores años de esta crisis está creciendo en su facturación más de un 20% anual hasta situarse en la quinta posición del ranking mundial. Podrían creer que año tras año generan empleo, riqueza y contribuye decisivamente a que la balanza comercial española haya registrado por primera vez en su historia un superávit en el pasado mes de marzo.
Les hablo de la agricultura ecológica y el extenso estudio publicado por el ministerio del ramo que pone de manifiesto el liderazgo consolidado de España en Europa y su potencial de crecimiento en una economía globalizada y deseosa de alimentos ecológicos.
No es un sueño en este mar de pesadillas económicas que nos regalan el telediario. La agricultura esta reescribiendo su historia, apostando por los productos ecológicos y constituyendo el ejemplo a seguir para salir de esta crisis. Una vez más, los agricultores afrontan el futuro liderando retos que sitúan a España como el primer país de la UE en superficie dedicada a agricultura ecológica. Un sector que crece a un ritmo de dos dígitos y que cerca del 90% de lo que producimos lo exportamos.
En 2011 la superficie ecológica inscrita en España alcanzó las 1.845.039,10 Has y el número de operadores se situó en 36.364. Tanto en superficie inscrita como en número de operadores Andalucía sigue siendo la comunidad con mayor peso y actividad en la producción ecológica española y europea.
De hecho, la estructura industrial ecológica española está muy concentrada, de forma que siete regiones representan cerca del 77% de la actividad industrializadora, aunque con gran peso específico de tres de ellas: Andalucía, Cataluña y Comunidad Valenciana.
La producción ecológica española se situó en torno a los 813 millones de euros, lo cual supuso un incremento, respecto a 2009, superior al 25% mientras la producción conjunta de los cultivos ecológicos se ha incrementado en un 31,71%.

domingo, 12 de mayo de 2013

EUROPA DEBE APOSTAR POR EL DESARROLLO RURAL



Gonzalo Gayo
El desarrollo rural va a constituir en un futuro no muy lejano uno de los grandes nichos de desarrollo sostenible y generación de empleo en España y el resto de la UE si se consigue dotar a la PAC 2014-20 y a la Agenda 2020 de los medios necesarios para su cumplimiento. Es por ello importante que todos los esfuerzos de mejora se realicen en este periodo a fin de evitar las pretensiones alemanas de esquilmar a Europa con más recortes.
El trabajo realizado por el Parlamento Europeo y el Consejo en la propuesta de reglamento relativo a la ayuda al desarrollo rural a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) merece todos los elogios en sus objetivos para la puesta en marcha de un verdadero plan de desarrollo rural y agrícola en las zonas más desfavorecidas y que emergen con un potencial generador de riqueza y empleo mejorando especialmente los mecanismos de control del dinero público invertido.
Es por ello que el FEADER contribuirá a la estrategia Europa 2020 fomentando un desarrollo rural sostenible en toda la Unión como complemento de los demás instrumentos de la política agrícola común, la política de cohesión y la política pesquera común. Contribuirá a que el sector agrícola de la Unión sea más equilibrado desde la óptica territorial y medioambiental, más respetuoso con el clima, más resistente a los cambios climáticos y más innovador.
Bruselas señala que las PYME constituyen la espina dorsal de la economía rural de la Unión. El desarrollo de empresas agrícolas y no agrícolas debe estar dirigido al fomento del empleo y a la creación de empleos de calidad en las zonas rurales, al mantenimiento de los puestos de trabajo existentes, a la reducción de las fluctuaciones estacionales en el empleo, al desarrollo de sectores no agrícolas fuera de la agricultura y de la transformación de productos agrícolas y alimenticios, y, al mismo tiempo, a impulsar la integración de las empresas y los vínculos intersectoriales locales.
Deben fomentarse los proyectos que integren al mismo tiempo la agricultura, el turismo rural sostenible y responsable, el patrimonio natural y cultural, y las inversiones en energías renovables. También, el desarrollo de infraestructuras locales y de servicios básicos locales en las zonas rurales, incluidos los de ocio y cultura, la rehabilitación de pueblos y las actividades dirigidas a la restauración y la mejora del patrimonio cultural y natural de los pueblos y los paisajes rurales constituyen elementos esenciales de cualquier esfuerzo encaminado a aprovechar el potencial de crecimiento y a promover la sostenibilidad de las zonas rurales. Por lo tanto, debe concederse apoyo a las operaciones que tengan este objetivo, incluido el acceso a las tecnologías de la información y la comunicación y la expansión de la banda ancha rápida y ultrarrápida.
En consonancia con estos objetivos, debe fomentarse el desarrollo de servicios e infraestructuras que lleven a la inclusión social e inviertan las tendencias de declive social y económico y de despoblación de las zonas rurales. Para lograr una eficacia máxima de esta ayuda, las operaciones fomentadas deben ejecutarse de acuerdo con planes para el desarrollo de los municipios y de sus servicios básicos, elaborados por uno o varios municipios rurales.
Otro de los aspectos a tener en cuenta serán los incentivos para la conversión a la agricultura ecológica o el mantenimiento de la misma deben animar a los agricultores a participar en estos regímenes y, de este modo, responder a la creciente demanda de la sociedad para que se utilicen prácticas agrícolas respetuosas del medio ambiente y niveles elevados de bienestar de los animales. Para aumentar la sinergia de los beneficios en materia de biodiversidad resultantes de la medida, procede fomentar los contratos colectivos o la colaboración entre agricultores para cubrir zonas adyacentes más grandes.
Los Estados miembros deben tener la posibilidad de incluir en sus programas de desarrollo rural subprogramas temáticos a fin de responder a necesidades específicas en ámbitos de especial importancia para ellos. Los subprogramas temáticos deben referirse, entre otras cosas, a los jóvenes agricultores, las pequeñas explotaciones, las zonas de montaña y la creación de cadenas de distribución cortas.
Los programas de desarrollo rural deben identificar las necesidades de la zona abarcada y describir una estrategia coherente para abordarlas a la luz de las prioridades de desarrollo rural de la Unión. Esta estrategia debe basarse en la fijación de objetivos cuantificados. Deben determinarse los vínculos entre las necesidades identificadas, los objetivos que se fijen y la elección de las medidas seleccionadas para alcanzarlos. Los programas de desarrollo rural también deben contener toda la información necesaria para evaluar su conformidad con los requisitos del presente Reglamento.
La creación y el desarrollo de nuevas actividades económicas en forma de nuevas explotaciones, nuevas empresas o nuevas inversiones en actividades no agrícolas resultan esenciales para el desarrollo y la competitividad de las zonas rurales. Las medidas de desarrollo de explotaciones y empresas deben facilitar la instalación de jóvenes agricultores y la adaptación estructural de sus explotaciones tras su instalación inicial, la diversificación de los agricultores hacia actividades no agrícolas así como la creación y el desarrollo de PYME no agrícolas en las zonas rurales. Los pagos a los agricultores de zonas de montaña o de otras zonas con limitaciones naturales u otras limitaciones específicas deben contribuir, mediante el fomento del uso continuado de las tierras agrícolas, a la conservación del paisaje rural y a la salvaguardia y a la promoción de métodos sostenibles de explotación. 


lunes, 6 de mayo de 2013

The New York Times y España

MAÑANA SERA DEMASIADO TARDE


Gonzalo Gayo
Esta misma semana el New York Times dedica su portada a España y no vayan a creer que es fácil colarse con una noticia de peso en el ombligo mediático de los norteamericanos. Y lo hacemos a lo grande, con un artículo sobre la corrupción y los mil políticos investigados por jueces que tratan de desmadejar las tramas que han esquilmado las cuentas públicas y que ahora pagan los ciudadanos a golpe de recortes. Señala el rotativo neoyorquino que desde concejales y alcaldes hasta las altas instancias del Estado para anunciar al mundo que "España es corrupción, soborno y pagos de favores".
No es que este demoledor articulo nos cuente algo nuevo que no sepa o intuyan la mayoría de los ciudadanos pero va siendo hora que los sufridos españoles hagan frente a esta pandemia de aprovechados y delincuentes exigiendo a los políticos con mayúscula que actúen de una vez y promuevan un gran pacto nacional y empiecen por dar ejemplo.
Les vengo a poner sobre la mesa de debate este asunto porque va siendo hora que en tiempos de reformas se empiece por los cimientos del Estado, desde la transparencia y controles necesarios, para cada euro de los ciudadanos este plenamente justificado en su gasto. La falta de control del dinero público ha permitido que proliferen personajes por doquier siendo en las actualidades investigadas más de un millar aunque pocos llegaran a devolver lo sustraído en las arcas públicas y pagar con la cárcel sus penas, que acaban siendo nuestros recortes disfrazados de florituras.
No podemos por más tiempo soportar que un 58% de nuestros jóvenes no tengan presente, ni futuro. Es inconcebible que un 27% de los ciudadanos, 6,2 millones de personas, no tengan empleo ni nada que aportar a un país necesitado de recursos y que la única respuesta del Gobierno sea la revisión, de la revisión y vuelta a cambiar las cuentas de un presupuesto general del Estado que no se cumplen para ganar un tiempo perdido.


domingo, 21 de abril de 2013

Y así nos va



Gonzalo Gayo/Valencia
El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schütz, afirma que el proyecto europeo está amenazado y su voz no es la única en el panorama internacional que advierte que las políticas económicas de Merkel conducen a la asfixia de una Europa que ya no late con un solo corazón mientras se acrecienta un abismo entre el norte y el sur. El euro puede tener los días o los meses contados sino no es capaz de dotarse de instituciones democráticas e instrumentos que garanticen a sus miembros la equidad en sus políticas desde la cohesión, la solidaridad entorno a un proyecto común.
El resultado de la política de Merkel no es tanto el adelgazar una deuda que en el caso alemán supera en PIB a la española. El objetivo es obtener los máximos beneficios de una política económica europea a costa de españoles, italianos y ahora franceses que deben responder a subastas de deuda bajo las normas que dictan los especuladores en el mercado secundario. Así pues, la señora Merkel puede ofrecer a las empresas y las familias alemanas hasta casi 5 puntos menos porcentuales para financiarse frente a las prestamos que se conceden en una España que asume cuanto hace y dice la señora que pasara a la historia por cargarse el euro.
Cierto es que el ministro De Guindos anda por las cancillerías europeas replicando que la broma ya ha durado demasiado. Que esto de compartir la misma monedea para acabar pagado los platos rotos debe tener un final que garantice los mismos tipos de interés para la zona euro. Sin embargo, ni la canciller alemana, ni los países satélites están dispuestos a que sus tipos de interés cambien aunque sea sacrificando a otros.
Les hablaba de Martin Schütz, quien reniega de las políticas de Merkel y recuerda en una entrevista en El País a los sufridos españoles que la señora canciller representa a su gobierno, que no al pueblo alemán, dado que las políticas aplicadas acabarán por sufrirlas todos si es que el euro y el proyecto europeo saltan por los aires. Sin embargo, tanto el Parlamento Europeo, como la socialdemocracia del viejo continente son cómplices por la omisión de propuestas capaces de enderezar el rumbo hacia una nueva Europa.
De haber sabido actuar con inteligencia, hoy Europa viviría los mejores momentos de su historia con una prosperidad fruto de sus avances, de su experiencia y de una ciencia y conocimientos que guían el progreso de los países emergentes que hoy son seña de identidad del crecimiento económico.

lunes, 8 de abril de 2013

MERKEL Y RAJOY NOS LLEVAN A LA RUINA




Gonzalo Gayo/Valencia
EEUU, China y ahora Japón han puesto en marcha la máquina de fabricar dinero para estimular la economía. China lo viene haciendo desde su conversión mixta al capitalismo. EEUU lo anuncia para evitar el colapso de una deuda impagable y ahora Japón trata de alentar un consumo interno en retroceso. Hasta la Venezuela de Chávez dejo en su testamento político una devaluación histórica para poner alas a sus exportaciones.

Y mientras ¿qué hace Europa? La verdad, no se a que espera este caduco continente para lanzar un ‘plan Marshall’ para crear empleo pero mucho me temo que la Alemania de Merkel conducen a Europa a un suicidio económico para luego ostentar la hegemonía en el viejo continente. Hasta los acuerdos de junio pasado han quedado en papel mojado. Ni siquiera aquellas migajas para estimular el empleo y el crecimiento han visto la luz. Más bien al contrario.

Quieren que paguemos la crisis con sudor y lágrimas sin comerlo ni beberlo. Hemos llegado a la sin razón de pagar al contado un rescate bancario con la deuda que pagarán las futuras generaciones mientras los tipos de interés de la deuda pública en España asfixia la sanidad, la educación y los servicios públicos. Ni en Europa, ni en una España maniatada por Merkel y CIA se ha puesto en marcha un solo plan para acabar la pandemia del paro y de una recesión que asola a casi 30 millones de ciudadanos europeos, uno de cada seis es español.
Bien es cierto que países con un paro de dos dígitos se pueden contar con los dedos de una mano y España es líder absoluta sin que ni siquiera los partidos políticos, los sindicatos y empresarios hayan sido capaces de sentarse como una vez hicieran en los Pactos de la Moncloa. Sin duda que la situación aconseja dejar a un lado rodillos y batallas para sacar a este país adelante.

En la España con el mayor paro y la mayor deuda pública de la historia nos dedicamos a expulsar de nuestras fronteras a la generación de jóvenes más brillante de la historia, a condenar a nuestros mayores al desahucio y la exclusión cuando no pueden hacer frente a la hipoteca mientras aparece día si día también la amenaza consumada de recortes tras recortes.

Y mientras asistimos atónitos ante el momento histórico que nos toca vivir, nuestros gobernantes siguen actuando al dictado de una banca que dispone a su antojo del dinero público para tapar sus agujeros, su avaricia y sus errores. Nuestros empresarios, líderes en despido, celebran también la desactivación de derechos de los trabajadores tras la última reforma laboral, sin arrimar el hombro, sin entender que el objeto social de cualquier empresa. Ni de lo poco bueno que hizo Alemania hemos aprendido la lección. Allá en tierras de la Merkel empresarios y trabajadores acordaron no despedir para repartir mejor el trabajo disponible. O en tierras finlandesas, donde la banca responde de sus errores dejando en paz a los ciudadanos.

O es que acaso, ¿alguien en este país sabe cuándo piensa la banca quebrada español devolver los más de 100.000 millones recibidos de las arcas públicas, a qué tipo de interés y en que plazos? ¿Les desahuciaremos si no pagan, enviaremos a las fuerzas de orden público para detener y juzgar a los responsables?
Nos estamos condenando con una política errónea, que empeora día tras día para   incrementar la deuda pública y sus intereses hasta un 80% de la riqueza generada en este país, provocando más paro y más recortes para pagar más intereses y generar más déficit. Nos han metido en el pago de una gran estafa mientras en el en el último informe de Unicef se afirma, que en la España del siglo XXI hay 2,5 millones de niños mal alimentados, que sufren junto a sus familias el rigor de la supervivencia bajo el umbral de la pobreza mientras crece el abismo y la ruptura social que condena a los más débiles.

A la avaricia de la banca y quienes especularon con el derecho a una vivienda digna, a los políticos incompetentes que dejaron asolados las cuentas públicas para mayor gloria de sus bolsillos. A los corruptos que se filtran en las instancias del poder para luego desaparecer sin devolver un euro de lo sustraído. Ellos son los culpables, y no otros.
Europa debe inyectar liquidez para financiar el cambio de un modelo productivo eficiente, generador de empleo y riqueza, de manera sostenible. Está obligada a ello, tras la batalla mundial que se está librando en los mercados de divisas con devaluaciones encubiertas en todas las latitudes del planeta. Es urgente que lo haga antes de que el euro salte por los aires y lo debe hacer pronto, con valentía.

Creen los alemanes, holandeses, austriacos y finlandeses que saldrán de esta apretando la soga a los países del sur pese a que hasta hace bien poco éramos de los países menos endeudados de la Unión. Piensan que en esta batalla se establecerá una nueva hegemonía económica a su imagen y semejanza. Y se equivocan. Serán los  primeros en caer, en quebrar su estado del bienestar insostenible con una población envejecida sin el relevo adecuado. Sus empresas no tendrán la capacidad de respuesta ante la enorme OPA hostil que se adivina en los mercados de divisas, dejando de ser competitivas, para acabar siendo arrastradas por el tsunami chino o las hordas niponas o norteamericanas.

Lo verán nuestros ojos sino somos capaces de responder con más Europa y unidos ahora como nunca hasta la fecha.      

  


lunes, 4 de marzo de 2013

Por un banco público


Gonzalo Gayo
A estas alturas de la película de esta crisis no sé si hemos aprendido la lección o más bien persistimos en los mismos errores para hundirnos aun más en el fango y dificultar la salida hacia un nuevo modelo que incorpore soluciones a una economía enferma.
Me temo que quienes nos gobiernan echan mano de doctrinas e hipotecas ideológicas para dilapidar lo público en aras de un estado del bienestar que responde al grito de guerra de quien pueda que se lo pague.
Y mientras tanto las arcas del erario público se van quedando vacías, esquilmadas en rescates para tapar con miles de millones de los ciudadanos los agujeros de los balances bancarios en rojo. No deja de ser sorprendente que el supuesto ahorro de tantos recortes en derechos y en el estado de bienestar apenas alcance para pagar el rescate de bancos quebrados con el añadido de una prima que nos impone los mercados a los más tontos de la zona euro.

lunes, 25 de febrero de 2013

UN JARRO DE AGUA FRIA



Gonzalo Gayo
No parece que estemos en el camino adecuado para salir de una profunda recesión que ha dejado a este país con casi seis millones de parados y unas tasas negativas de crecimiento del PIB. No parece probable que mientras se dilapidan ingentes cantidades de dinero público para sanear una banca quebrada podamos salir de un agujero negro en el que paradojas de la vida nos metieron los mismo que hoy lavan sus cuentan y balances a golpe de talonario del erario público.
Muchos dudan que podamos salir del pozo tras un año de recortes en derechos y en el estado de bienestar, de sumar casi 800.000 parados más y de inyectar más de 100.000 millones de euros a la banca a costa de poner la deuda pública al borde del colapso tras superar el 100% del PIB. Más deuda, traerá más déficit, más recortes y más paro.
Sí, la recuperación tendrá que esperar y no será antes de 2014 cuando la economía española vuelva a registrar tasas positivas de crecimiento con apenas un 0,8%, muy poco para volver a crear puestos de trabajo en un país con seis millones de parados.
La Comisión Europea ha publicado sus previsiones de invierno 2012-2014, todo un jarro de agua fría para el Gobierno y especialmente para los ciudadanos que verán que tanto sacrificio conduce a más sacrificios a cambio de nada. Bruselas estima que este año soportaremos un déficit público del 6,7% del PIB en 2013, más del doble que el resto de una eurozona que se ha financiado a precio de saldo gracia los tontos del euro, o sea los que pagamos las primas para nuestros que nuestros primos europeos paguen su deuda al 1%. Para 2014 lejos de mejorar en las tareas, España elevara otra vez hasta el 7,2% su déficit y claro está, tan jugosa ha salido la partida a Merkel y compañía que instan a las autoridades española que persistan en su empeño de hundirnos en la miseria, sin más alternativa que seguir enjuagando con recortes la deuda que nos han dejado los bancos y la pésima administración de lo público.
Pero el Gobierno se mantiene en sus trece y asegura que se reducirá el paro y alcanzará al 24,3% de la población activa,  todo un triste logro si no fuera porque la Comisión Europea lanzaba otro jarro de agua fría tras anunciar que nada de hacerse ilusiones ya que se incrementará hasta al 26,9% mientras en Alemania rozan un insultante pleno empleo.
 Es decir que a los 800.000 nuevos parados en un año habrá que sumar otros 525.000 puestos de trabajo que saltaran por los aires para engrosar las colas de un caduco Inem que no sirve para nada.
Y así ¿a dónde vamos?, tras anuncios de nuevos miles de parados en un país que nunca o conoció tanto desempleo y tan pocas ganas de crearlo. Porque ya me dirán que hace Bruselas tras la pasada cumbre en la que se negó una vez más a poner en marcha un plan de choque para paliar los casi 29 parados en Europa. Y lo mismo para un Gobierno fiel a los bancos y a sus indicaciones mientras sigue sin haber un plan urgente, de emergencia nacional, para combatir el desempleo con todos los esfuerzos y medidas necesarias.
Lo sorprendente e indignante es que un país como España, con seis millones de parados, este soportando tipos de interés de hasta cuatro veces superiores a Alemania, Holanda y Dinamarca para que ellos puedan salir de la crisis con créditos baratos a sus empresas mientras se niega el pan y el agua a estos españolitos que tanto les gusta la fiesta. Las previsiones publicadas por la Comisión Europea son benévolas con los países del norte y se espera una aceleración gradual de la actividad económica mientras en España aun no se ha tocado fondo.
Las exportaciones se situarán como la única fuente de crecimiento a corto plazo, tal y como apunta la CE, que prevé que éstas se mantengan fuertes, pese a la debilidad de la zona del euro, el principal destino de los productos españoles. Por el contrario, las importaciones se están contrayendo bruscamente debido a la débil demanda interna. El Ejecutivo europeo destaca que gracias a este escenario, España ha logrado reducir su déficit externo y prevé que registre un histórico superávit en 2013 y en lo sucesivo al que está contribuyendo de manera notable el sector agroalimentario. Así pues, a nuestros agricultores, únanse, exporten hasta donde puedan porque la tormenta tardará en amainar.
Sin embargo, de puertas adentro España vivirá los avatares de una crisis que aun no ha dicho su última palabra.  La principal dificultad para la recuperación es la restricción del crédito que sufre la economía real española, pese a la mejora de las condiciones externas de financiación, con la caída de la prima de riesgo y el aumento de la entrada de capital privado extranjero.
No solo estamos pagando los errores de la banca. También los créditos a las familias y a las empresas están siendo adsorbidos para financiar la deuda de un estado ruinoso. Así pues, el Gobierno salva a la banca y la banca salva al Gobierno con la compra de la deuda pública al 6% cuando en ventanilla del BCE los bancos lo obtiene al 1%. Negocio redondo, que para eso son los listos, aunque cueste sudor y lágrimas a millones de ciudadanos.
Las previsiones del Ejecutivo europeo se sitúan en línea con las del Fondo Monetario Internacional (FMI), que hace un mes revisó a la baja las perspectivas, apenas salir los presupuestos PGE 2013 del horno, con una contracción de un 1,5% para este año y una vuelta a los números verdes en 2014 con un crecimiento del 0,8%. De hecho, Bruselas destaca que la destrucción de empleo se aceleró en el último trimestre de 2012 casi un año de una reforma laboral, lo que llevó a la tasa de paro hasta un récord del 26% al cierre del ejercicio, que seguirá aumentando hasta tocar techo este año en el 26,9%, para moderarse en 2014 con una caída hasta el 26,6%. Y con las tasas de paro más altas de la historia, con el record nunca visto de deuda sobre el PIB va a ser muy difícil salir de una crisis, que se agrava por momentos por culpa de una política económica equivocada de principio a fin y que da la espalda los ciudadanos.