lunes, 12 de septiembre de 2011

Los tres pilares

Sobre tres pilares se asentaran las economías de futuro. La suficiencia energética, el control de gasto, tanto ganas tantas gastas, y un único mercado laboral que acabe con las dualidades contractuales y que fomente el carácter emprendedor, especialmente de la generación mejor preparada de nuestra historia.
La dependencia energética ha sido uno de las variables que han actuado con mayor virulencia en esta y anteriores crisis provocando la destrucción de millones de empleos, el cierre de empresa y el origen de las guerras mas cruentas en las últimas décadas.
Las energías renovables están en disposición de aportar el 70% de nuestra energía necesaria siendo España uno de los países privilegiados para su obtención tanto en la solar, eólica, eléctrica y biomasa. El desarrollo tecnológico nos permite hoy anunciar que también el transporte por carretera y ferrocarril será eléctrico gracias al hidrogeno. El objetivo final es logran la autosuficiencia energética que permita la mejora en la competitividad de empresas con precios de la energía competitivos y sostenibles. El actual sistema de precios de la energía depende del exterior y constituye una continua amenaza para el empleo y la economía en un país como España con más del 80% de su energía importada.
El camino a seguir nos deparara una economía más verde, respetuosa con el medio ambiente y sostenible en el uso de materiales cuya obligación será el reciclaje de los mismos. Según estudios, solo la economía verde puede generar más de 1,2 millones de empleos en los próximos años en España. De hecho, la tecnología desarrollada en nuestro país es pionera a nivel mundial y nuestras empresas figuran entre las más importantes del mundo. Otro ejemplo lo encontramos en la agricultura ecológica con un potencial de desarrollo exponencial. De hecho somos líderes en Europa y exportamos un 70% de lo que producimos. Las necesidades alimenticias y calidad de los productos van a marcar una nueva era en la agricultura por lo que se precisa de apoyo a este sector estratégico.
También el sector turístico se beneficaza de esta enorme riqueza gastronómica en el país con la mayor riqueza cultural y alimentaria de Europa siendo el turismo verde no de los nuevos yacimientos de empleo en los próximos años.
El uso de la energía eléctrica en el transporte debe vencer la resistencia de las grandes marcas de vehículos ya que es un camino sin retorno y que marcara una nueva era. El transporte eléctrico con el desarrollo de una nueva generación de vehículos con hidrogeno culminara antes de que acabe esta década siendo necesaria la transformación de redes de abastecimiento y recambio de baterías en estaciones de servicio, poblaciones y hogares. Los coches no solo serán autosucientes energéticamente, sino que también podrán aportar a la red la energía generada sobrante.
Otro de los pilares será la eficiencia en el gasto público. Ello se lograra no solo con el equilibrio de las cuentas, sino también con la eficacia y eficiencia en el mismo. El estado de las autonomías ha propiciado el mayor desarrollo de España en su historia. Basta con echar una mirada 30 años atrás para darnos cuenta de la profunda transformación de nuestros territorios, de las modernas dotaciones e infraestructuras y equipamientos. Sin embargo, en este tiempo hemos incurrido también en excesos, gastando mas de lo que teníamos y engordando los aparatos administrativos que pretenden ahora pagar justos por pecadores tras los anuncios de recortes de plantillas en el sistema educativo de algunas comunidades.
España esta en disposición de dar un nuevo salto de progreso si adecuamos el aparato administrativo con una profunda cura de adelgazamiento en lo burocrático y fortaleciendo los servicios en el empleo activo, la formación, educación y sanidad. Del mismo modo es necesario adecuar el sistema de financiación a la realidad y por tanto las corporaciones locales deben tener un mayor peso en sus ingresos, en la misma proporción a los servicios que demandan los ciudadanos. La proximidad de la administración al ciudadano debe determinar el nuevo modelo de financiación evitando la duplicidad de organismos y creando mecanismos de solidaridad interterritorial, con la premisa constitucional del equilibrio presupuestario.
Tan importante es un adecuado tamaño de los aparatos administrativos como la reasignación de recursos al servicio de los ciudadanos y objetivos de progreso en su sistema educativo, sanitario y emprendedor.
En mercado laboral ha sido el que mas ha sufrido la crisis a diferencia de otros países como Alemania que pese a perder más PIB no le afecto tanto en la destrucción de empleo. Conviene recordar que el empleo es también un derecho constitucional consagrado en el artículo 40 de la Carta Magna en el que dice: “Los poderes públicos promoverán las condiciones favorables para el progreso social y económico y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa, en el marco de una política de estabilidad económica. De manera especial realizarán una política orientada al pleno empleo”.
Es un derecho constitucional y también una necesidad que precisa de reformas. Es necesario un único modelo de contrato indefinido que facilite así la contratación, acabe con la dualidad existente y permita actuar en sectores específicos generando estabilidad y confianza. Ello es posible con la actuación de instrumentos del estado y administraciones, así como la necesaria solidaridad que como ejemplo pusieron en marcha los alemanes mientras aquí se ejercía el despido salvaje. Alemania salvo millones de empleos desde el apoyo del estado y la solidaridad de empleados y empresarios en el reparto del trabajo y sacrificios en nominas antes que consumar el despido. Ello ha permitido a Alemania evitar la destrucción de puestos de trabajo con la defensa del capital humano.
El mercado laboral debe realizar un gran pacto con el sistema educativo de modo que se fomente la puesta en valor de los conocimientos adquiridos en la creación de empresas siendo necearía una nueva generación de emprendedores. Este pacto debe a su vez mantener cubiertas las nuevas necesidades de formación que los trabajadores podrán ir adquiriendo a lo largo de su vida laboral en universidades y centros educativos para su permanente adaptación a los nuevos tiempos.
Estamos en el umbral de un nuevo tiempo y una nueva que precisa de actuaciones estructural y no simplemente colocar unas tiritas.