lunes, 11 de julio de 2011

SER O NO SER DEL EURO




Gonzalo Gayo
Las luces de emergencia se han encendido. Los especuladores vuelven a las andadas con el objetivo de Italia como próxima victima propiciatoria para hacer el agosto en julio y de paso poner jaque mate al euro. Su enorme deuda y los desmanes del Gobierno Berlusconi han puesto la deuda de los italianos a los pies de los caballos en los mercados siguiendo el guión escrito por griegos y portugueses.
El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, convocó el pasado domingo una reunión de emergencia en Bruselas con los principales líderes de la Unión Europea para tratar la situación de Italia ante las presiones de los mercados y los problemas para afrontar un segundo rescate a Grecia, en medio de un clima enrarecido que puede dificultar el visto bueno a ese segundo plan de ayudas a Atenas.
España se salva, de momento, por la responsabilidad de los agentes sociales y el gobierno empeñado en adelgazar el déficit y avanzar en las necesarias reformas que garanticen en el futuro un crecimiento sostenible y sólido. Es posible que hoy no veamos el alcance de las reformas, y que incluso nos enerve algunas de ellas, pero sin duda lo agradeceremos en los próximos años.
Y aun queda mucho por hacer en el coladero de euros en la gestión de lo público. Y uno de esos problemas a resolver es la ligereza con la que los políticos se asignan salarios de escándalo. Si algunos políticos no son capaces de entender que están al servicio de los ciudadanos no se que hacen en política. Es necesaria una regulación de los salarios de alcaldes, concejales, presidentes de autonomía, asesores, altos cargos... que no supere la escala asignada al cuerpo de funcionarios. El que más cobre que sea la categoría A. Es una propuesta para quien quiera escuchar.
Volviendo a lo que nos ocupa y preocupa, el tsunami que se avecina en los mercados financieros por lo que desde la UE se ha convocado, con carácter de urgencia una nueva reunión para tratar la crisis de la deuda italiana, pero mucho me temo que se llega tarde para salvar a un barco demasiado pesado y a la deriva.
Los especuladores saben que la fórmula de Merkel y Sarkozy esta condenada al fracaso. No hay dinero, ni la maquina de recaudar impuestos o de sumar recortes a los ciudadanos puede ser la solución a los problemas de liquidez de algunos estados europeos mientras continúan sin haber aprendido la lección de esta crisis, tanto recaudas, tanto gastas.
Los especuladores saben que Europa no hizo los deberes y de aquellas lluvias vienen estos lodos. Atrás quedó una constitución europea aparcada por Francia a cambio de un tratado confuso que frena las aspiraciones de una verdadera Unión Europea en lo social, económica y político y que nos habría dado la fortaleza necesaria para ser lo que nos corresponde en el mundo y afrontar esta crisis. Prefirieron jugar a napoleones aliándose con alemanes para repartirse sillones y los principales centros de decisión. Y así nos va.
La Europa que pudo ser quedo, la de los Willy Brand, Helmut Kolh, Mitterrant, González, Olof Palmer, entre otros, quedo en el olvido. Europa necesita más Europa para salir de la crisis, para salir fortalecida y no ninguneada por agencias de calificación y especuladores a sueldo de fondos de inversión norteamericanos.
La miopía de Merkel y Sarkozy no les permite ver más allá de los beneficios que generan las fronteras para sus multinacionales. Prefieren el regate en corto para favorecer los beneficios rápidos y privatizaciones en el floreciente negocio que se alumbra a costa de un estado del bienestar desmembrado. Merkel y Sarkozy piensan en una Europa de un solo eje, que ellos mismos dominan para poder mostrar al mundo quien es quien en el viejo continente a golpe de PIB. Y quien no pueda aguantar el ritmo, se ofrece rescates limosna que son pan para hoy y hambre para mañana en los países rescatados.
Los especuladores saben de las debilidades de esta vieja Europa que no es capaz de reivindicarse así misma. Es por ello que buscan o crean escenarios de inestabilidad donde obtener grandes beneficios y para ello tienen un gran aliado, un dólar deseoso de acabar con el euro. Los especuladores vienen con las alforjas llenas de dólares procedentes de fondos de inversores dispuestos a tumbar la moneda europea y sacar grandes rentabilidades en los mercados de subastas. Estrangularan a los más débiles hasta que paguen los intereses que ellos digan. O lo toman o lo dejan. Pregunten a los griegos.
Lo están haciendo y seguirán hasta las últimas consecuencias. No les aburriré con las estrategias empleadas o como el chartismo o los dientes de sierra son los instrumentos con los que obtener rápidas plusvalías a costa de crear inestabilidades allá donde toque. Lo han hecho en la bolsa, en la vivienda, en la energía, en los alimentos de primera necesidad. Sin escrupulos a cambio de incrementar fortunas con una escandalosa cifra seguida de incontables ceros.
A río revuelto ganancia de pescadores. Es el grito de guerra y si no que se lo pregunten a los Morgan, Soros, Lehman Brother y compañía. O es que la memoria es tan frágil que no recuerdan los ataques que sufrió la peseta para que no entrara en la cesta del euro en los noventa. ¿Nos tenían manía? No, simplemente querían abortar la salida del euro y siguen en el mismo empeño.
Sí, el euro molesta y mucho a un dólar que pierde protagonismo e influencia en el mundo. El dólar quiere campar a sus anchas en una economía global sin que nadie le haga sombra y menos aun el euro. Con un dólar hegemónico, la Reserva Federal tendrá la sartén de la economía global en la mano. Devaluaría para exportar más y crear empleo, o al contrario para pagar deuda y comprar energía cuando estuviera cara…lo vienen haciendo desde que la 2 segunda guerra mundial y no les ha ido mal.
¿Que hacer? Salvar el euro y hacer de Europa más Europa pero sin las recetas de Merkel. El Banco Central Europeo debe inyectar la liquidez necesaria al sistema y una devaluación del euro salvaría muchos problemas.