lunes, 13 de junio de 2011

La respuesta está en el viento: Lección aprendida

La respuesta está en el viento: Lección aprendida: "No se si hemos aprendido la lección de la crisis del pepino tras perder cientos del millones en el sector y tirada por tierra la confianza l..."

Lección aprendida

No se si hemos aprendido la lección de la crisis del pepino tras perder cientos del millones en el sector y tirada por tierra la confianza labrada por sudor y lagrimas durante generaciones. No se si hemos aprendido la lección, pero lo cierto es que quienes desataron esta crisis siguen en sus puestos como si nada.


No se si hemos aprendido la lección pero daré las gracias a la firmeza del gobierno y administraciones en defensa de los agricultores españoles para que se haga justicia. Una justicia que desde Bruselas tratan de recortar porque dice que no hay dinero para quienes ganan con el sudor de su frente el pan de cada día mientras Merkel se dedican a financiar bancos en quiebra o países que dilapidaron los recursos de sus ciudadanos.
Dicen que no hay dinero para pagar la ruina que ellos han causado mientras los burócratas de Bruselas han hipotecado un 27% del PIB europeo en planes de rescate que conducen a ninguna parte.
No se si hemos aprendido la lección pero debemos estar agradecidos a nuestros agricultores, hoy mas que nunca, porque en todo este tiempo han sido, son y serán garantes de nuestra salud, con productos en fresco y de calidad. Ellos han tejido durante generaciones un pacto no escrito con la naturaleza que le brinda el fruto a su esfuerzo para que otros se llenen los bolsillos especulando con el esfuerzo ajeno o simplemente hundiendo los mercados con crisis como la del pepino.
No se si Merkel ha aprendido la lección después de tantos errores cometidos contra la agricultura y la economía europea, y teniendo que soportar sus insultos a la laboriosidad de nuestras gentes mientras la cancillera se dedica a dilapidar los recursos de los ciudadanos europeos para hundirnos mas en una crisis que dura demasiado por tanto incompetente.
Hay quien si ha aprendido la lección y son los ciudadanos que saben de la calidad de los productos españoles, de su seguridad y trazabilidad y que en otros productos no se da, simplemente porque nadie sabe de donde proceden.
Cuidar a nuestros agricultores, que van quedando pocos y no habrá relevo si no se hace justicia en los pepinos, en la renta agraria, en la lucha contra los especuladores, en el gasoleo profesional y en las ayudas que se reparten los grandes terratenientes y que nunca llegan a los pequeños agricultores. Cuidarlos aunque solo sea por garantizar a nuestros hijos la alimentación saludable que nos dieron nuestros padres con productos recién traídos del campo y no provenientes de cadenas de frió de cualquier parte del mundo.
Necesitamos a jóvenes en el campo y ciudadanos concienciados en consumir productos de nuestra tierra. Necesitamos gobernantes que sepan del esfuerzo y sacrificio para sacar adelante cada cosecha y sepan representar y defender los intereses del campo.
Afortunadamente creo que vamos aprendiendo la lección y se están produciendo ejemplos que deben fortalecer el vínculo que nos une a nuestros agricultores.
Como por ejemplo en los Paradores de Turismo anuncian que apoyará a los agricultores españoles con una campaña gastronómica cuyo ingrediente principal sea el pepino de la huerta nacional. Cada uno de los 93 Paradores de Turismo ampliará su oferta culinaria con dos aperitivos, una ensalada fresca a base de pepinos y un sándwich elaborado con la misma hortaliza y salmón ahumado, que se incorporarán a la oferta del buffet. También han aprendido la lección las asociaciones de vecinos y consumidores que exigen a las cadenas de distribución la presencia de los productos españoles y realizan jornadas de consumo.
No se a que esperan los burócratas europeos a una inmediata y urgente campañas de promoción del consumo de frutas y hortalizas, con el fin de recuperar la normalización de los mercados, que todavía no se ha producido. Las campañas de promoción del consumo deben incluir de forma inmediata la fruta de hueso, melón y sandía, de los que España es el primer proveedor de Europa y que inician ahora sus periodos de máxima producción, con una gran calidad.
No se si hemos aprendido la lección pero habrá valido la pena si somos capaces de reconocer la labor de nuestros agricultores y de hacer justicia al 100% en sus demandas de daños causados por incompetentes y de abrir un horizonte que permita garantizar el desarrollo de una actividad que garantiza una alimentación saludable, la mejora del medioambiente y el desarrollo rural sostenible.
Gonzalo Gayo