lunes, 18 de abril de 2011

La ruta de la seda del siglo XXI

China se ha convertido en motor de la economía mundial y aspirante al liderazgo en los próximos cinco años tras desbancar a Japón del segundo puesto. En 2010, China superó a Japón como segunda potencia económica mundial, con un producto interior bruto (PIB) de 5.878,6 billones de dólares, frente a los 5.474,2 billones de dólares del país nipón, tras registrar un incremento del 10,3 por ciento y de lamisca manera hará con EEUU antes de 2015.
El crecimiento de la economía china abre un sin fin de nuevas oportunidades a los productos alimentarios españoles que debe ser aprovechada. De hecho, el vino, aceite, jamón y otros productos alimentarios están experimentando importante incrementos en sus ventas hacia la segunda economía mundial.
El puerto de Valencia se ha convertido en la principal puerta de entrada de productos chinos a España y Europa lo que sin duda constituye una gran oportunidad para recargar los contenedores con productos españoles con destino al país asiático en esta nueva ruta de la seda del siglo XXI. Actualmente, China es el país que mayor número de mercancías canaliza a través de Valenciaport, con más de 7,5 millones de toneladas en 2009 y un crecimiento exponencial previsto para los próximos años.
China será la primera potencia del mundo en apenas cinco años. Así lo ratifican las cifras y previsiones. El producto interior bruto (PIB) de China en los tres primeros meses del año se situó en 9,6 billones de yuanes (1,01 billones de euros) lo que representa un avance respecto al mismo periodo de 2010 del 9,7%, una décima menos que el dato interanual del cuarto trimestre del año pasado, mientras la inflación de marzo se situó en el 5,4%, su nivel más alto en 32 meses.
Las cifras de crecimiento son espectaculares, con una agricultura que experimentó una expansión del 9,1%, mientras que la producción industrial china aumentó un 14,4% y un comercio minorista que registra un avance interanual del 16,3%.
De los 1.300 millones de habitantes, un total de 300 millones de chinos pasarán del campo a la ciudad y ello requerirá centenares de miles de viviendas, grandes inversiones en infraestructuras, alimentos y bienes de equipo que sin duda constituyen una gran oportunidad para las empresas españolas para sus carteras de pedidos.
Frente a la pujanza china, EEUU deberá conformarse con un 2,8% de crecimiento para este año mientras la zona euro apenas alcanzará una mejora del 1,6% y dos décimas menos para Japón.
La recuperación de la economía mundial cobra ímpetu gracias a China y países emergentes del sudeste asiático hacia donde se desplaza el nuevo eje de la economía mundial. Gracias a China los organizamos internacionales elevan las previsiones de crecimiento del PIB mundial al 4,5% en 2012 si bien esta recuperación sigue siendo desequilibrada, ya que el PIB de la mayoría de las economías avanzadas se encuentra por debajo del potencial y con un elevado desempleo como es el caso de España.
Es por ello que las empresas españolas deben volcarse con China y el ejemplo a seguir lo están marcando organizaciones empresariales como la Confederación Empresarial Valenciana-Cierval que ha acogido una jornada de promoción de la 109ª edición de la Feria de Importación y Exportación de China, Feria de Canton, organizada en colaboración con China Foreign Trade Centre. En estas jornadas han participado más de 50 empresarios de la alimentación, juguete, textil, calzado, papelería, instrumentos musicales, consultorías, formación, cosméticos y detergentes, embalaje, metalúrgico, mueble, curtido, fritas y esmaltes, transporte, consignatarios, construcción, vinícola y oleícola, así como representantes de empresarios chinos radicados en Valencia.
Las inversiones de la Comunitat Valenciana en China representan un 2,40 por ciento de lo invertido por España en ese país de 1993 a 2009, apenas un total de 30,64 millones de euros lo que sin duda muestra el enrome potencial y el largo camino aun por recorrer en los próximos años.
De hecho, la balanza comercial entre la Comunitat y China entre enero y noviembre de 2010 presenta un déficit de 1.961,85 millones de euros, con una tasa de cobertura de apenas 11,97 por ciento y que debe corregirse con urgencia en la exportación de productos valencianos hacia el mercado asiático dada las enormes oportunidades que ofrece el sector alimentario y bienes de equipo.
De hecho ya se están dando pasos importantes en este sentido. En ese periodo, las exportaciones de la Comunitat Valenciana a China totalizaron unas ventas por valor de 266,88 millones de euros, lo que supone un incremento del 42,5 por ciento respecto a los once primeros meses de 2009. China representó apenas el 1,58 por ciento de las ventas totales de la Comunitat en el exterior, hasta convertirse en el decimocuarto cliente mundial más importante de la región. Además, es el principal proveedor mundial de la Comunitat Valenciana, con un 12,53 por ciento del total importado desde el exterior.
La pujanza de los alimentos en las exportaciones españolas a China también se puede comprobar en los datos de la balanza comercial correspondiente a 2010. En ese año, las ventas al exterior se elevaron a 2.648 millones de los que 152 (el 6,1% del total) correspondieron a productos alimentarios. El primero en la lista es el pescado, con unas ventas de 46,5 millones, seguido por vino, grasas y aceites, productos cárnicos, animales vivos o productos hortofrutícolas. En la lista también figuran el pan y la leche, con 5,6 y 0,9 millones, respectivamente
El sector alimentario está marcando la ruta a seguir al resto de productos españoles. De hecho, las exportaciones de vino embotellado se han doblado, las de vino a granel se han multiplicado por siete y las de aceite de oliva han crecido un 80% en 2010, lo que les ha permitido alcanzar una cuota de mercado del 44% siendo un ejemplo a seguir en esta nueva ruta de la seda del siglo XXI y que sin duda marcará un antes y un después en la incipiente recuperación de la economía española.
Gonzalo Gayo