sábado, 5 de junio de 2010

CUMBRE AGRICOLA EN MERIDA

La reunión informal de ministros de Agricultura que acoge esta semana en Mérida bajo la Presidencia rotatoria española de la Unión Europea tendrá como tema principal de debate el futuro de la Política Agraria Común (PAC) después de 2013. Dentro de la UE, las ayudas directas representan un 25% de la renta agraria y desempeñan un papel importante en la viabilidad de las explotaciones, según el documento de la presidencia española.
El texto incide en que la crisis ha expuesto las debilidades de la economía europea y, en el caso del sector agrario, supuso un descenso del 12% de la renta en 2009, así como un aumento del desempleo en las zonas rurales, a lo que hay que añadir los problemas de los productores para acceder a los créditos.
Además, la renta agraria media de la UE es inferior al 50% del conjunto de la economía y sufre un estrangulamiento entre los precios percibidos y los de los medios de producción, por lo que hacen falta respuestas.
La Presidencia ha orientado el debate de este consejo hacia un análisis de la relación de la agricultura y de la PAC con los grandes retos económicos de la Unión Europea, que se abordan en la Estrategia UE 2020.
Las prioridades de la PAC post 2013 que se abordan en los debates de la reunión de Mérida, que estará presidida por la ministra Elena Espinosa, será el crecimiento económico y el empleo, la seguridad alimentaria y el crecimiento verde.
Los debates se estructurarán en tres grandes campos: la Estrategia UE 2020 y la agricultura; prioridades, retos e instrumentos de la PAC post 2013 y gobernanza reforzada. Asimismo, se pasará revista a los debates organizados por anteriores presidencias en los tres grandes bloques en que se basa la PAC, como las ayudas directas, los instrumentos de gestión de mercados y el desarrollo rural, y se incorporarán las nuevas preocupaciones que en cada uno de ellos deberían atenderse como consecuencia de las nuevas prioridades.
El Ministerio ha señalado que la Estrategia UE 2020 tiene como prioridades el crecimiento inteligente, sostenible e integrador, por lo que la Presidencia plantea, en el documento de trabajo a debate Mérida, abordar los problemas de la agricultura en paralelo con los de la economía general y las posibilidades y referencias de la agricultura y la alimentación en los tres grandes vectores del crecimiento propugnados por la Estrategia UE 2020. "Reafirmar una PAC fuerte". La PAC es la política que más absorbe de las arcas de la UE, la mitad, con 58.000 millones de euros anuales (presupuestados para 2010), y España es el segundo receptor, con 7.083 millones de euros en 2008.
La Presidencia española considera que será necesario reafirmar una PAC fuerte y mejorar la coordinación y gobernanza con otras políticas e iniciativas comunitarias y nacionales, para establecer las bases de un sector agroalimentario asentado en el territorio, competitivo y de liderazgo, y en una economía globalizada que aproveche plenamente el potencial de crecimiento inteligente, sostenible e integrador. Además, es preciso que la nueva PAC utilice los métodos propugnados en la Estrategia UE 2020 para detectar y corregir los aspectos que dificultan el crecimiento ordenado y sostenible de la agricultura y alimentación.
Para las organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA y la Federación de Cooperativas agroalimentarias son necesarias más garantías para la PAC ante la ruina que padece el campo. La situación en la que se encuentra el sector agrario evidencia la necesidad de un plan de choque y de que se garantice una Política Agraria Común (PAC) más allá de 2013 y mecanismos que permitan llegar a 2013.
Bruselas ha defendido que la agricultura es un sector estratégico y, por ello, debe contar con un presupuesto suficiente, con precios justos para los agricultores y una regulación de los mercados. Sin embargo desde la organizaciones agrarias se lamenta que durante la presidencia de la UE en este semestre no se ha avanzado nada en materia agrícola y, además, se reprocha que haya abierto las negociaciones con los países de Mercosur, ya que perjudica a los intereses de la agricultura europea.
Un total de 13,6 millones de personas trabajan en los sectores agrario, forestal y de la pesca y 5 millones en la industria alimentaria, con la UE como primer fabricante mundial de alimentos y bebidas. Estas cifras representan el 8,6% del empleo de la Unión y el 4% de su Producto Interior Bruto (PIB) y sin duda el sector estratégico de mayor importancia en una Europa sostenible y saludable. Esperemos que la presidencia española de sus frutos a la hora de satisfacer las demandas de nuestros agricultores.

España se aprieta el cinturón

España se aprieta el cinturón apenas unas horas después de conocerse que nuestro pais dejaba atrás la recesión al crecer un 0,1% el PIB en el primer trimestre y los casi 24.000 empleos generados en abril. El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, anunciaba una serie de medidas para reducir el déficit público y cumplir así con mayor celeridad el compromiso de situarlo en el 3% del PIB en el año 2013. Las medidas favorecerán la recuperación en la medida que seamos capaces de reducir los intereses que pagamos para financiera el déficit y la deuda y cuyos recursos deberán destinarse a fortalecer la recuperación.
El Consejo de Ministros aprobará esta semana por decreto-ley este paquete de medidas de austeridad pero antes deberá pasar por el examen en la reunión extraordinaria del Ecofin, convocada por la Presidencia Española de la UE, que pretende poner en marcha mecanismos de estabilidad financiera, así como preservarla en Europa y, en particular, en la zona euro. Europa deberá tambien avanzar en la regulación y supervisión del Sistema Financiero y, en particular, en los productos derivados y en las agencias de calificación, así como acelerar los trabajos en materia de gestión de crisis.
Las medidas anunciadas por el jefe del Ejecutivo se inscriben en el compromiso asumido por los Estados miembros de acelerar o intensificar, en su caso, sus respectivos planes de consolidación fiscal, que permita reforzar la confianza en la economía e impulse la estabilidad financiera de la zona euro por lo que todos los estados miembro de la UE.
En el paquete de medidas destaca la reducción de las retribuciones de personal del sector público en un 5% de media a partir de junio de 2010 y congelarlas en 2011. Los miembros del Gobierno mientras los alltos cargos tendrán una reducción del 16%. Tambien se suspende para 2011 la revalorización de las pensiones, excluyendo las no contributivas y las pensiones mínimas y se elimina el régimen transitorio para la jubilación parcial previsto en la Ley 40/2007.
Otro de los recortes es la eliminación la prestación por nacimiento de 2.500 euros a partir del 1 de enero de 2011 y se destaca también la necesidad de reducir los gastos en farmacia mediante una revisión del precio de los medicamentos excluidos del sistema de precios de referencia.
Además, se suprime la retroactividad del pago de prestaciones por dependencia al día de presentación de la solicitud y se reduce en dos unos 6.045 millones de euros en la inversión pública estatal, al que hay que sumar un ahorro adicional de 1.200 millones de euros por parte de las Comunidades Autónomas y las Entidades Locales.
Por su parte, Bruselas ha establecido un mecanismo europeo de estabilización que incluye fondos por mas de 750.000 millones de euros para los Estados del euro que pudieran caer en peligro de insolvencia, como le ha sucedido ya a Grecia.
Con el nuevo ajuste, España pretende recortar el déficit público desde el 11,2% del PIB hasta el 9,3% en 2010, reducirlo hasta el 6% en 2011 y situarlo por debajo del límite del 3% que marca el pacto de estabilidad y crecimiento, en 2013.
El plan de ajuste ha tenido una amplia contestación en España mientras en los foros económicos se da la bienvenida ya que según se destaca desde Bruselas y el FMI van en la buena dirección.
En este sentido el Fondo Monetario Internacional mantiene que si la deuda pública no regresa a los niveles anteriores a la crisis económica, el crecimiento potencial de las economías avanzadas podría descender un 0,5% al año.
La especulación contra el euro y los problemas económicos en la eurozona sólo podrán resolverse haciendo frente a la gran brecha existente entre las economías fuertes y débiles de la zona euro.
Para el Banco de España el plan de ajuste del Gobierno es una decisión necesaria, acertada y positiva para la recuperación de la economía y para la estabilidad y la integridad de la unión monetaria, al tiempo que asegura que los indudables costes que supone para la sociedad se verán sin duda compensados por una mayor protección frente a la vulnerabilidades generadas por la crisis y mediante una posición más sólida para afrontar la recuperación.