miércoles, 23 de septiembre de 2009

Los vaqueiros se reorganizan, (PUBLICADO EN LNE)


La asociación cultural «La Brañina» renueva la directiva y anima a los habitantes de todas las brañas a participar en colectivos culturales o vecinales para promover su desarrollo

Las Tabiernas (Tineo),

Ignacio PULIDO

El periodista Gonzalo Gayo ha sido nombrado nuevo presidente de la asociación cultural de los vaqueiros de alzada «La Brañina». Juan García Gayo, que ocupó la presidencia del ente durante los últimos años, ha renunciado al cargo por motivos personales y seguirá formando parte del colectivo como socio. La nueva ejecutiva inicia una singladura en la que se pretenderá crear un tejido de asociaciones vaqueiras en el occidente asturiano y en la que se entregarán premios al vaqueiro y a la braña ejemplares. En octubre del año que viene la asociación celebrará su décimo aniversario.

El pasado día 11 de septiembre Juan García Gayo firmó la renuncia a su cargo por escrito aduciendo motivos personales. De este modo, Gonzalo Gayo, vicepresidente hasta el momento de acuerdo con los estatutos de la asociación cultural de los vaqueiros de alzada, pasó a ocupar la presidencia. El domingo día 13, durante la celebración de una asamblea extraordinaria en Casa del Puerto, fue ratificada la nueva presidencia de Gonzalo Gayo. El domicilio social de la asociación, que estaba en el hogar de Juan García en la braña tinetense de Las Tabiernas, pasa a ser ahora la escuela de Argumoso, sita en Valdés.

Durante la asamblea extraordinaria del pasado domingo se alcanzaron varios acuerdos referentes a la actividad de la asociación. Por una parte, se propuso la creación de los premios Vaqueiro y Braña ejemplares. «Dichos galardones reconocerán la labor y el esfuerzo de quienes viven en las brañas así como de aquellas personas, sean vaqueiros o no, que defiendan la cultura vaqueira», subraya Gonzalo Gayo, el cual anuncia que los primeros galardones serán entregados en octubre de 2010 con motivo del décimo aniversario de la asociación cultural. En lo que respecta a las brañas ejemplares, se distinguirá la labor de sus vecinos en pos de la recuperación de los caminos, arquitecturas tradicionales, patrimonio natural y cultural. Las distinciones nacen con el objetivo de ser entregadas cada año.

En segundo lugar, la asociación cultural de los vaqueiros de alzada «La Brañina» hace un llamamiento a todas la brañas del Occidente para que constituyan asociaciones vecinales o culturales. «Instamos a todas las brañas a que constituyan asociaciones en todos los concejos, desde Somiedo a Valdés», comenta Gonzalo Gayo. El nuevo presidente sostiene que ya existen entes de esta naturaleza en varios núcleos «pero son necesarias muchas más con el objeto de recuperar la cultura vaqueira y solicitar mejoras ante sus respectivos municipios». La asociación prevé crear a lo largo del próximo año un «consejo vaqueiro» como órgano consultivo en temas que afectan a las brañas.

El pasado lunes, la asociación entregó en el registro de asociaciones del Principado toda la documentación referente a la renuncia de Juan García Gayo como presidente y el acta firmada de la asamblea extraoridinaria del día 13, en la que también se elogió la labor durante los últimos años del presidente saliente y el trabajo de Ángel Fernández Parrondo e Isidoro Parrondo. Finalmente, la nueva ejecutiva acordó no cobrar cuotas para los nuevos socios ni pedir ayudas en el desarrollo de las actividades a fin de «poder exigir lo que es de justicia sin deber nada a nadie», concluye Gonzalo Gayo.

http://www.lne.es/occidente/2009/09/17/occidente-vaqueiros-reorganizan/809324.html

martes, 8 de septiembre de 2009

Agricultura, sector estratégico y sostenible


“La agricultura debe ser un modelo de excelencia, que asegure a los productores un ingreso estable y decente, que participe en el desarrollo sostenible, que preserve la diversidad de las producciones en todo el territorio y que garantice alimentos sanos”. Estas palabras pronunciadas por el ministro galo Le Maire ante los agricultores de Châlons-en-Champagne apuntan el camino a seguir y que sin duda se abrirá paso en una Europa que debe propiciar un nuevo impulso en la economía sostenible.
En este sentido apuntan los primeros esbozos de unos presupuestos para el 2010 en España tras el anuncio de una Ley de Economía Sostenible que recogerá un fondo de 20.000 millones de euros para financiar, a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO), proyectos de innovación, tecnología, energías renovables y ahorro energético y en la que también debe tener cabida la agricultura y ganadería ecológica. En este sentido también apunta el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino con un nuevo Programa de Desarrollo Rural Sostenible y que sin duda debe ser el pilar que una todos los esfuerzos de las administraciones en apoyo a nuestros agricultores y ganaderos para la modernización de su actividad económica y empleo, mejora de infraestructuras y equipamientos básicos, servicios y bienestar social, y medio ambiente y agua como principales pilares de actuación. Estos aspectos serán debatidos en las Mesas de Asociaciones que se reunirán el próximo día 18 y en el Consejo de Medio Rural del 22 de septiembre y que sin duda constituye una de las mesas de negociación más importantes para asentar la mejora en el desarrollo sostenible del campo.
Al incuestionable potencial agrícola y liderazgo de España hay que añadir que somos el cuarto país europeo y el sexto en el ámbito mundial en patentes de energías renovables y contamos con empresas líderes en energía eólica, solar y biocombustibles que da empleo a 175.000 personas y que se prevé duplicar en un periodo de diez años. Nuestra diversidad de climas y territorios ofrecen un sin fin de nuevas oportunidades de desarrollo en nuevos productos agrícolas y energías de futuro que se debe potenciar con el apoyo de las administraciones y que sin duda serán un factor decisivo en la generación de empleo y riqueza.
No se puede hablar de una economía sostenible sin una agricultura moderna y ecológica, en la que se reconozca el esfuerzo y las rentas de los agricultores para el progreso de la sociedad y en las enormes posibilidades de nuevos cultivos para abastecer a un mundo globalizado que en apenas 15 años duplicará su demanda de alimentos por el incremento de la población y también de las rentas de los países en desarrollo. Es necesario pues implementar los 20.000 millones (la mitad, dinero privado) para dar ayudas a la reconversión del sector de la construcción en sector de rehabilitación de edificios, el fomento de las energías renovables, proyectos de I+D para que también la agricultura participe del necesario apoyo en su modernización con el apoyo de las administraciones en estos momentos en los que se cocinan los presupuestos.
Otro fondo de 5.000 millones sustituirá al Plan de Empleo Local, pero obligará a los ayuntamientos a invertir en proyectos de rehabilitación energética de edificios o en renovables y que también debería contar planes específicos en el cuidado de los bosques y desarrollo de la biomasa como estrategia energética y limpieza de bosques. Los cultivos agrícolas y los bosques tienen un importante papel como capturadores de CO2 y si los estados pagan por sus excesos de emisiones, también deben recompensar a los agricultores por reducirlas y evitar aun más el calentamiento del planeta. La próxima cumbre sobre el cambio climático, que se celebra en Copenhague a finales de año, tiene en su agenda la idea de dar dinero a los planes de secuestro de carbono con árboles y es preciso que sean también los agricultores quienes reciban su justa recompensa.
La agricultura debe ser considerada un sector estratégico de primer orden por los bienes que produce para una alimentación saludable pero también por las oportunidades en una industria agroalimentaria que representa un 2% del PIB europeo y produce un 13,5% del empleo del sector manufacturero dentro de la Unión Europea, a través de más de 300.000 empresas, la mayor parte de ellas pymes.
Europa necesita salir de su larga etapa de reformas institucionales, volver a ocuparse de asuntos que interesan a la ciudadanía y, sobre todo, forjar por fin una posición común en la que se apueste por una agricultura competitiva como es la mediterránea que garantice el verdadero desarrollo sostenible y saludable.
La Presidencia española de la Unión Europea en el primer semestre de 2010 será un momento clave y una oportunidad única para influir en el futuro de la PAC después de 2013 y España debe tener claro que se necesita una política agraria fuerte, estable y que esté dotada de presupuesto suficiente que garantice a nuestros agricultores un futuro digno del que sin duda nos beneficiaremos todos en su labor y buen hacer.
Cada vez más se oyen voces que apuntan que el sector agroalimentario español debe ser considerado como estratégico y prioritario, por lo que las distintas administraciones tienen la necesidad y la obligación de defenderlo y en ese camino nos encontraremos todos en apoyo a nuestros agricultores.
Gonzalo Gayo

domingo, 6 de septiembre de 2009

Gonzalo Gayo Corbella: ´Ser vaqueiro es una cuestión de apellidos y orígenes, no de profesión´


http://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2009/08/24/comunitat-valenciana-gonzalo-gayo-corbella-vaqueiro-cuestion-apellidos-origenes-profesion/623961.html

Presidente de la Asociación Cultural de los Vaqueiros de Alzada. Gayo nació en Valencia hace 46 años, pero tiene sus orígenes en la braña de Argumoso. Periodista, casado y padre de tres hijos lucha insistentemente por los derechos del pueblo que lleva sus raíces.


CRISTINA LAMAGRANDE VALENCIA
Los orígenes siempre llaman a la puerta. Y fue justamente eso lo que le ocurrió a Gonzalo Gayo. El valenciano, que sabía de sus raíces asturianas, desconocía, sin embargo, cualquier información relacionada con la cultura vaqueira. Sus antepasados pertenecieron al pueblo vaqueiro hasta que su familia emigró de los montes de Asturias hace tres generaciones.
¿En qué momento toma conciencia de su condición de vaqueiro de Alzada?
Fue por casualidad. Yo sabía que mi familia provenía de Asturias, pero la información que yo tenía al respecto era muy pobre. Un día, cuando yo todavía ejercía como periodista en Valencia, un familiar me llamó y quedamos para comer. Él fue quien me explicó toda la historia. Y a raíz de eso fui a Asturias a conocer mi historia y la de mi familia. Y una cosa llevó a la otra. Cuando quise darme cuenta estaba muy, muy metido en las montañas. Sin quererlo, ni darme cuenta, al final decidí quedarme aquí.
¿Cómo un periodista valenciano llega a ser vaqueiro?
Ser vaqueiro es una cuestión de apellidos, descendencia y antepasados. Soy vaqueiro porque me apellido es Gayo y soy de Asturias. Los vaqueiros se distinguen por los apellidos, como Gayo, Feito, Barrero o Lorences, entre otros. Mi bisabuelo salió de Asturias y fundó una carbonería en Madrid, mi padre llegó a Valencia, y yo hice mi vida allí, en la Comunitat, hasta que decidí volver a Asturias. Muchos somos descendientes y otros sólo llevamos el apellido, pero el origen es el mismo para todos.
¿Es usted periodista de profesión y vaqueiro de corazón?
No, soy vaqueiro de ADN. Porque mis antepasados son de allí. Yo no me dedico a la ganadería, me dedico al periodismo. El ser vaqueiro está en el apellido, no en la profesión. En la braña de Argumoso han vivido durante los últimos 400 años todos mis ancestros y es una aldea de 28 casas. Mi corazoncito está allí, pero ante todo, sigo ejerciendo como periodista.
¿Qué significa ser vaqueiro?
Los vaqueiros de Alzada son una población que durante siglos ha vivido en las montañas de Asturias y cuya principal actividad era la ganadería. En un momento determinado, en la sociedad asturiana se produjeron distanciamientos y enfrentamientos con la población de abajo, los saldos, principalmente por cuestiones económicas. También formó parte la Iglesia, que discriminó a los vaqueiros por su superioridad.
¿Cómo surgió la Asociación Cultural de los Vaqueiros de Alzada de la que es presidente?
La fundamos hace 9 años en la casa de la cultura de Tineo para de alguna forma recuperar las tradiciones, la cultura vaqueira y luchar por que se hiciera justicia con el pueblo vaqueiro en Asturias. De hecho, una de las grandes cosas que se consiguió es que la iglesia rectificara en sus actuaciones históricas. El párroco de Tineo pidió perdón públicamente en una carta parroquial a los vaqueiros por las injusticias que se habían cometido en el pasado.
¿Cuál es la lucha actual de la asociación?
Intentar recuperar las tradiciones y la cultura de los vaqueiros, pero también poner de manifiesto las importantes desigualdades y necesidades que se sufren hoy en día en las poblaciones vaqueiras de las montañas. Los caminos siguen siendo de tierra, el alumbrado público no ha existido hasta hace cinco años... Normalmente, tu pagas tus impuestos y tienes derecho a una serie de cosas, pero esa norma aquí no existe.
¿Cómo se ve la sociedad vaqueira conforme a los avances tecnológicos?¿Se encuentran más atrasados?
Internet y las nuevas tecnologías prácticamente no existen aquí. Es una de las reivindicaciones de la asociación. No sólo no se han atendido las necesidades del pasado, sino que las posibilidades del futuro también están totalmente sin cubrir.
¿Internet, Facebook y las redes sociales están aún muy lejos de su alcance?
Internet es algo que se está pidiendo porque es muy importante. Así, ese aislamiento que se produce en las montañas se rompería y se podría, de alguna forma, conectar con todo el mundo. Desde la asociación utilizamos grupos de Facebook, "los vaqueiros de Alzada", que somos más de 1.100 personas de toda España y todo el mundo. Es una forma de conectar y compartir los orígenes y tratar de mejorar las condiciones de vida. No sólo por el bien de los vaqueiros, sino también por el bien de Asturias. Si no es así desaparecerán las breñas y una parte muy importante de la historia y la cultura tradicional asturiana.
¿Es cierto que se presentaron como candidatos al Premio Príncipe de Asturias?
Nos presentamos el año pasado al apartado que premiaba al "pueblo ejemplar", al que pueden concurrir asociaciones, pueblos, aldeas o también colectivos humanos. Podríamos haber presentado a la asociación pero eso de colgarse medallas no tiene mucho sentido. Nuestra intención es que se premie al colectivo humano de los vaqueiros de Alzada. Nuestro objetivo es que se reconozca la historia, que Asturias lo ponga en valor y que no se avergüence de los orígenes vaqueiros.

«Los vaqueiros están abandonados a su suerte, las brañas piden justicia social»


«Los políticos deben desarrollar planes de inversión específicos y dejarse de marcas turísticas, porque los vaqueiros pagan impuestos y ni siquiera tienen cubiertas las necesidades básicas»

GONZALO GAYO CORBELLA. PERIODISTA Y PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN CULTURAL DE LOS VAQUEIROS DE ALZADA Oviedo,

Ignacio PULIDO
Gonzalo Gayo Corbella, periodista de profesión y vaqueiro de corazón, es actualmente presidente de la Asociación Cultural de los Vaqueiros de Alzada. A lo largo de nueve años de actividad, ha luchado por recuperar las tradiciones, las costumbres y por devolver a este colectivo la dignidad arrebatada tras años de condena al más absoluto de los ostracismos.

-¿Están los vaqueiros abandonados a su suerte?

-Creo que sí y, además, un sí en mayúsculas. Resultan lamentables las condiciones en que se encuentran muchas brañas.

-¿Cómo se manifiesta ese abandono?

-Estamos en el siglo XXI y hace cinco años no había alumbrado público en muchas brañas. Hubo que pelear por ello, porque no había sensibilidad en los ayuntamientos. El asfaltado de los caminos ni se lo plantean prácticamente y cuesta sangre, sudor y lágrimas conseguirlo. Eso es importante porque la base de la economía de las brañas es la leche y los camiones no pueden entrar a recogerla, hay que salir a las carreteras y me parece un poco tercermundista.

-¿Está lastrando el progreso de los vaqueiros?

-Es una forma de seguir asfixiando su economía y crear un mundo aislado sin respetar sus derechos. Lo que se pide es justicia social e inversiones para las brañas.

-¿Dónde surge esta desidia?

-En el desconocimiento. La política se hace de un día para otro, y a los vaqueiros siempre se nos tuvo comiendo aparte. Es una mala actitud desarrollada durante siglos a través de los cuales hemos acumulado un déficit enorme de infraestructuras. El «plan E» no es sólo para hacer aceras en las poblaciones importantes, es también para abrir y asfaltar caminos, instalar alumbrado, saneamiento y traídas de agua, tareas que aún hoy están pendientes en las brañas. Me gustaría que los ayuntamientos implicados fueran conscientes de que hay que hacer un «plan V» para resolver los problemas de los vaqueiros.

-¿Hasta qué punto es palpable la ausencia de infraestructuras en las brañas?

-Por ejemplo, el agua se trae de las fuentes, los caminos en unos casos están arreglados y en otros sólo hay piedras. Eso tiene que cambiar ya, para ello están las ayudas que concede la Unión Europea al mundo rural. Los políticos deberían desarrollar planes de inversión específicos, hacerlos realidad y no dedicarse a marcas turísticas, porque los vaqueiros pagan impuestos y ni siquiera tienen cubiertas las necesidades básicas, que son de justicia .

-¿Qué hay de cierto y de ficticio en la Comarca Vaqueira?

-En principio, me pareció una idea muy interesante porque de alguna forma el nombre vaqueiro toma connotaciones muy positivas. No obstante, se ha quedado en lo fácil y lo cómodo. A lo mejor ahora, como gran proyecto, se plantean poner un cartel con una flecha indicando dónde está una braña. La cultura vaqueira supone un potencial económico muy importante para el occidente asturiano. La economía vaqueira ya no puede ser la misma de hace unos siglos y hay que buscar una salida. Además, se está dividiendo el territorio vaqueiro, que va desde Valdés hasta Somiedo. Deberían reconducirlo, pero si hay crítica se enfadan. Lo que pretendemos al final es que se hagan las cosas para las personas, no queremos dar lugar a enfrentamientos.

-¿Qué opinión le merece el Museo Vaqueiro de Naraval?

-Es un museo de xaldos. La vivienda no se corresponde con un hábitat vaqueiro y en la exposición se obvia la discriminación sufrida, incluso la que hubo en Naraval. La idea es buena, pero pasa como con la comarca, al final van a su negociado. Se debe hacer un museo en Aristébano, en la casa de Rogelia Gayo.

-¿Y el Festival Vaqueiro de Aristébano?

-¿Qué ha supuesto para Aristébano después de medio siglo? A lo mejor vender un día muchas cervezas, pero poco más. Se pueden hacer más cosas, como, por ejemplo, un museo o un centro de estudio. No es una crítica, es una propuesta. Una cosa es lo que hace la organización -que está muy bien, pero se puede mejorar- y otra lo que sentimos los vaqueiros. Además, sería bonito que se premiara a los vaqueiros de honor por haber contribuido en el desarrollo de este colectivo.

-Ustedes también entregan unos galardones anuales.

-Sí, nuestro primer premiado fue el párroco de Tineo, que escribió una carta parroquial pidiendo perdón a los vaqueiros «porque era de justicia». Con eso cicatrizaron miles y miles de heridas.

-¿Hacia dónde se dirige la comunidad vaqueira?

-El futuro empezó a labrarse hace un siglo, cuando muchos vaqueiros tuvieron que salir de Asturias buscando oportunidades. Por lo general, al mundo vaqueiro fuera del Principado le ha ido bien, porque son gente sacrificada, muy trabajadora e inteligente. Más del cincuenta por ciento de los apellidos vaqueiros están ya fuera de Asturias.

«La política se hace de un día para otro, y a los vaqueiros siempre se nos ha tenido comiendo aparte»

Gonzalo Gayo Corbella

Periodista de 46 años, nació en Valencia, pero tiene sus raíces en la braña de Argumoso (Valdés). Está casado y es padre de tres hijos.

Presidente de la Asociación Cultural de los Vaqueiros de Alzada.

Desde hace nueve años lucha por recuperar las tradiciones y las costumbres de los vaqueiros. Asimismo, reivindica un sentido de justicia que, según él, aún no se ha dado en cuanto a infraestructuras y condiciones de vida.
http://www.lne.es/asturias/2009/08/17/asturias-vaqueiros-abandonados-suerte-piden-justicia-social/796244.html

Un nuevo curso para salir de la crisis


Dicen que lo peor de la crisis ha pasado e incluso se celebra que los índices bursátiles se sitúan a niveles anteriores a octubre de 2008 cuando se desató el tsunami financiero que arrasó con millones de empleos perdidos hasta la fecha. Celebran los gurús de la economía que el BCE ha dado su brazo a torcer y hasta la inflación contribuye a no abultar aun mas las deficitarias cuentas del Estado.
Hay quien afirma que lo peor ha pasado cuando esta por llegar las soluciones a los millones de empleos perdidos en el mundo y la mayor hambruna en décadas que sufre un tercer mundo condenado a sufrir todas las injusticias y egoísmos de los países más ricos. Hablan quienes llevan las riendas del FMI o del Banco Mundial que se apunta una recuperación aunque la factura ha sido pagada con un sin fin de injusticias que sufren quienes menos tienen.
No menos sorprendente es escuchar la voz de alarma de quienes culpan al Gobierno de que tenga que hacer frente a la exclusión social provocada por este tsunami con una aportación para ampliar el subsidio de quienes nada tienen cuando ni tan siquiera esa cantidad llegaría a la categoría de migajas frente a las ayudas recibidas por las corporaciones y entidades financieras en España y el resto de países desarrollados para hacer frente a la crisis.
Ahora tocar pagar la verdadera factura de una crisis que explotó por la avaricia de unos pocos que especularon con la vivienda, el suelo, los alimentos, la energía y el empleo de millones de trabajadores. Pero mucho me temo que tanta codicia de unos pocos la pagaran los de siempre sino se actúa de una manera concertada desde todas las administraciones y agentes sociales, en España y en el mundo.
Muchos se preguntan cómo países como Alemania no ha destruido apenas empleo y ahora encabeza la incipiente recuperación de la economía europea. Me gustaría que ustedes escucharan o leyeran a los dirigentes empresariales alemanes a lo largo de estos últimos meses y entenderán la gran diferencia entre España y el resto de grandes países europeos. En Alemania el capital humano es lo más preciado en una empresa y su compromiso social forma parte de una cultura que compagina desarrollo económico y social. Mientras, por estas tierras aun tratamos de frenar la hemorragia abriendo aun más la herida tratando de abaratar despidos, precarizar más el empleo y descapitalizando del saber hacer a las empresas a golpe de ERE. Las grandes cúpulas empresariales españolas siguen demostrando su anclaje en un pasado y han demostrado con creces que son tanto o más responsables de la crisis por su incapacidad de liderar una salida desde el esfuerzo y la solidaridad como han hecho sus colegas alemanes, franceses, belgas o británicos.
Los silencios de la patronal y la falta de una profunda autocrítica siguen poniendo a los trabajadores en España en el liderazgo de la precariedad y el desempleo y como siempre la culpa será del gobierno de turno si este no es de su agrado.
La agricultura no es ajena a una crisis cortada por el mismo patrón de una especulación que ha asfixiado al campo. Con los precios de los productos de hace casi 20 años se ha tenido que hacer frente a unos costes infernales que han empobrecido aun más las rentas agrarias y que apenas alcanzan el 60% de la renta media del resto de ciudadanos.
Los hombres y mujeres del campo han tenido que hacer frente a todas las injusticias desde quienes acuerdan unos precios que no cubren ni los costes de las cosechas pasando por unas importaciones masivas de productos para hundir precios que permita una inflación que no agravará aun más una economía y permita recortar los tipos de interés. Y mientras, los burócratas de Europa se lavan las manos con una PAC que trata de beneficiar a los pocos de siempre mientras hunde en la miseria al pequeño y mediano productor, especialmente en la cuenca mediterránea. Una reforma de la PAC con la que se quiere pagar una ampliación de la UE ‘a la alemana’.
Mucho va a tener que trabajar la presidencia española de la UE en el primer semestre de la UE si se quiere cambiar el rumbo de una agricultura condenada a desaparecer sino se actúa con urgencia y para ello es preciso que las organizaciones agrarias se batan en todas las mesas de negociación para que la agricultura ocupe el lugar que le corresponde como sector productivo estratégico en la economía, desarrollo sostenible y la salud de una población frente a una globalización mal entendida en la que parece que todo vale.
Comienza un nuevo curso en el que debemos ser conscientes de que de esta crisis debemos salir desde el esfuerzo de todos para fortalecernos como país y una sociedad más justa y prospera. Una salida que debe ser para todos y especialmente para quienes más la han sufrido sin beberlo ni quererlo y especialmente en una agricultura que sin duda será uno de los valores de las sociedades más prosperas en el futuro ante la creciente demanda de productos de calidad y en fresco. La agricultura y ganadería ecológica, las energías renovables, la acuicultura, la responsabilidad social de los empresarios, la unidad de las administraciones serán sin duda protagonistas de un nuevo tiempo en el que también la solidaridad en el progreso de todos pongan fin a una crisis que no se mide con índices bursátiles y si en la justicia hacia las personas. En la medida que hagamos justicia al esfuerzo hacia nuestros agricultores, a quienes de sol a sol cuidan del ganado, tratando de arrimar el hombro con quienes han perdido un empleo habremos aprendido la lección de una crisis que trato de eliminar los valores de una sociedad a cambio de treinta monedas ganadas a golpe de especulación y que van a parar al bolsillo de unos pocos.
Gonzalo Gayo

viernes, 4 de septiembre de 2009

Palabra de vaqueiro


Quería contarles como y porque surgió la asociación cultural de los vaqueiros de alzadas y cuales son objetivos. Todo comenzó hace ahora trece años en el que iba a ser un viaje familiar de reencuentro con mis orígenes en la braña de Argumoso. Como muchos otros vaqueiros mi bisabuelo dejo la braña para ganarse la vida con el negro carbón en la capital del Reino. No le fue mal pero tuvo el alto precio de que el pasado quedo en el olvido. Un silencio de amarguras que ahora comprendo pero que afortunadamente se rompió un día cuando un tío de mi padre me llamo a la redacción donde trabajaba para quedar y contarme durante una comida mis orígenes y también los recuerdos de mi padre que falleció cuando yo tenia apenas 9 años. En apenas unas horas surgieron mil preguntas sin respuesta y aquellas cercanas vacaciones de verano no podían tener otro destino que Argumoso. Allí fui con mi mujer, mi hija Sara y mi hijo Gonzalo recién nacido. Ya por teléfono había contactado con vecinos de la braña y concertado con el párroco Rafael Laredo el bautizo de mi hijo de seis meses. Conocí a mi tía abuela Luisa y la familia que dejo atrás Xuan Gayo tras sus pasos a Madrid, a Honorio cuyos relatos llevo en el alma y algún dia escribiré en su memoria. A Aurelio Gayo y Celia, José el Capellán y tantos vecinos de las brañas.
Aquel bautizo era un homenaje a mis raíces y el legado para que mis hijos sientan el orgullo de ser vaqueiro. Había leído todo cuanto cayo en mis manos sobre la historia y tradiciones y aquel verano acudía a la parroquia de Canero donde encontré en el libro de bautismos a todos mis antepasados hasta el año 1650. Casi 400 años de una historia en la que no habían salido de Argumoso.
Todo pudo quedar en aquel viaje y en otros tantos que realice por el occidente de Asturias de no ser por tantas injusticias que pude escuchar de vaqueiros y ver de braña en braña. Injusticias del pasado y también de un presente que condenaba a las buenas gentes de las brañas al olvido y en condiciones en muchos casos que atentan contra la dignidad de las personas.
Fue entonces cuando decidí crear la Asociación Cultural de los Vaqueiros de alzada para recuperar la historia y luchar para que se haga justicia social en las brañas. Ya entonces mis escritos tenían como destinatarios a alcaldes y consejerias del Principado para pedir caminos, para que el alumbrado llegara a esta u otra braña.
Fue en el año 2000 cuando decidí dar el paso y fundar la asociación por tratarse de un nuevo milenio que trajera la esperanza y la justicia social a las brañas.
Lo fácil entonces habría sido crear la asociación en Argumoso, con mis vecinos y con Honorio Barrero de presidente de honor. Pero Honorio se fue y también me dijo que había que dar un paso más y abrir la asociación a otros territorios vaqueiros. Fue entonces cuando conocí a través de la Lne a Xuanin de Las Tabiernas por sus andanzas con el festival de la trashumancia. Hablamos por teléfono y le propuse ser miembro de esta asociación. Redacte los estatutos que rigen la actual asociación así como el reparto de cargos en el que inicialmente yo era presidente y así fue hasta una hora antes de la asamblea de aquel 5 de octubre de 2000 en la que constituimos la asociación en la casa de la cultura de Tineo.
En el inicio de la asamblea acorde con Xuanin que fuera presidente los dos primeros años y luego yo en un turno rotatorio como permite el artículo 12 de los estatutos mediante la dimisión voluntaria de presidente siendo sustituido por el vicepresidente. Unas horas antes de la asamblea tuve un accidente que pudo de costarme la vida cuando un camión hormigonera me hecho a la cuneta cuando bajaba de Bustillan a Tineo y fue Xuanin en mi ayuda.
No era cuestión de cargos sino de confianza y la creencia que de que juntos podíamos luchar por las brañas. Mi mayor deseo fue y es que se consiga la mejora de las condiciones de vida de los vaqueiros, desde Somiedo a la ultima braña de Valdés por una simple cuestión de justicia, así como recuperar sus tradiciones, cultura y darlas a conocer y ese era y es el camino a seguir.
No voy a hablar de momento de Xuanin, de los quebraderos de cabeza de estos últimos años y en que modo ha utilizado la asociación sin dar cuentas a nadie de lo hecho y recibido. Si que diré que en enero de 2007 acordamos separar la asociación del festival de la trashumancia al que Xuanin se dedicaría mientras yo asumía la presidencia de la asociación cree con unos fines concretos al servicio de las brañas y no otros.
Así quedamos con la palabra dada y el compromiso de que me remitiría toda la documentación, que le recordé el pasado año en Ariestebano y sigo esperando. Pero ni los acuerdos en el turno rotario, ni la palabra dada en enero de 2007 parecen tener valor alguno tras el artículo publicado este jueves en la Lne en el que se proclama presidente oficioso por el hecho de retener una documentación que no es suya.
Quiero que entiendan los lectores que no funde ni cree esta asociación para engordar la vanidad ni la barriga de nadie. Al contrario, a muchos nos cuesta sacrificio el poder aportar un granito de arena para que se haga justicia en las brañas. Es por ello que la asociación que presido no cobra cuotas de ingreso a nadie ni pide ayuda por lo que he instado a Ángel Fernández Parrondo, secretario en funciones de la asociación que de baja la cuenta corriente en el Banco Herrero. La asociación dejara también de tener su domicilio social en el domicilio particular de Juan García y se dará cumplida comunicación al registro de asociaciones según el articulo 3 de los estatutos.
Que la asociación tiene unos fines recogidos en el articulo 2 a los que se debe por lo que aconsejo a Juan García que cree otra asociación, a su imagen y semejanza, sea responsable de sus actos y facilite la información a quien le siga como en la fiesta de la casa del Puerto.
Lamento el tiempo perdido pero soy fiel y luchare para que la asociación sea lo que siempre debió ser. Sin duda recuperaremos ese tiempo con un nuevo impulso tratando de unir a los vaqueiros en sus demandas de justicia e instando a los responsables de lo público a que abran los ojos y apoyen el desarrollo de las brañas. Se que existe y me consta esa sensibilidad en muchos de los primeros espadas en ayuntamientos y pedimos que ese esfuerzo se materialice en proyectos que pongan en valor el progreso del occidente de Asturias.

Gonzalo Gayo Corbella, fundador y presidente en funciones de la Asociación Cultural de los Vaqueiros de Alzada
http://www.lne.es/opinion/2009/09/01/opinion-palabra-vaqueiro/802624.html